Poco más de una semana antes del mensaje del gobernador Alfredo Cornejo en la apertura de sesiones ordinarias, este 1 de mayo, 25 cámaras empresarias difundieron una carta que le habían enviado para detallarle la delicada situación que atraviesan las empresas mendocinas, en particular las pymes, y plantearle una serie de propuestas.
Cornejo planteó, cerca del cierre de su discurso en la Asamblea Legislativa, que “en los últimos años, hay quienes han insinuado con insistencia que Mendoza habría quedado rezagada respecto del promedio nacional”, para responder que, al comparar los principales indicadores económicos y sociales -producto bruto, empleo, desempleo, tasa de actividad, pobreza e indigencia-, la provincia “se ubica dentro de la media nacional: en algunos casos, levemente por encima; en otros, levemente por debajo”.
Juan Viciana, presidente de la UCIM (Unión Comercial e Industrial de Mendoza), señaló que hay indicadores de que a la provincia no le está yendo bien y citó la presentación del informe anual de la Fundación Mediterránea, en la que se planteó que Mendoza creció un punto menos que Nación. Resaltó que un punto menos de un 4% es un 25% menos. Pese a eso, destacó como positivo que se hayan ordenado las cuentas.
Retomando las palabras del gobernador, que mencionó que “la Ley Impositiva 2026 ha venido a profundizar el camino de alivio fiscal con una disminución de cargas sobre sectores clave como agricultura, industria, minería, turismo y los servicios vinculados a la inversión productiva”, Viciana señaló que la carga fiscal no ha bajado lo suficiente.
Por su parte, el presidente de la Federación Económica de Mendoza (FEM), Santiago Laugero, manifestó que comparten la visión estratégica de Cornejo, al señalar que “Hay palancas estratégicas que debemos seguir fortaleciendo: la gestión eficiente del agua; el acceso al financiamiento; el fortalecimiento de las cadenas de valor; la infraestructura logística y de servicios; la apertura e internacionalización; la innovación y la transformación digital; la educación y la formación para el trabajo; y la producción de información estratégica”.
Alfredo Cornejo apertura sesiones Legistatura 2026
El gobernador Alfredo Cornejo asegura que dejará "las bases para el crecimiento".
Walter Caballero / Los Andes
Acceso a financiamiento
Uno de los pedidos de las cámaras había sido: “facilitar y abaratar el acceso a herramientas de financiamiento productivo en el marco de la eventual reconfiguración del Fondo para la Transformación y el Crecimiento ”.
Matías Díaz Telli, presidente de la Unión Industrial de Mendoza (UIM), consideró una muy buena noticia que el gobernador haya anunciado que se buscará facilitar el acceso al financiamiento para las pymes y para el sector productivo, pero advirtió que no está claro si cuando habla de que Mendoza tiene “una de las menores alícuotas de ingresos brutos para entidades financieras a nivel nacional” se refiere al 7% actual o si se está planeando una reducción, ya que ese 7% es, en realidad, muy alto.
Cornejo confirmó que “se enviará un proyecto de ley que elimina el Fondo para la Transformación y crea la Dirección de Financiamiento Productivo” y subrayó que “en un sistema financiero con mayor capacidad, el rol del Estado debe ser facilitar el acceso al crédito y no reemplazarlo”.
Sobre esto, Laugero expresó que comparten la necesidad de hacer más eficiente el FTyC, pero que no consideran que sea bueno que un ente autónomo pase a convertirse en una dirección política, ni tampoco que la decisión de promover inversiones sea solamente de la banca privada. Por el contrario, entienden que, en un contexto en el que la reconversión es indispensable, se requiere de herramientas de desarrollo estratégico.
Foco en los “motores” de la economía
El discurso de Cornejo se enfocó en dos de los cuatro motores actuales de la economía argentina. En los dos que Mendoza está desarrollando o quiere recuperar: minería y petróleo -con una mención a la energía también (y las inversiones en infraestructura)-, pero casi sin nombrar la tradicional agroindustria (el que motoriza a nivel nacional es el agro de la región pampeana).
Viciana recordó que Mendoza era una fuerte provincia petrolera, pero que “nos ganó de mano Neuquén” y que también fue una de las primeras mineras en el país y que la minería puede convivir con otras actividades productivas, como muestran Canadá y Australia. Pero también consideró que la vitivinicultura le ha dado mucho a la provincia, y le seguirá dando, pero que está atravesando un mal momento.
Laugero evaluó que hubo poco enfoque en actividades históricas como la agroindustria, la metalmecánica y el comercio. Y que les preocupa que esos sectores, que generan empleo y son culturalmente fuertes para la sociedad mendocina, no sobrevivan la transición (ese era uno de los focos del pedido al gobernador).
Sobre la casi nula mención de la vitivinicultura, Mauro Sosa, gerente del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, ironizó que “la noticia hubiese sido si hubiera hecho referencia”, porque hace años que el sector ha perdido centralidad y que hay señales muy claras de esto desde el Gobierno provincial y nacional.
Añadió que el foco está puesto en la minería y la energía, y comparten la importancia de diversificar la matriz productiva, pero consideró que la vitivinicultura merece que se intente mitigar “la situación gravísima que está viviendo el sector”.
En cambio, Fabián Ruggeri, presidente de Coviar (Corporación Vitivinícola Argentina) y Acovi (Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas), evaluó que el hecho de que el gobernador no haya mencionado a la vitivinicultura, no quiere decir que no sea “la actividad económica más importante que tiene hoy la provincia”.
En esta línea, confió en que seguirá siendo una prioridad para el gobierno y que continuarán trabajando en conjunto para sostener una “vitivinicultura fuerte, pujante, que pueda salir de este momento difícil en que se encuentra”, como también para lograr, a nivel nacional, respuestas a las necesidades del sector, como una mejor financiación, menor carga impositiva y reducción de aranceles.
Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola Argentina, expresó que la vitivinicultura está atravesando un proceso de transformación que no todos están entendiendo, pero que genera más de 400 mil puestos de trabajo en todo el país y se venden 750 millones de litros cada año en el mercado interno.
Planteó que, desde su mirada, es importante que el sector se unifique, porque hay cosas que no dependen de los gobiernos, sino de la propia organización gremial empresaria, para que, luego, el Estado acompañe; en lugar de esperar que sea este el que defina soluciones.
Minería y vitivinicultura. Una convivencia que se visualiza como posible y virtuosa
Qué hubieran querido escuchar
Sin duda, es complejo realizar un análisis de gestión y de propuestas en un discurso de poco más de una hora y media. Y es de esperar que queden temas “sin mencionar” desde la mirada los representantes de distintos sectores de la economía.
Laugero indicó que la mayoría de los fondos destinados a rutas tienen que ver más con lo urbano que con lo productivo, aunque sean obras relevantes para los ingresos a la Ciudad. También señaló que la obra pública desarrollada con los fondos del resarcimiento se enfoca en grandes proyectos y se concentra en pocas empresas, cuando las entidades habían pedido que haya más obras de pequeña o mediana escala.
También planteó que no hubo casi referencias al componente impositivo provincial y municipal, como tampoco a la adhesión por parte de la provincia y los municipios al RIMI (Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones).
Viciana indicó que le hubiera gustado que hubiera mayor énfasis en los sistemas educativos y en la innovación, a que la formación del capital humano es clave en estos tiempos.