En una nueva maniobra legal dentro del prolongado litigio por la expropiación de YPF ocurrida en 2012, el fondo Burford Capital presentó formalmente un pedido de revisión ante la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York.
Burford busca revertir la anulación de la sentencia de USD 16.100, aunque admite ante sus inversores que las probabilidades de éxito son escasas.
En una nueva maniobra legal dentro del prolongado litigio por la expropiación de YPF ocurrida en 2012, el fondo Burford Capital presentó formalmente un pedido de revisión ante la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York.
El objetivo del "financiador de litigios" es que el pleno de los jueces de dicha cámara revise y revierta el reciente fallo (dictado por una sala de tres miembros con un resultado de 2-1) que favoreció a la República Argentina al anular la sentencia original de USD 16.100 millones.
Este recurso, técnicamente denominado "en banc rehearing", es una herramienta judicial de carácter extraordinario y con requisitos de admisibilidad sumamente estrictos.
Según explicaron expertos que siguen de cerca el caso, como Sebastián Maril y Sebastián Soler, una revisión de este tipo solo suele concederse si el fallo en cuestión entra en conflicto con precedentes previos del mismo circuito o si involucra una cuestión de "importancia excepcional".
En su presentación, los demandantes sostienen que la decisión de la cámara contradice sentencias anteriores en este mismo proceso, donde se había determinado que la conducta de Argentina al expropiar la petrolera fue de naturaleza comercial y no soberana.
Además, advierten que el fallo actual podría socavar la confianza en los mercados de capitales estadounidenses al sugerir que un Estado extranjero puede captar fondos en el NYSE bajo protecciones contractuales que luego resultan inexigibles.
Pese a la ofensiva legal, el escenario para Burford es adverso. En su último balance trimestral presentado ante accionistas, la propia firma admitió que las chances de que la justicia de EE.UU. revierta el fallo son "bajas" desde un punto de vista estadístico.
El impacto económico de la derrota judicial ya se refleja en sus libros: el fondo reportó pérdidas por USD 2.400 millones vinculadas a la desvalorización de los activos relacionados con este caso.