En un año, se sumaron 10 mil mendocinos desempleados para llegar a los 35 mil y 7 mil que, teniendo una ocupación, están buscando más trabajo (porque sus ingresos les resultan insuficientes), para alcanzar los 107 mil. Los datos de mercado de trabajo del Indec reflejan que ha habido un empeoramiento de todos los indicadores laborales.
La tasa de desempleo en el Gran Mendozasubió del 4,8% del cuarto trimestre de 2024 al 6,7% en el mismo periodo de 2025 (1,9 puntos porcentuales más). Esto, mientras que en el promedio de los 31 aglomerados urbanos que releva el organismo oficial la tasa creció del 6,4% al 7,5% (1,1 puntos porcentuales en Nación).
La evolución del Gran Mendoza puede analizarse cuando se observa que, en el último cuatrimestre de 2024, la desocupación en el total de los aglomerados había sido del 6,4%; la de los núcleos del interior, del 5,7%; y la de los de más de 500 mil habitantes, del 6,9%. En ese momento, Mendoza, con su tasa de desocupación del 4,8%, estaba por debajo de todos los promedios.
Pero un año después, en el total de los 31 aglomerados urbanos el desempleo alcanzó el 7,5% -por el fuerte impacto del 9,5% de partidos del Gran Buenos Aires-, mientras que el de los aglomerados del interior fue del 6,2% (y el Gran Mendoza, con 6,7%, está por encima). De todos modos, los núcleos urbanos de más de 500 mil habitantes promediaron el 8%.
Esto implicó que se pasó de 100 mil personas que tienen un trabajo, pero buscan otro -porque no les alcanzan sus ingresos- a 107 mil. Es decir, que no sólo se sumaron en un año 10 mil mendocinos desempleados, sino también 7 mil que están trabajando, pero necesitan otros ingresos.
Los datos del Indec también muestran un crecimiento en la subocupación -personas que trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias y que están dispuestas a trabajar más horas-, del 13,6% al 14,8% en el Gran Mendoza (unas 7 mil personas más).
Aumentó la desocupación en Mendoza. Foto / Los Andes
Aumentó la desocupación en Mendoza. Foto: Los Andes
Qué dicen desde el Gobierno provincial
Desde el Gobierno de Mendoza atribuyen el crecimiento del desempleo, en gran parte, a factores macroeconómicos que afectaron a todo el país, con especial énfasis en el freno que se evidenció a partir del tercer trimestre, tras la victoria del peronismo en Buenos Aires.
El asesor económico del Ejecutivo provincial, Sebastián Laza, explicó “claramente hubo una desaceleración, que empezó en el tercer trimestre del año pasado”. En ese sentido, detalló que el período analizado -octubre, noviembre y diciembre- refleja el impacto directo de ese freno.
Según indicó, la economía comenzó a perder dinamismo hacia julio, en la previa de las elecciones, en un proceso que algunos analistas denominaron “efecto Kuka”. “El Gobierno tuvo que subir mucho la tasa de interés y eso frenó mucho la inversión que había y también el consumo”, explicó Laza.
De acuerdo con su análisis, la situación no logró revertirse tras el proceso electoral. El economista remarcó que los indicadores del cuarto trimestre no hacen más que reflejar las consecuencias de ese proceso previo.
La desocupación en el Gran Mendoza llegó al 8,4%
La desocupación en el Gran Mendoza llegó al 6,7%
Qué pasa en Mendoza
Nicolás Aroma, director del Cefim (Centro de Economía y Finanzas de Mendoza), resaltó que hay un incremento sustancial en el desempleo en la comparación del último cuatrimestre de 2024 con igual periodo de 2025. “Se esperaba porque el último trimestre de 2025 ya empezó a pegar la recesión por estancamiento en muchas actividades”, señaló.
De hecho, en el tercer trimestre de 2025, la desocupación había alcanzado el 6,2% en el Gran Mendoza (cuando en el mismo periodo de 2024 había sido del 5,0%). Sumó que, hasta ahora, no se veía viendo el impacto de esto en el índice de desempleo, pero ya comenzó a transparentarse ese incremento “lento, pero sostenido”.
“Creo que incluso para la medición del próximo trimestre va a ser peor, porque este trimestre se ha sentido mucho más la caída de la actividad. Convengamos que el desempleo es una variable que se viene mirando con atención porque es claramente el residuo del modelo. El Gobierno apunta todos los cañones al tema inflación y el costo negativo de la actividad económica es muy fuerte”, advirtió.
Aún más, analizó que se va a mantener el proceso de estanflación en los próximos meses, porque no se espera un shock de consumo y la inflación sube de manera persistente desde hace nueve meses.
En cuanto al hecho de que algunos indicadores han empeorado -en términos porcentuales- más en el Gran Mendoza que en el promedio de los 31 conglomerados relevados por el Indec, Aroma señaló que Mendoza no está entre las provincias que están siendo beneficiadas por un modelo económico en el que el gas, la energía y la minería son los sectores más dinámicos.
Precisó que han una “discriminación geográfica en el crecimiento” y que crecen la Patagonia y el Norte, por la minería, la energía, el gas y el petróleo (no convencional). También, la pampa húmeda, con la exportación de granos. Pero en Mendoza no se están desarrollando estas actividades, más que de un modo tangencial, y la pérdida de empleos se asocia al sector industrial tradicional, la metalurgia y la agroindustria (la vitivinicultura).