En enero, las estadísticas de turismo internacional del Indec mostraron por primera vez en meses una caída en la cantidad de argentinos que viaja al exterior. Y las agencias mendocinas de turismo confirman que las consultas para vacacionar en el extranjero han disminuido por la crisis, como también por el conflicto en Medio Oriente.
En 2025, una de las preocupaciones vinculadas a la balanza internacional era que seguía creciendo el turismo emisivo –argentinos que viajan al exterior- y cayendo el receptivo (extranjeros que llegan a Argentina) en la comparación interanual.
Pero en enero de 2026 la tendencia se revirtió: creció 1,6% en comparación con el mismo mes de 2025 el arribo de personas de otros países y se redujo un 8,5% el egreso de argentinos. De todos modos, las cifras siguen siendo muy superiores en el segundo caso: salieron casi 1,8 millones de personas desde Argentina y llegaron de viaje unos 682 mil turistas foráneos.
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Ajuste obligado
Emilio Babillon, de la agencia de turismo Brastur, contó que se especializan en viajes grupales al sur de Brasil y la temporada pasada -el verano de 2025- superó todas las expectativas. En comparación, este año se produjo una caída de entre 40 y 50%. Resaltó que el año pasado fue fuera de lo común, pero que 2026 estuvo por debajo del promedio.
Consideró que el principal motivo es que “a todos les ha golpeado la falta dinero. El aumento del costo de vida ha hecho que la gente ya no disponga de dinero para viajar”. Evaluó que el año pasado todavía podían pagar un viaje y, cuando sacaban la cuenta, les salía casi lo mismo irse al exterior que quedarse en el país. Esto hizo que muchos se fueran a Brasil, Caribe, Estados Unidos, Europa.
“Todavía tenían unos dólares de reserva que, como dijo el querido Toto (el ministro de Economía, Luis Caputo), 'los van a sacar para pagar servicios' y los han sacado para pagar servicios y se ha sentido”, planteó. Y agregó que el verano fue difícil para todos, incluso para quienes ofrecen paquetes para la costa atlántica, porque fue una temporada muy baja, comparada con las tradicionales.
Babillon indicó que, si bien la gente que viaja con frecuencia al exterior no ha sentido tanto el impacto de las medidas del Gobierno nacional, en su agencia organizan viajes en colectivo, que apuntan más a la clase media. Pese a eso, subrayó que sus amigos, dueños de empresas o profesionales independientes, le han comentado que han tenido que ajustarse este año, ya sea yéndose menos días o eligiendo destinos más cercanos, como Chile.
El mágico pueblito de Brasil frente al Atlántico un paraíso de playas salvajes y atardeceres inolvidables (1)
Brasil
Impacto de la guerra en Medio Oriente
Como sucede en otros ámbitos, donde varios factores confluyen para generar “la tormenta perfecta”, 2026 viene siendo desafiante para el turismo desde diversos frentes. Es que a la disminución en la capacidad de compra que va alcanzando a más argentinos, se sumó la guerra de Medio Oriente, que también obligó a cancelar viajes o modificar itinerarios.
Sergio Cornejo, de ISC Viajes, contó que han tenido cancelaciones o postergaciones por el conflicto bélico. Es que el partido de la Finalísima de fútbol, que Argentina y España iban a disputar en Qatar este 27 de marzo, se suspendió y había varios grupos de amigos que iban a viajar para presenciar esa final.
En algunos casos, detalló, están intentando que les hagan una devolución por los aéreos y algunos han optado por cambiarlos por un viaje a Estados Unidos, para ver partidos en el Mundial. Cornejo agregó que también hay cancelaciones de tours que pasan cerca de las zonas de conflicto (como Turquía) y, en particular, a Dubái.
En cuanto a otros viajes al exterior, coincidió en que es el movimiento bastante tranquilo en comparación con esta misma fecha en 2025, por estos acontecimientos mundiales que hacen que algunos viajeros esperen a ver cómo evolucionan, pero también porque la gente, en general, está comprando más cerca de la fecha del viaje.
Y sobre los destinos, indicó que se mantienen como los predilectos de los mendocinos el Caribe, Estados Unidos (Miami y Nueva York), pero que ha venido ganando terreno el nordeste brasilero, que, si bien no tiene vuelos directos vía Panamá o Lima -como el Caribe-, ofrece, a diferencia de un all-inclusive, la posibilidad de visitar diversos lugares.
Punta Cana República Dominicana
Punta Cana, República Dominicana
Los que siempre viajan
La baja en los viajes al exterior por parte de mendocinos se asocia a quienes hacían un esfuerzo para vacacionar fuera del país y ahora, con la pérdida del poder adquisitivo de sus ingresos, ya no pueden hacerlo. De hecho, este año, quienes todavía pudieron optar por destinos en otros países, en ciertos casos resignaron variables como excursiones o almuerzo (para “picar” algo en la playa y aprovechar la media pensión).
Desde Vive Los Andes Viajes señalaron que hubo ofertas de cupos, remanentes de lo que se vendió el año pasado, a Brasil o Caribe con dos por uno. Pero hay sectores que pueden seguir sosteniendo los viajes al extranjero, ya sea porque tienen ahorros o porque su situación económica es más holgada. Esos son los que, indicaron en la agencia, ya están averiguando por el verano 2027 en el exterior o para ir a ver el mundial de fútbol (que se disputa en Estados Unidos, Canadá y México), o a Colapinto en la Fórmula 1.
Coincidieron en que hay salidas grupales a Europa del Este o Turquía que estaban teniendo un buen nivel de consulta, pero se han frenado por la guerra. Sobre las perspectivas, consideraron que el mundial de fútbol va a ser lo que más va a traccionar en los próximos meses (se juega entre el 11 de junio y el 19 de julio).
Muchos cambios en las reglas para el próximo Mundial 2026.
Esperan que el Mundial 2026 impulse los viajes al exterior
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Precios
Para tener algunos valores de referencia, Brasil sigue siendo conveniente. Por ejemplo, en el sur brasilero, algunos restaurantes con la modalidad “tenedor libre”, que no son de lujo, pero pueden estar frente al mar, cobran 50 o 60 reales, lo que equivale a entre $15 mil y $18 mil. Y un paseo en teleférico, que sube 240 metros por encima del nivel del mar y une dos platas, cuesta 80 reales ($24 mil).
El paquete de una semana en Brasil con aéreos y desayuno o media pensión, ronda los US$ 1.300 a US$ 1.400. Mientras que una semana en República Dominicana, con all-inclusive, parte de los US$ 1.800. En cambio, los viajes para ir a ver el mundial de fútbol oscilan entre los US$ 8 mil y US$ 10 mil.