26 de enero de 2026 - 17:29

Carga impositiva: pese a algunas bajas, el peso tributario pyme seguirá alto

Un informe del Iaraf cuantificó la carga impositiva que paga una pyme argentina durante un año. Por el alto peso, los avances que hubo no son significativos.

La carga impositiva argentina es un tema recurrente cuando se habla del costo de producir y vender en nuestro país en comparación con los valores que se manejan en los países competidores. El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) publicó el vademécum tributario argentino de pymes 2025. En este se identificaron al menos 37 impuestos distintos y 30 regímenes de información y percepción, lo que muestra el alto peso de la carga impositiva argentina.

Si bien el Gobierno nacional ha implementado bajas graduales en algunos impuestos, la cantidad y costo de los tributos son tan altos que las pymes aún continúan agobiadas. Con el objetivo de identificar y presentar los impuestos que gravan la actividad empresarial de una pyme modelo (estándar y con los requerimientos básicos), el trabajo del Iaraf se centró en cuantificar los principales tributos que paga de manera directa e indirecta una empresa.

El informe expresó que sobre la pyme representativa recaen un total de 37 tributos: 18 nacionales, 8 provinciales y 11 municipales. En este contexto señaló que con relación al relevamiento del 2024, la cantidad se redujo de 38 a 37 debido a la eliminación del impuesto nacional PAIS. “Resulta importante aclarar que, debido a la exención del impuesto interno automotor a los vehículos utilitarios y pick-ups, se consideró apropiado eliminar el tributo del vademécum de este año y de los anteriores”, señaló el trabajo.

El análisis también incorporó los regímenes de percepción, retención e información de tributos -mecanismos de pagos anticipados- que se han “vuelto complejos y contribuyen a un aumento de los costos de administración de los impuestos por parte de las pymes”. En este marco, detalló que por el lado de los regímenes de retención, percepción e información, una pyme soporta 30 regímenes distintos. “La suma de tributos y de regímenes es de al menos 67”, sentenció el análisis.

El podio de plomo

La complejidad del entramado tributario argentino incide en el llamado costo argentino. En este contexto, Matías Olivero Vila, presidente de Lógica, una ONG dedicada a generar consciencia fiscal, explicó que Argentina es uno de los países con los impuestos más altos del mundo. No se trata de un modismo sino de un dato corroborado por cuatro entidades distintas con cinco métodos diferentes.

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Se mire por donde se mire nuestro país se encuentra en el podio de los países que más impuestos posee, por un lado, y que más altos son, por el otro. “Cuando se calcula un promedio, ninguno de los países que están en el mismo barrio que nosotros se encuentra peor”, observó Olivero Vila. Desde su punto de vista, una de las causas de esta situación es la voracidad política nacional, provincial y municipal. “No solo tenemos 37 tributos sino que además son muy pesados”, completó el presidente de la ONG Lógica

Daniel Garro, economista de International Valeu Group, explicó que en Argentina las empresas destinan un alto costo más allá de los impuestos en sí para cumplir con la carga impositiva. “Es tan compleja la maraña que no solo se trata de pagar sino de contratar recursos extra para poder hacerlo”, comentó Garro. Agregó que el impacto sobre las pymes es que –entre otras cosas- las obliga a multiplicar el esfuerzo para ser más eficientes.

De los 37 impuestos que menciona el estudio del Iaraf, los que mayor peso tienen en las pymes son los provinciales Ingresos Brutos –dada la acumulación y regresividad que lo caracteriza- y el impuesto a los Débitos y Créditos. “Este último no lo tiene casi ningún país y de los que lo poseen, el nuestro es el más alto”, detalló Olivero Vila.

Del mismo modo, expresó que Argentina es el único país en donde las tasas municipales no se calculan en función del servicio sino de los ingresos de la empresa, lo que hace subir los costos. “La tolerancia del poder judicial es la segunda razón por que tenemos esta cantidad de tributos ya que la justicia tolera y avala no solo la doble o triple imposición sino también estas tasas que no se relacionan con los servicios que se prestan”, observó Olivero en coincidencia con la opinión de Daniel Garro.

Esfuerzos dispares

El economista de International Valeu Group sumó que, pese a todo, la Nación ha hecho esfuerzos para disminuir tributos, pero no ha sido acompañado por las provincias ni los municipios. Ricardo Paolina, socio del estudio Lisicki, Litvin & Abelovich, advirtió que es preciso distinguir que los impuestos están en los tres niveles de gobierno. Agregó que si bien el país cuenta con una carga impositiva alta y compleja, rescató que ha habido disminuciones por parte del Gobierno nacional a diferencia de lo sucedido con las provincias y municipios en líneas generales.

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“Cayó la vigencia del Impuesto País que representaba un 5% de la recaudación total y se eliminó el impuesto a la transferencia de inmuebles que gravaba el 1,5% del precio de venta de una propiedad”, enumeró Paolina. El profesional prosiguió que a nivel nacional también hubo disminución de los derechos de exportación a 2.400 productos y se comenzaron a bajar de manera progresiva impuestos internos, incluido el impuesto al lujo y el de fabricación para Tierra del Fuego.

“En bienes personales se elevaron significativamente los mínimos no imponibles, se bajaron alícuotas de manera progresiva y se eliminaron los aranceles a la importación de bienes de capital”, sumó el referente de Lisicki, Litvin & Abelovich. La suba de los montos de facturación del monotributo también implicó baja en la presión impositiva de las pymes. “Si alguien ha hecho los deberes ha sido el Estado nacional mientras que las provincias y municipios siguen en deuda”, coincidieron Paolina y Garro.

El presidente de la ONG Lógica admitió que la Nación ha realizado movimientos en este sentido, pero que la carga impositiva argentina es tan alta que lo realizado casi podría compararse con una gota en el mar. A modo de ejemplo, Ricardo Paolina, ejemplificó que un producto que se compra en el país pagó entre el 5 y el 8 por ciento de Ingresos Brutos, una tasa de seguridad e higiene que en provincia de Buenos Aires está entre el 4 y 5 por ciento más el 21% de IVA. “Así, lo que acá te cuesta 135, en Paraguay –por caso- sale 110 ya que allí pagan una tasa única de 10% al valor agregado”, resumió el profesional.

Que puede pasar con la reforma

El referente del estudio Lisicki, Litvin & Abelovich señaló que cuando se discute el tema de impuestos comienza a sentirse la presión de los gobernadores, los intendentes y la oposición en un clara pelea por los recursos. Dentro del paquete fiscal ideado por el Gobierno, la que más chances tiene de concretarse es la reforma laboral considerada como una primera etapa en esta línea. “El país todavía está en deuda con una reforma tributaria integral”, reflexionó Paolina.

Javier Milei - Reforma Laboral

Dentro de las ideas que rondan en esta línea y que impactaría en menores costos para las pymes se encuentra la reducción de tasas del impuesto a las ganancias. En la actualidad la carga actual es del 35% más el 7% sobre los dividendos lo que implica una carga superior al 40%. “En términos de competitividad nos deja afuera frente a países como Chile y Paraguay, pero ya han surgido cuestionamientos a esta idea”, observó Paolina. El profesional explicó que al achicarse el gravamen también se achica la coparticipación y es allí donde comienzan las dificultades.

El economista Daniel Garro expresó que en la reforma laboral va implícita parte de la reforma tributaria, pero que el camino será lento. No solo por la gran cantidad de acuerdos políticos y regionales que deben tejerse sino porque desde su punto de vista el gasto público todavía es alto. “Esto pese a que se ha eliminado el impuesto inflacionario que también afecta fuerte alas pymes”, declaró el profesional.

El presidente de la ONG Lógica destacó que dentro de la reforma laboral los capítulos 23, 24 y 25 expresan que hay que tomarla como una primera etapa dentro de los cambios impositivos. Aunque se prevé una baja en tributos como ganancias, para Olivero Vila todavía quedará alto con relación a la mayoría de los países. Por al momento, nada se dice del impuesto a débitos y crédito e IVA mientras que tampoco se ha planteado un consenso fiscal que “obligue” a las provincias y a los municipios a adecuarse a las bajas.

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