La economía argentina crece en promedio, pero con sectores y regiones en retroceso
Un informe del Ieral advierte que la recuperación económica es heterogénea y plantea qué se necesita para transitar la apertura hacia mercados internacionales.
El Ieral advierte que la economía crece, pero de forma desigual entre sectores y regiones
La economía argentina muestra señales de recuperación en términos agregados, pero con una marcada disparidad entre sectores y regiones. Así lo plantea un informe del Ieral, de la Fundación Mediterránea, que señala que la “macro” exhibe indicadores positivos, aunque esa mejora no se traduce de manera homogénea en la vida cotidiana.
Entre noviembre de 2023 y enero de 2026, la actividad económica acumuló un crecimiento del 6,4%. Sin embargo, ese dato promedio oculta fuertes contrastes: mientras algunos sectores avanzan con fuerza, otros registran caídas significativas que impactan en el empleo y en el entramado productivo.
Exportaciones - Mercosur
Sectores en expansión y otros en retroceso
El informe destaca que las actividades más dinámicas son aquellas vinculadas a la generación de divisas. La intermediación financiera creció un 22%; la minería y energía, un 21%; y el sector agropecuario, un 15% en el período analizado.
En contraste, sectores clave para el empleo muestran una evolución negativa. La construcción acumuló una caída del 12% y la industria del 4%, con ramas particularmente afectadas como textiles (-29%), caucho y plástico (-22%) y automotriz (-17%).
Esta dinámica refleja un cambio en la estructura productiva, donde ganan peso las actividades exportadoras, mientras que retroceden aquellas orientadas al mercado interno y más intensivas en mano de obra.
carne aviar
Exportaciones
Empleo e ingresos: un mercado laboral más precario
Las diferencias también se evidencian en el mercado laboral. Entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 se perdieron 182 mil puestos asalariados privados registrados, especialmente en la industria y la construcción.
Al mismo tiempo, creció el trabajo independiente formal y aumentó la informalidad: según la Encuesta Permanente de Hogares, los trabajadores informales se incrementaron en 217 mil personas en ese período. En términos netos, hay 282 mil ocupados menos que dos años atrás.
En cuanto a los ingresos, la evolución también fue dispar. El salario privado registrado se mantuvo prácticamente estancado, mientras que el salario público cayó con fuerza. En paralelo, los ingresos informales mostraron mejoras, aunque en un contexto de mayor precariedad.
Las transferencias sociales también registraron comportamientos divergentes: mientras la Asignación Universal por Hijo mejoró su poder adquisitivo, otros programas sociales y la jubilación mínima perdieron capacidad de compra.
Un familia en Mendoza necesitó ingresos de 900 mil pesos en diciembre para no ser considerada pobre. Foto: Los Andes
Una economía más abierta y desigual entre regiones
El informe subraya que la heterogeneidad también tiene una fuerte dimensión territorial. Provincias vinculadas a la minería, la energía y el agro —como Neuquén, Río Negro o las del NOA— presentan mejores perspectivas, impulsadas por fenómenos como Vaca Muerta y la demanda global de minerales.
En cambio, los grandes centros urbanos industriales, especialmente el Área Metropolitana de Buenos Aires, enfrentan mayores dificultades, afectadas por la apertura económica, la caída de sectores industriales y el ajuste fiscal.
“La economía local ha estado sujeta a shocks importantes, tanto por cambios en políticas públicas como por tendencias globales”, señala el documento elaborado por Marcelo Capello, vicepresidente del Ieral, que advierte sobre el riesgo de profundizar las desigualdades productivas y sociales.
Perforan el primer pozo del yacimiento Vaca Muerta
El petróleo de Vaca Muerta seguirá siendo la clave para Neuquén
Hoja de ruta
Frente a este escenario, plantea que resulta difícil desconocer el peso de nuevas oportunidades vinculadas a la expansión del petróleo, el gas y la minería. Tampoco puede soslayarse la necesidad de sostener el equilibrio fiscal tras años de endeudamiento e inflación, ni el avance hacia una economía más abierta luego de décadas de fuerte proteccionismo y restricciones al comercio y al movimiento de capitales.
Sin embargo, el desafío pendiente es diseñar una estrategia que permita gestionar la transición. En ese camino, distintos sectores plantean que la apertura debería acompañarse con reformas que reduzcan el “costo argentino ” y generen condiciones más equitativas de competencia. El objetivo es evitar que, durante ese proceso, desaparezcan empresas que podrían ser viables en un contexto de mayor eficiencia y menor carga estructural. Para ello, también se vuelve clave impulsar políticas públicas orientadas a la reconversión productiva y laboral en las regiones y actividades más afectadas.
En paralelo, aparece otro punto central: la necesidad de que Argentina profundice su inserción internacional. Durante años, la economía estuvo enfocada en el mercado interno, con escasa proyección hacia el exterior. En ese sentido, se plantea la importancia de avanzar hacia una estrategia que priorice la exportación de bienes con mayor valor agregado y reposicione al país en los mercados globales. El desafío, en definitiva, es cambiar la lógica y orientar la economía hacia una mayor apertura y proyección global.