Mientras algunas personas se manifiestan frente a la Legislatura, otros están expectantes de que los diputados aprueben la Declaración de Impacto Ambiental de PSJ Cobre Mendocino y comience una nueva etapa para la minería en Mendoza.
El proyecto busca la ratificación legislativa de la Declaración de Impacto Ambiental que aprobó el Gobierno provincial.
Mientras algunas personas se manifiestan frente a la Legislatura, otros están expectantes de que los diputados aprueben la Declaración de Impacto Ambiental de PSJ Cobre Mendocino y comience una nueva etapa para la minería en Mendoza.
Uno de ellos es Federico Olivera (29), quien vive en Uspallata desde hace cinco años. Consideró que la llegada del proyecto a la Legislatura marca “un gran avance” para la comunidad de esa localidad de alta montaña. “Es algo muy bonito para el pueblo, para todos los uspallatinos, tanto quienes están de un lado como del otro”, expresó.
Contó que el debate abrió un nuevo clima social en la localidad. Dijo que hoy la comunidad está “coexistiendo y pensando de qué manera generar mejores fuentes de trabajo” y cómo mejorar la calidad de vida. En ese contexto, evaluó que la iniciativa puede convertirse en una oportunidad para distintos sectores.
“Desde mi punto de vista, en lo personal y humildemente, siento que este proyecto va a traer muchísimos beneficios”, afirmó. Entre ellos, mencionó el impulso a pequeños emprendimientos, el acompañamiento a los jóvenes que desean estudiar y la expectativa de un horizonte más próspero. “Para quienes estamos creyendo en un futuro, esto es una esperanza real”, concluyó.
El joven ha participado en los cursos que ha brindado PSJ. Es oriundo de San Juan y su padre trabajó durante décadas para el sector minero. Desde el primer día de vivir en Uspallata, Federico apostó por el proyecto de cobre y cuando se lanzó la carrera de Logística Minera en Uspallata, este año, se inscribió.
Miriam Bustos es una empresaria que tiene un complejo de cabañas cerca de la villa de Uspallata. Aseguró que vive “con mucha alegría” el avance del proyecto en la Legislatura. Para ella, la decisión marca un punto de inflexión. “Ya es tiempo de que la Argentina, Mendoza y, puntualmente, Uspallata actualicen y mejoren su perfil productivo”, sostuvo.
La mujer, quien no vive en la montaña, pero la considera su segundo hogar, destacó que, a diferencia de lo que ocurría hace casi dos décadas -cuando el anterior proyecto San Jorge buscó la ratificación legislativa por primera vez-, hoy existe un marco técnico y regulatorio mucho más robusto.
“Con todos los adelantos, con todo lo que se sabe y con las garantías que están brindando tanto el Gobierno como la empresa sobre cómo se va a trabajar, ya no es posible oponerse con los mismos argumentos de hace 17 años”, afirmó. Según remarcó, ese retraso dejó consecuencias: Mendoza quedó por detrás de otras provincias que avanzaron más rápido en la diversificación productiva.
Miriam valoró especialmente el proceso participativo que acompañó la iniciativa. Recordó que la audiencia pública se realizó “con todos los requisitos correspondientes” y que allí pudieron expresarse tanto quienes apoyan el proyecto como quienes lo rechazan. A su juicio, la diferencia fue la solidez de las exposiciones: “Nosotros presentamos argumentos buenos y fácilmente comprobables”, dijo.
Para la vecina, la denominada licencia social ya está otorgada. Y considera que la decisión política abre un nuevo escenario para la provincia. “Estoy muy contenta, muy feliz. Creo que es un punto de partida para mejorar la economía provincial, el turismo y la agricultura”, expresó.
Finalmente, subrayó que hay modelos cercanos que demuestran la viabilidad de un desarrollo equilibrado. “Solo hay que mirar a nuestros hermanos chilenos para saber que, cuando las cosas se hacen bien, todo se puede hacer”, concluyó.
La geóloga Tay Such expresó su respaldo al desarrollo de una minería sostenible en Mendoza y destacó su impacto social. A su entender, el sector “juega un papel clave en la materialización de los derechos humanos”, ya que puede mejorar las condiciones de vida de los sectores más vulnerables y generar “trabajo registrado, digno y de calidad”.
Such sostuvo que la provincia tiene la capacidad de construir una industria minera moderna y responsable. “No hay que dudar de que los mendocinos pueden forjar una actividad pujante, con cuidado ambiental y capaz de dinamizar las economías locales”, afirmó.
En su mirada, quienes desconfían del potencial de la actividad también subestiman el rol de la comunidad en ese proceso. “Si dudan de ello, están dudando de su propia capacidad”, advirtió. Y agregó que todos los habitantes “están llamados a ser un eslabón de la cadena de valor que genera la minería, otorgando prosperidad para la provincia”.
La Cámara Mendocina de Empresarios Mineros (Camem) celebró el ingreso a la Legislatura de las Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) correspondientes a dos iniciativas clave para el sector: los proyectos de exploración del Malargüe Distrito Minero Occidental II (MDMO II) y de PSJ Cobre Mendocino. Para la entidad, se trata de un paso decisivo hacia el desarrollo de una minería sostenible y regulada en la provincia.
Destacaron que la presentación formal de estas DIA consolida una oportunidad estratégica para la economía mendocina, basada en estándares ambientales “rigurosos” y en procesos participativos amplios. Los expedientes incluyen 27 nuevas propuestas de exploración dentro del MDMO II y llegaron al recinto tras completar dictámenes técnicos, informes de organismos ambientales y académicos, además de una audiencia pública con alta participación ciudadana.
Guillermo Pensado, presidente de Camem, sostuvo que este avance invita a recuperar la confianza en el sistema institucional y en los profesionales locales. “El mendocino tiene que empezar a creer en sus instituciones y en sus profesionales; así como fue capaz de construir un oasis en el desierto, tiene la posibilidad, la experiencia y la capacidad para desarrollarse de una forma integrada y sostenible”, afirmó.
En la visión de la cámara, el ingreso legislativo de las DIA abre la puerta a una minería moderna, con reglas claras, estabilidad jurídica y controles estrictos. Señalaron que los estudios presentados contemplan planes de manejo específicos para zonas de alta montaña, monitoreo ambiental permanente, protección de la biodiversidad y mecanismos de control social, lo que -indicaron- refuerza el compromiso del sector con la salud y la seguridad de las comunidades.
Camem también enfatizó que este proceso permite proyectar inversiones y empleo de calidad en la provincia, en línea con una matriz productiva diversificada. La entidad aseguró que su vocación es impulsar una actividad que “genere oportunidades reales sin resignar el respeto por el entorno”, y consideró que el tratamiento legislativo de las declaraciones ambientales constituye un hito para avanzar hacia un desarrollo minero responsable y de largo plazo en Mendoza.
La Cámara Argentina de Proveedores Mineros (Capmin) celebró el tratamiento legislativo de PSJ Cobre Mendocino, al considerar que representa un hito para el desarrollo del sector en Mendoza. Según la entidad, la jornada marca “un día muy importante” que habilita nuevas oportunidades para el crecimiento y la reactivación minera luego de “tanto tiempo de espera”.
Desde la cámara señalaron que el proyecto “ha demostrado ser plenamente compatible con el marco legal vigente” y que su modelo de desarrollo cumple con criterios de sustentabilidad ambiental y social. En esa línea, remarcaron que la iniciativa puede ser “sumamente positiva para la provincia”, al contribuir al avance productivo que -indicaron- Mendoza necesita.
La institución también subrayó que la minería puede convertirse en un motor de empleo de calidad y en un dinamizador de las economías regionales. “Vamos por la generación de trabajo genuino y por nuevas oportunidades de crecimiento y desarrollo”, expresaron.
Capmin reafirmó su compromiso con la promoción de una actividad minera moderna y regulada, orientada a fortalecer la matriz productiva provincial bajo el lema que identifica a la entidad: “Por más y mejor minería”.