Los activos argentinos volvieron a cerrar una jornada positiva en los mercados internacionales. Las acciones de empresas nacionales que cotizan en Wall Street registraron fuertes avances, el índice S&P Merval superó el 3% de suba y el riesgo país volvió a retroceder.
En la rueda de este jueves, los ADR argentinos mostraron ganancias de hasta el 8,8%, con fuerte protagonismo del sector bancario. Al mismo tiempo, los bonos soberanos en dólares también operaron en terreno positivo y el indicador elaborado por JP Morgan descendió hasta los 516 puntos básicos.
Wall Street y el riesgo país
Las compañías argentinas que cotizan en Nueva York encabezaron una nueva jornada alcista en medio de un contexto internacional atravesado por la volatilidad financiera y la incertidumbre geopolítica.
Los papeles bancarios fueron los que más avanzaron, con subas cercanas al 9%, mientras que el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires ganó 3,1% y cerró en 2.877.438,50 puntos.
En paralelo, los bonos soberanos en dólares, tanto Bonar como Globales, mostraron mejoras promedio del 0,5%.
El riesgo país argentino registró una nueva caída y cerró en 516 puntos básicos, luego de retroceder 10 unidades durante la jornada.
La mejora en los bonos locales se produjo en simultáneo con movimientos en el mercado internacional de deuda estadounidense, donde continuaron elevadas las tasas de retorno de los bonos del Tesoro norteamericano.
Tensión global por petróleo, inflación y tasas en EE.UU.
A nivel internacional, los mercados operaron con cautela por la falta de acuerdo entre Estados Unidos e Irán, situación que mantuvo la presión sobre el precio del petróleo. El barril de crudo terminó con una leve baja del 0,2%, aunque se mantuvo en torno a los 100 dólares.
Los inversores también siguieron de cerca el comportamiento de la Reserva Federal estadounidense en medio de temores vinculados a la inflación y a una posible desaceleración económica global.
La inteligencia artificial y Medio Oriente, claves para los mercados
Analistas de Rava Bursátil señalaron que el escenario financiero internacional continúa condicionado por el crecimiento de la inteligencia artificial y la tensión energética en Medio Oriente. Según explicaron, el desempeño de Nvidia resulta determinante para el sector tecnológico global debido a su peso en los principales índices bursátiles y su rol estratégico dentro de la industria de la inteligencia artificial.
Además, advirtieron que las tensiones geopolíticas sobre las reservas mundiales de petróleo generan presión alcista sobre el precio del barril y retrasan las expectativas de una baja de tasas en Estados Unidos.
Preocupación por las tasas de los bonos estadounidenses
En Wall Street también siguió creciendo la atención sobre las tasas de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. De acuerdo con informes financieros internacionales, el rendimiento de los bonos a dos años se ubicó en torno al 4,1%, por encima del rango objetivo de tasas fijado por la Reserva Federal.
A su vez, los bonos a diez años rozaron el 4,7%, un nivel que los mercados consideran una señal de alerta respecto de las expectativas inflacionarias futuras.