24 de mayo de 2026 - 16:24

El consumo sigue en baja y crece el peso de las tarifas en el presupuesto familiar

La caída del poder adquisitivo y el aumento de tarifas siguen afectando al mercado interno. Comercios y empresas ya sienten el impacto de la retracción del gasto familiar.

La crisis del consumo volvió a profundizarse en abril y encendió nuevas señales de alerta sobre la situación económica de los hogares argentinos. Mientras las compras en supermercados y alimentos continúan retrocediendo, cada vez más familias destinan una mayor parte de sus ingresos al pago de impuestos, tarifas y servicios públicos.

Un informe elaborado por la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia reveló que el gasto familiar se ubicó un 18% por debajo del promedio registrado en 2023, reflejando que el consumo todavía no logra recuperarse tras el fuerte ajuste económico implementado desde comienzos de 2024.

El análisis tomó en cuenta las operaciones realizadas con tarjetas de crédito y débito de clientes del banco, además de los movimientos de la billetera virtual Cuenta DNI. Según el reporte, durante abril volvió a observarse una baja generalizada en el consumo, aunque con una desaceleración respecto a meses anteriores.

Supermercados y alimentos, entre los sectores más golpeados

El estudio remarcó que la tendencia descendente del consumo se mantiene firme y afecta especialmente a los rubros vinculados con la compra cotidiana. Entre los datos más preocupantes aparece la caída sostenida en supermercados y alimentos, mientras aumentan los gastos considerados obligatorios.

En paralelo, el Indec informó que durante marzo las ventas en supermercados bajaron un 5,1% interanual. También se registraron retrocesos en autoservicios mayoristas, con una caída del 7,2%, y en centros comerciales, donde las ventas descendieron 13,3% respecto al mismo período del año pasado.

Desde el Banco Provincia explicaron que el deterioro responde a la pérdida de poder adquisitivo y al incremento constante de los costos fijos. “Cuando crece el pago de impuestos y servicios y caen las compras esenciales, las familias enfrentan una restricción presupuestaria cada vez mayor”, señaló el informe.

Las tarifas y los gastos fijos presionan sobre el bolsillo

Otro de los factores que explican la retracción del consumo es el fuerte aumento de los servicios públicos. Según el Observatorio de Tarifas y Subsidios de la UBA-Conicet, el costo promedio mensual de servicios para un hogar del AMBA sin subsidios trepó a casi 250 mil pesos.

Además, un informe de la consultora Equilibra detalló que los gastos fijos crecieron por encima de la inflación general. Mientras el índice inflacionario de marzo se ubicó en 3,4%, las obligaciones vinculadas a servicios y tarifas aumentaron 5,1%.

El reporte del Banco Provincia también mostró que el pago de impuestos y servicios pasó de representar el 3,8% del gasto total al 4,9% en apenas un año, evidenciando cómo las obligaciones fijas ganan cada vez más espacio dentro del presupuesto familiar.

La caída del consumo ya impacta en empresas y comercios

La debilidad del mercado interno también comenzó a trasladarse al sector productivo. El informe advirtió que durante los últimos 27 meses desaparecieron más de 24 mil unidades productivas en todo el país, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.

El deterioro se explica por una combinación de menor consumo, acumulación de stock y problemas financieros que dejaron a muchas empresas sin margen de sostenimiento.

Entre los sectores más afectados aparecen indumentaria, electrodomésticos e informática, golpeados tanto por la caída de ventas como por el ingreso de productos importados. En contraste, algunos rubros como salud, educación y entretenimiento mostraron leves mejoras durante los últimos meses.

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