El nuevo informe sobre ingresos que publicó este lunes el Índice de Estadísticas y Censos (Indec) mostró que las familias argentinas poseen un ingreso medio relativamente bajo. Esto, si se tiene en cuenta la Canasta Básica Total (CBT) que es lo que una familia debería ganar para no caer debajo de la línea de pobreza. Más allá de las discusiones metodológicas que han comenzado a girar en torno a las mediciones delIndec y la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), una coincidencia es que los salarios han perdido contra la inflación en los últimos meses.
La EPH realiza, según su informe técnico, la siguiente categorización: El 100% de la población relevante (EPH) corresponde a 31 aglomerados urbanos. De ese total, el 62,6% de las personas posee ingresos y aquí se diferencia entre Ingreso per cápita familiar e Ingreso individual. El primero muestra un ingreso medio general de $635.996. Esto quiere decir que es lo que le corresponde a cada miembro de una familia en función de lo que ganan –en general los adultos- y luego se divide entre las 4 personas de un hogar tipo. Con relación al Ingreso individual el medio total fue de $1.011.863, el de los varones fue de $1.191.364 y el de mujeres de $838.336.
Este ítem se divide en Estrato bajo ($241.614), Medio ($573.864) y Ato ($1.549.248). De este modo, la brecha entre los extremos es de seis veces, lo que evidencia una marcada dispersión en la distribución del ingreso per cápita que, no obstante, se ha mantenido al comparar el cuarto trimestre de 2024 con el mismo periodo de 2025. Lo que sí se amplió en el último año fue la brecha de género y en los últimos meses, los varones ganaron aproximadamente un 42% más que las mujeres en promedio. Esta brecha fue de 29,6% mientras que un año atrás fue de 26,2%.
A nivel país el ingreso familiar apenas superó los $630.000 en el último cuatrimestre de 2025 según el Indec. En líneas generales, en Mendoza estos números son inferiores. En palabras de la economista Paula Pía Ariet, al frente de Gestión Capital Humano, esto se debe a que en la provincia es baja la incidencia de sectores como petróleo, minería o industria en la que los salarios son más altos y suben el promedio. La profesional, aclaró que la EPH muestra la foto de diciembre y que en la actualidad la situación es difrente.
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Fuente: Indec
En línea, el economista del Centro de Economía y Finanzas de Mendoza, Nicolás Aroma, expresó que los ingresos de Mendoza suelen estar bastante por debajo de otros conglomerados urbanos y de las medias nacionales. Algo similar sucede con la brecha de género: las mujeres son mayoría en sectores como salud, educación y servicio doméstico en donde los salarios se han retrasado más que en los sectores de la economía que más han crecido.
Por otro lado, la EPH sobre ingresos determinó que los asalariados formales ganaron significativamente más que los que poseen ingresos informales. En este marco, surgen algunas cuestiones para tener en cuenta ya que mientras los informales son los que más aumentaron a la hora de medir pobreza y salarios, se trata de ingresos menores que los que están bajo el paraguas de la formalidad.
Sobre este punto, para Nicolás Aroma el hecho de que los trabajadores no registrados hayan tenido aumentos superiores a los registrados, se trata de una situación no solo difícil de comprobar sino poco probable dadas las dinámicas generales del mercado laboral. Por el otro, Paula Pía Ariet sumó que dicha situación podría deberse al bajo nivel que poseían los informales. Es decir que aumentaron más debido a que tenían necesidades mayores. Como sea, ni salarios ni ingresos han logrado superar la inflación ni en lo que va del año ni en el último trimestre de 2025.
Panorama poco alentador
La consultora de Ariet suele relevar expectativas salariales en las empresas de Mendoza. En este contexto, entre enero y marzo se registró una nueva pérdida de los salarios frente a la inflación ya que si bien el tercer mes hubo aumentos, la mayoría quedó por debajo de las subas de precios. Por este motivo, en la encuesta que Gestión completará entre abril y mayo, la profesional anticipó que podrían darse nuevos ajustes compensatorios. Sin embargo, el porcentaje estará relacionado con el modo en que marche la economía y el consumo en general.
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Fuente: Indec
“Si el consumo repunta, los aumentos de salarios podrían ser mayores, pero si eso no sucede, no habrá incrementos”, sintetizó Ariet. La profesional sumó que es preciso generar actividad económica y habrá que ver si el plan para aumentar las líneas de crédito funcionan. La baja de encajes por la que los bancos tendrán mayor dinero disponible para prestar es una de esas medidas mientras que la otra es el flamante programa del banco Nación para comprar en hasta 20 cuotas sin interés. Aunque tentadora, esta propuesta no es para todos. No solo porque la tasa de morosidad general hoy ronda el 9% -lo que deja afuera de un crédito a estas personas- sino porque hasta el momento el scoring solicitado es casi imposible de lograr.
Desde el punto de vista del economista del CEFI es preciso ver cuántos pueden acceder de hecho a las políticas crediticias. “El impulso real de la economía debe venir por el lado del salario”, opinó Aroma. Algo que es probable que no suceda si los ingresos continúan como una de las principales anclas de la inflación. Sin salarios que aumenten, los precios tampoco lo hacen a la par de los costos ya que la demanda es baja, lo que atenta contra la situación financiera de las pymes que, por tanto, no tienen margen para aumentar a sus trabajadores.
El lunes las cámaras del Sur de Mendoza reclamaron políticas concretas para aliviar la situación de los privados; preocupación que es compartida por muchos referentes de la economía de Mendoza. Otra ancla que, para Aroma iría en contra de la mejora de ingresos es el ancla fiscal. “El ajuste sobre el ajuste no ha facilitado, hasta el momento, una reactivación de la economía”, sumó Aroma. Para el profesional, sin opciones de crédito accesibles parte de las personas, no será sencillo que los ingresos puedan crecer.