Los motivos por los que a la economía de Mendoza le fue peor que a la Argentina
El informe anual sobre la economía de Mendoza del Ieral de la Fundación Mediterránea mostró lo sucedió en la provincia durante el 2025. Ganadores y perdedores.
Mendoza no cuenta con ninguno de los sectores que potenciaron la economía de Argentina en 2025
El desempeño económico de 2025 en Argentina dejó un balance ambiguo, según el Informe Anual de la image de Mendoza y sus Perspectivas que todos los años realiza el Ieral de la Fundación Mediterránea. La cuenta final dio que tanto el país como la provincia crecieron durante el año pasado más allá de que el número positivo no se palpe en las calles en líneas generales. La situación tuvo que ver con que si bien en el segundo semestre de 2024 hubo una recuperación, esta se frenó en abril de 2025 con un fuerte impacto a partir de septiembre con caída en la mayoría de las actividades.
Así, mientras algunos indicadores mostraron recuperación en la primera mitad del año, en el cierre se evidenció un deterioro. En Mendoza, la situación fue más difícil en una economía que arrastra más de una década de estancamiento en productividad y caída en el ingreso per cápita. El trabajo realizado por el equipo de economistas del Ieral Mendoza -dirigido por Gustavo Reyes y Jorge Day- destacó que entre 2011 (comienzo del cepo cambiario) y 2025, la torta provincial se achicó. Es decir que el PBG per cápita cayó 10% en 15 años ya que el aumento general fue menor que el crecimiento de la población.
La incertidumbre electoral fue la gran explicación del parate del año pasado en un año donde los argentinos compraron un total de 30.000 millones de dólares (tres cuartos de las reservas del BCRA). Dinero que, por tanto, se le quitó al consumo y a la actividad. Para 2026, explicaron desde el Ieral, no habrá “dudas eleccionarias”, pero la reciente profundización de los conflictos bélicos en el mundo contribuye al desconcierto del panorama económico mundial, nacional y provincial. “Si antes del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, el pronóstico de crecimiento económico de los socios comerciales de Mendoza era bajo, ahora se estima que sería aún menor”, adelantó Gustavo Reyes, economista de la Fundación Mediterránea.
Qué pasó en Mendoza
El diagnóstico del Ieral de lo sucedido en 2025 detalló que la producción estimada de bienes y servicios en Mendoza ascendió a U$S 15.750 millones y representó aproximadamente el 3,4% del total de Argentina. En términos per cápita, el nivel de ingreso promedio de cada mendocino durante el año fue, según las estimaciones de la Fundación Mediterránea, de U$S 7.500 lo que a valor actual ronda los 10 millones de pesos. En este marco, la economía provincial se recuperó el año pasado un 3,5% anual. Se trata, sin embargo, de una mejora menor que la que tuvo el país, que en 2025 creció 4,4%.
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Fuente: Ieral Fundación Mediterránea
Ambas expansiones se enmarcaron en un año que se frenó en el segundo trimestre y cayó a partir de septiembre. En este contexto, el informe presentado el martes 31 por la tarde en el Hotel Hyatt, sumó que la dinámica de la actividad económica en la provincia a lo largo del año fue muy dispar. Registró una leve recuperación en los primeros trimestres y fuerte contracción en los últimos meses del año. La inflación terminó en niveles levemente superiores al 30% anual a finales de diciembre del 2025 y fue muy similar al promedio nacional.
Sin embargo, la desconfianza que apareció en torno a las elecciones más lo que Gustavo Reyes definió como “errores no forzados” del Gobierno nacional, profundizaron la retracción de la economía. Aunque en promedio hubo una recuperación, la experiencia general no es de mejora sino de lo contrario por la cantidad de meses a la baja que hubo. Situación que podría haber empezado a cambiar a partir de enero, con datos inciertos todavía en febrero con el signo de pregunta que abrió el golpe de la guerra.
Los motores provinciales
El trabajo del Ieral explicó que –pese a todo- el crecimiento se dio debido a que de los 5 motores principales macro de corto plazo, las exportaciones fueron las únicas contractivas ya que estas como su poder adquisitivo interno se redujeron en 2025. El resto de los drivers jugaron a favor de la recuperación más allá de los altibajos a lo largo del año: la dinámica de la economía nacional, el sector público provincial, el mercado laboral y el financiero.
Con respecto al mercado de trabajo, de una masa de posibles trabajadores de un millón en la provincia, a fines de 2025, unos 275.000 mendocinos (un tercio del total) enfrentaban problemas laborales ya sea por desempleo o por condiciones insuficientes salarios. El deterioro del último trimestre, tanto en empleo como en los sueldos, emerge como una señal de alerta más relevante que el promedio del año.
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Fuente: Ieral Fundación Mediterránea
Más dinámico fue el motor financiero hasta el tercer trimestre ya que el crédito mostró una expansión significativa, impulsada por una mejora en la intermediación bancaria. El indicador clave —la relación entre préstamos y depósitos— creció y en promedio se ubicó en torno al 40%. El salto se debió a una mayor canalización del ahorro hacia el financiamiento de la economía. Sin embargo, entre septiembre y noviembre, la relación se estancó y luego retomó una senda de crecimiento más lenta con un fuerte aumento de la morosidad en las familias.
El tercer motor interno fue el sector público, que en 2025 volvió a desempeñar un rol expansivo, en línea con lo que suele ocurrir en años electorales. Las cuentas fiscales provinciales mostraron un deterioro significativo, impulsado principalmente por el aumento del gasto más allá de la caída de ingresos por el contexto recesivo. Si bien no hay datos consolidados para todo el año, la comparación entre enero y septiembre evidencia un empeoramiento marcado del resultado fiscal respecto al mismo período de 2024. En términos relativos, el déficit como proporción de los ingresos provinciales superó el 10% en el período analizado. Este desbalance, lejos de ser neutral, actuó como un estímulo para la actividad económica en el corto plazo y compensó parcialmente la debilidad de otros motores.
Exportaciones en baja
Una suerte de regla con relación a la economía de Mendoza es que cuando a la Argentina y al mundo le van bien, a la provincia también o incluso mejor. En parte porque buena parte de sus bienes transables se venden en el resto del país o se exportan. En este marco, uno de los motores de la actividad se encuentra en el frente externo, aunque en el caso mendocino debe leerse en un sentido amplio. No solo se trata de exportaciones al mundo sino también de lo que la provincia vende al resto del país. Las ventas a distritos como Santa Fe o Córdoba, aunque se realicen en la misma moneda, funcionan en la práctica como un canal clave de demanda. Así, mientras en el plano interno, la alta volatilidad restringió la capacidad de consumo, en el externo la situación no fue mejor.
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Fuente: Ieral Fundación Mediterránea
Este es uno de los motivos por los que la economía provincial tuvo una peor performance que la nacional. Según el trabajo de la Fundación Mediterránea, durante 2025 el comercio mundial se expandió a una tasa levemente superior a la de 2024, pero la economía mundial creció a la misma velocidad aunque con ritmos muy diferentes entre los grandes bloques: se desaceleraron los países avanzados, mientras que los emergentes y el bloque de América Latina aumentó levemente el crecimiento económico.
Bajo un marco de alta incertidumbre, debilidad internacional del dólar y menor crecimiento económico de los “socios comerciales” de Mendoza, las exportaciones de la provincia tuvieron un comportamiento muy diferente a las de Argentina: mientras que en la provincia estas disminuyeron y estuvo entre las tres regiones de 18 con números negativos, en el país las ventas externas aumentaron con menores precios externos. “La caída en las exportaciones de Mendoza se registró en algunos de sus rubros más importantes y esto sucedió tanto en montos como cantidades”, detalló el informe presentado.
En el caso de Argentina, el aumento de sus exportaciones totales fue el resultado de que la mayoría de las provincias expandieron sus ventas al exterior durante 2025. A la caída de los montos exportados se le sumó la pequeña disminución del Tipo de Cambio Real. Esto generó que el poder adquisitivo interno de las exportaciones cayera en mayor medida que su monto. De esta forma, el motor de la economía mundial fue contractivo para la economía provincial durante 2025.
Diferencias entre Mendoza y Argentina
Una macroeconomía ordenada habría hecho suponer que la provincia tendría mejor desempeño. Sin embargo, en palabras del economista Jorge Day, al hablar con los referentes de los sectores, el testimonio era que no les iba bien. Aunque la mayoría de los motores empataron o mejoraron un poco con relación al 2024, Mendoza quedó un punto por debajo del país. Esto se debió a dos motivos. Por un lado, la mencionada desconfianza en la economía por ser un año electoral llevó a una fuerte contracción del consumo.
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Fuente: Ieral de la Fundación Mediterránea
Por el otro, el hecho de que la provincia no cuenta con ninguno de los sectores que impulsan –de manera heterogénea- la economía del país. Sin minería ni granos ni petróleo no convencional, la provincia se quedó corta en un contexto de caída en el poder adquisitivo. A modo de ejemplo, según el informe presentado por la Fundación Mediterránea, el sector agropecuario cayó en la provincia 20% en 2025 mientras que a nivel país tuvo un crecimiento de 5%.
El petróleo registró una baja en Mendoza de 4,8% y una mejora en el país de 13% gracias al impulso de la Vaca Muerta de Neuquén. En tanto, la minería subió 8% a nivel nacional, pero cayó 4,8% en la provincia. Un dato curioso en ambos sectores es que pese a las tendencias opuestas, en ambas mediciones hubo una caída del empleo. Incluso, a nivel nacional esta fue mayor que en Mendoza.
La provincia también perdió con relación a dos sectores en los que tiene presencia y buen desempeño. Uno fue el turismo y el otro el vino. El dato con el turismo es llamativo debido a que si bien –sobre todo en el primer semestre- hubo una fuerte salida de argentinos al exterior, el sector creció 7% en país.
En Mendoza, la ecuación fue cero y desde el punto de vista de Gustavo Reyes una posible explicación es que en 2024 el sector estaba sobredimensionado de la mano del turismo de compras de Chile o de un dólar desfasado que incentivaba –en especial- el turismo interno. Marcelo Rosental, presidente de la Cámara de Hotelería de Mendoza, destacó que el año pasado la ocupación cayó un 20% en líneas generales. El referente, advirtió que este año se ha observado una tendencia de mejora en líneas generales.
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Fuente: Ieral Fundación Mediterránea
Con respecto al vino, en 2025 hubo mayor cosecha en un contexto de altos stocks de vinos, según la Fundación Mediterránea. Esta mayor oferta se sumó a una contracción en la demanda externa lo que generó precios de las uvas más bajos. Este sector también explica, en gran parte, la caída de las exportaciones de Mendoza debido a que es uno de los principales exportadores en volumen.
La situación de la agroindustria se suma a la de la industria que también registró una disminución de 0,3% frente a una mejora del 0,7% a nivel país. Si bien la diferencia es mínima, es la minería y el petróleo los que contribuyeron a equilibrar el sector –uno de los más golpeados en líneas generales- fuera de la provincia. El presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (ASINMET), Fabián Solís, alertó sobre la fuerte caída en el Uso de la Capacidad Instalada así como en la pérdida de trabajo del sector.
Tanto en la provincia como en la Nación, la industrua destruyó empleo y –al igual que en petróleo y minería- en Mendoza la baja fue menor. Desde el Ieral evalúan que el 2026 podría ser similar al de este año si la economía se estabiliza ya que el contexto apunta a un dólar que continuará rezagado con respecto a la inflación, y con mayor apertura, crecerá la competencia externa. “Las políticas industriales serán clave para la economía y el empleo de calidad”, observó Solís.
Tres áreas que tuvieron desempeño positivo tuvieron buenos comienzos que luego se estancaron fuertemente. Una fue el comercio que creció 2,8% en Mendoza contra 3,4% a nivel nacional. En los rubros tradicionales, se observó un estancamiento o retroceso, particularmente en las ventas de supermercados, centros comerciales y combustibles. “Un comportamiento diferenciado se vio en la venta de autos 0 km, que registró un fuerte crecimiento interanual, impulsado por factores financieros y de precios, aunque con una corrección a la baja en el cuarto trimestre”, señaló el informe del Ieral.
El otro fue la construcción y –junto con el financiero- se destacaron como los únicos que tuvieron mejor performance que el promedio de Argentina ya que cerró el año con una mejora de 6,8% contra un 4,2% nacional. Este sector mostró una fuerte mejora del empleo (17%) aunque no hay que olvidar que el 2024 fue uno de los que más se derrumbó debido al freno de la obra pública en líneas generales. En tanto, 2025 fue un buen año para los bancos dado el incremento significativo de los préstamos netos de inflación. En Mendoza aumentó 26,7% y en el país 24%. En ambos, no obstante, hubo una disminución de empleo y, en este caso, la baja fue mayor en la provincia que en la medición general.
Expectativas 2026
Los primeros datos de 2026 muestran que la economía de Mendoza, luego de experimentar una fuerte contracción a fines de 2025, habría comenzado lentamente a recuperarse en los primeros meses. El trabajo de la Fundación Mediterránea expresó que previo a la guerra de Irán, las proyecciones del mundo mostraban que, salvo pocas excepciones (Haití, Venezuela, Yemen), la mayoría de los países iba a expandirse en 2026.
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Fuente: Ieral de la Fundación Mediterránea
La guerra, además de las terribles pérdidas humanas, llevó el índice global de riesgo al segundo nivel más alto desde el atentado a las Torres Gemelas e impactó fuertemente sobre los precios de los fletes y precios del gas natural y del petróleo. Esta situación podría perjudicar más las exportaciones de Mendoza y coloca un signo de interrogación en este punto.
Desde el punto de vista nacional, la economía de Argentina comienza el 2026 con tres desafíos clásicos. El primero es profundizar el proceso de desinflación. El segundo es que la economía recupere el dinamismo (ha estado amesetada en los últimos trimestres) y que repunte la inversión que se encuentra en niveles bastante bajos (18,5% del PBI en el cuarto trimestre del 2025). El tercer desafío es que baje su prima de riesgo país ya que si bien esta última volvió a asociarse a la dinámica del resto de los países emergentes, sigue en niveles que superan el doble del promedio de estas economías.