En foco: el auge y caída de los grandes premios, desde el Martín Fierro a los Oscar

Desde los cambios generacionales, en la sociedad y las formas de consumir, los galardones clásicos del arte van perdiendo protagonismo. ¿A qué se debe su decadencia?
Desde los cambios generacionales, en la sociedad y las formas de consumir, los galardones clásicos del arte van perdiendo protagonismo. ¿A qué se debe su decadencia?

A lo largo de los años, polémicas por discriminación, bajo rating y ediciones virtuales han deteriorado los premios del cine, la televisión y la música. Desde nuevos formatos a el uso de las redes sociales, ¿dónde se encuentran hoy los galardones?

Con la noticia de que los Globos de Oro serían anunciados por redes sociales, los Premios Goya en las categorías de Mejor Película Iberoamericana y Europea se entregarán virtualmente y los Grammy tuvieron la mitad de su audiencia, queda en evidencia que los grandes premios pasan por un difícil momento, y no solo a causa de la pandemia.

Pero claro que no es algo nuevo. Los Oscar, considerados los más importantes de la industria, vienen acarreando un bajo rating desde hace cuatro años; así como los Martín Fierro, que tuvieron que inaugurar nuevos apartados y nuevos “hermanos” para seguir manteniéndose vigentes.

¿Puede que el fin de la era de los grandes galardones haya llegado? Lo cierto es que es mucho más complejo que ello. Las reglas cambiaron: hoy muchos otros factores juegan a favor o en contra. El feminismo, las demandas de inclusión y equidad son unos de los factores que llevaron a que el contenido de lo que se premia, quizás como nunca antes, sea juzgado doblemente.

Las audiencias han hablado, el avance de las redes sociales y el streaming tiene un papel fundamental, así como también la pandemia fue un factor determinante para demostrar que los premios más mediáticos, esos que nos congregaban tradicionalmente frente al televisor, están en franca decadencia. A continuación un panorama.

Los Oscar: sin anfitriones, bajo rating y poca credibilidad

Si bien es una opinión generalizada que la última edición de los Oscar fue todo un fiasco debido a la pandemia, lo cierto es que los premios vienen teniendo “mala reputación” desde hace tiempo.

Con el desplome de un 58% de audiencia en su última edición, pasando de 23.5 a 9.85 millones de televidentes, la premiación de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood viene en picada. Sumado a ello, las dos últimas ediciones no han contado con la figura del presentador, algo que generó mucha controversia entre aquellos que año a año esperaban la ceremonia ansiosos.

Los premios más importantes de la industria del cine son considerados comerciales y hasta predecibles.
Los premios más importantes de la industria del cine son considerados comerciales y hasta predecibles.

Su decadencia no sólo se relaciona con el rating, que no es menor, sino también por las múltiples críticas que los galardones de la Academia han recibido.

Desde acusaciones de “comercialismo” por basar sus nominaciones y premiaciones al marketing hasta acusaciones por falta de diversidad entre sus nominados, lo que llevó a la utilización del #OscarsSoWhite, generando un cambio histórico desde 2020. Incidentes como equivocarse al dar el ganador a Mejor Película con “La La Land” y “Moonlight” es poco relevante si lo comparamos con su herida más profunda: su propia credibilidad, puesto que se critica la corrección política y la equidad (bastante sospechosa) con la que reparten los premios.

Los Grammy, cada vez más irrelevantes

Aunque suene cliché, en estas ocasiones la frase " todo tiempo pasado fue mejor” puede resultar como anillo al dedo. Y es que no se trata de menospreciar el trabajo, talento o reconocimiento de los talentos actuales.

Los Grammy tienen un problema bastante mayor. En comparación con la edición de 2020, en 2021 menos de la mitad de las personas sintonizaron la premiación. Solo ocho millones de espectadores vieron el reconocimiento a los artistas musicales más destacados del año.

Sin embargo, si nos remontamos más atrás, al 2020, todo se torna aún más extraño. La destitución de la presidenta y directora ejecutiva, Deborah Dugan, solo unos días antes de la ceremonia, las acusaciones posteriores de acoso sexual, irregularidades en el voto, irregularidades financieras y corrupción colocaron la frutilla del postre para la verdadera decadencia de los premios.

Los Grammys viven un presente similar a los Oscar, considerándose predecibles y premiando no el talento, sino el negocio.
Los Grammys viven un presente similar a los Oscar, considerándose predecibles y premiando no el talento, sino el negocio.

Por otra parte, desde hace años que los críticos hablan del desprestigio que estos galardones han alcanzado, no sólo por lo poco significativo que resulta tener un Grammy en casa, sino también porque han sido señalados por premiar más lo comercial que el talento.

Otros remarcan que los Grammy se han vuelto completamente predecibles. ¿Alguien pensó siquiera en algún momento que la bomba comercial Taylor Swift, la increíble Adele o la artista en auge Billie Eilish volverían a casa con las manos vacías? Año a año, los ganadores están cantados de antemano y lo cierto es que esa chispa que daba la incertidumbre ya se esfumó.

Ya lo dijeron Los Simpsons. Lo que hasta los noventas fue un premio elitista, con el paso de los años fue bajando sus estándares hasta dejar a los Grammy a la altura de cualquier premio menor.

Globos de Oro: Discriminación, soborno y algo más.

Para el mundo fue una sorpresa saber que los Golden Globes no contarían con una transmisión televisiva, tal y como ha sucedido desde su creación. Mediante las redes sociales fue que se anunciaron los ganadores para cada categoría, algo inusual que refleja la situación en la que se encuentran.

La decadencia de los Globos de Oro viene ligada a múltiples denuncias que han realizado especialistas y hasta actores del medio. No solo se los acusó por la falta de inclusión de personas de color entre sus filas, que ya se le ha criticado recurrentemente, sino también por conductas sexistas y hasta sobornos.

La última edición de los Globos de Oro se realizó sólo de manera virtual, luego de ser acusados de discriminación y soborno.
La última edición de los Globos de Oro se realizó sólo de manera virtual, luego de ser acusados de discriminación y soborno.

Dos actores tuvieron las agallas para hacer frente a esta situación. Tom Cruise devolvió los Globos de Oro que ha ganado y Scarlett Johansson, por su parte, ha señalado la constante sexualización y objetivización que ha enfrentado por parte de la prensa.

Además, se hizo conocida una denuncia relacionada a la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA), acusándolos de dejarse sobornar por aceptar “regalos” de los nominados. Lo que nos demuestra que no importa cuánto te esfuerces: el premio va al mejor postor.

Las multicaras de los Martín Fierro

No es novedad que los premios argentinos que reconocen la labor de la televisión estén decayendo. Y es que el medio al que se dedicaban a resaltar está en las mismas circunstancias.

Desde hace años, la televisión argentina viene cayendo en picada. No sólo por la escasez de producciones locales y la superabundancia de ficciones extranjeras, sino también porque cada vez más la televisión pierde terreno y los medios digitales y de streaming los superan.

En los últimos dos años, los Martín Fierro no han tenido ediciones, realizando sólo su edición digital.
En los últimos dos años, los Martín Fierro no han tenido ediciones, realizando sólo su edición digital.

A lo largo de los años, el Martin Fierro ha decidido ir implementando nuevas ediciones de su galardón, tratando de integrar aquellos espacios de difusión argentina que no pertenecen más a la televisión por cable.

Desde el Martín Fierro de la Gente y el Martín Fierro de Brillantes, los cuales sólo tuvieron una edición en 2018 y 2017 respectivamente; y el Martín Fierro de Aire, hasta el Martín Fierro Digital que es el que, hasta el día de hoy, se mantiene vigente y que resalta la labor de los medios, contenidos y figuras de medios digitales.

Primero la grieta política, después la grieta por la despenalización del aborto... todas las discusiones argentinas tenían su vidriera en estos premios, lo que llevó a que más de uno los terminara viendo como un ring de confrontaciones. Lo cierto es que, por la pandemia, en el 2020 no se hicieron y el pasado tampoco. No intentaron hacerse de forma virtual o simbólica, como sí lo hicieron otros pares. Y curiosamente, nadie dice que los extrañe.

Premios Gardel

La decadencia de los Premios Gardel se remonta bastante antes a su edición federal. Como suele pasar con los premios musicales (o en realidad, todos) es que con el paso del tiempo la esfera comercial comienza a pisar más fuerte que el talento o la trayectoria.

Aunque vale destacar la edición de los Gardel de 2019, la primera en realizarse fuera de Buenos Aires. Mendoza fue elegida como sede, aunque lo que quedó en el recuerdo colectivo fue su desastrosa organización y un hecho evidente: el show se montó y se desmontó como un circo, los artistas llegaron y se fueron el mismo día, y el federalismo quedó solo en el discurso.

La coronación de Marilina Bertoldi fue una de las grandes sorpresas y decepciones de los Premios Gardel 2019 en Mendoza.
La coronación de Marilina Bertoldi fue una de las grandes sorpresas y decepciones de los Premios Gardel 2019 en Mendoza.

El intento de darle cabida a toda esa generación de músicos que nacieron y tienen su auge fuera de la tradicional industria discográfica fue fallido. Y la corrección política tocó su extremo, al darle un galardón consagratorio a Marilina Bertoldi, una cantante que desconcertó a los argentinos, al punto de que al día siguiente todos se preguntaban quién era esa súper rockera que había ganado del Gardel de Oro. Qué pecado no conocerla. Una vez más, el descrédito.

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