20 de mayo de 2026 - 00:00

No disuelvan el Fondo de Transformación

Según el autor, la transformación del Fondo de Transformación en una Dirección política decidida por el gobierno provincia, es una decisión que pone en riesgo el futuro productivo de Mendoza.

La decisión del gobernador Alfredo Cornejo de avanzar en la disolución del Fondo para la Transformación y el Crecimiento (FTyC) no es un simple reordenamiento administrativo. Es una medida que compromete el futuro productivo de Mendoza porque elimina la mejor herramienta provincial capaz de financiar inversión real en pymes, productores y sectores estratégicos de nuestra economía.

Durante más de treinta años, el FTyC fue el instrumento más eficaz, transparente y anticíclico que tuvo la provincia para promover desarrollo. No existe reemplazo posible para un organismo que actuó como banco de desarrollo —sin serlo— y que logró niveles de recupero superiores a los del sistema financiero público y privado.

Un instrumento más eficiente que cualquier banco

La tasa de recupero del Fondo fue históricamente superior a la del sistema bancario. Esto se explica por su diseño técnico: evaluación rigurosa, acompañamiento cercano, créditos orientados a proyectos productivos reales y conocimiento profundo del territorio y de cada cadena de valor. Cerrar un organismo con este nivel de eficiencia es incomprensible.

Un motor del desarrollo vitivinícola

La vitivinicultura mendocina —nuestra identidad económica y cultural— creció de la mano del FTyC. El Fondo financió reconversión varietal, riego tecnificado, malla antigranizo, equipamiento para bodegas y capital de trabajo en años críticos. Miles de productores y bodegas pudieron sostenerse, modernizarse y exportar gracias a líneas de crédito que ningún banco ofrecía.

Clave para Vaca Muerta y la minería

Si Mendoza quiere desarrollar realmente Vaca Muerta y la minería —actividades que requieren cientos de pymes proveedoras— necesita un instrumento financiero propio, flexible y especializado. El FTyC debería ser el pilar para financiar servicios, logística, metalmecánica, perforación, transporte y tecnología. Sin él, todo será más difícil para las PyMES mendocinas.

Los números hablan

En más de tres décadas, el Fondo aprobó créditos por más de 2.100 millones de dólares y benefició a más de 26.000 emprendimientos. Estos créditos se vieron traducidos en empleo, inversión, maquinaria, riego, reconversión vitivinícola, capital de trabajo y exportaciones.

El problema no es el Fondo: es que lo dejaron sin capital

En los últimos años, el FTyC no fue capitalizado. El propio Gobierno reconoce que hoy su capital es “casi nulo”. Mendoza recibió más de mil millones de dólares del Fondo de Resarcimiento por la Promoción Industrial, con una fracción de esos recursos, el FTyC podría haberse recapitalizado y seguiría siendo la mejor opción de financiamiento de las empresas mendocinas.

Reemplazar un banco de desarrollo por una oficina es retroceder

El Gobierno propone sustituir el Fondo por una Dirección de Financiamiento Productivo dentro del Ministerio de Hacienda. Eso no es modernización, ni eficiencia, ni futuro.

Una dirección:

  • No puede otorgar créditos.
  • No tiene patrimonio propio.
  • No puede asumir riesgo.
  • No diseña líneas especiales.
  • No actúa anticíclicamente.

Reducir el financiamiento productivo a subsidios de tasa desconoce la realidad de las pymes, que necesitan créditos especiales con condiciones especiales, adaptados a su ciclo productivo.

El impacto humano

La disolución del Fondo dejará sin empleo a decenas de trabajadores altamente capacitados, con años de experiencia en evaluación crediticia y asistencia técnica. Perder ese capital humano es otro retroceso.

Un llamado urgente a la responsabilidad

Cerrar el FTyC sería una decisión irreversible. Si lo eliminan, Mendoza nunca más tendrá una herramienta de desarrollo propia, autónoma y anticíclica.

Convoco a:

  • Pymes y cooperativas
  • Cámaras empresarias y entidades intermedias
  • Ex gobernadores, ex ministros y ex funcionarios
  • Legisladores de todos los partidos

A expresarse públicamente y exigir que no se avance con el proyecto de eliminación del Fondo de Transformación y Crecimiento.

El FTyC no pertenece a un gobierno: pertenece al entramado productivo de Mendoza y a generaciones de mendocinos que pudieron invertir, producir y crecer gracias a esta herramienta. Ha sido una de las pocas políticas de Estado sostenidas por gestiones de distintos signos políticos.

Mendoza no puede darse el lujo de perder su único banco de desarrollo. Sería una irresponsabilidad histórica.

* El autor fue ex ministro de Hacienda y de Producción de Mendoza (2011–2015).

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