2 de abril de 2026 - 11:01

La canasta de servicios se dispara en 2026 y presiona el presupuesto de la clase media

Un informe privado advierte que el gasto en servicios para una familia tipo roza los $3 millones mensuales en marzo, con aumentos por encima de la inflación.

La recomposición de tarifas y precios regulados sigue trasladándose con fuerza al bolsillo de los hogares. En un contexto de inflación más estable pero aún elevada, la canasta de servicios básicos y privados continúa en alza y consolida un nuevo piso de gasto para la clase media.

De acuerdo con un informe de la consultora Focus Market, la canasta de servicios para una familia tipo alcanzaría en marzo de 2026 los $2.980.339 mensuales, lo que representa un incremento del 22,25% respecto de noviembre de 2025 y un salto interanual del 57,5%, muy por encima de la inflación del período.

Si bien los valores que presenta son para el Gran Buenos Aires, lo cierto es que la clase media, aunque logra sostenerse por encima de la línea de pobreza, ha notado cómo el poder de compra de los salarios se viene deteriorando en los últimos tiempos y el análisis de la consultora permite apreciar esto.

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Vivienda: el peso estructural que condiciona el resto del gasto

El principal componente del presupuesto sigue siendo el acceso a la vivienda. El alquiler de un departamento de tres ambientes en el Gran Buenos Aires pasaría de $760.860 en noviembre a $827.599 en marzo, impulsado por una dinámica que supera ampliamente la inflación.

Durante 2025, los alquileres registraron subas cercanas al 51%, frente a una inflación anual del 31,5%. El fenómeno responde, según el informe, a problemas estructurales de oferta: menor desarrollo de viviendas y escasez de unidades disponibles, incluso tras la derogación de la Ley de Alquileres.

A esto se suman las expensas, que subirían un 9,12% en el período, aunque con fuertes diferencias entre el conurbano y la Ciudad de Buenos Aires. En un contexto de ajuste del gasto familiar, este rubro comienza a mostrar niveles de mora de entre el 15% y el 20% en algunos edificios.

Alquiler en Mendoza

Tarifas y transporte: subas graduales, pero sostenidas

En los servicios públicos, la tendencia es de aumentos progresivos bajo un esquema de actualización gradual. “Las tarifas siguen en proceso de corrección, atravesadas por una lógica de ajustar sin desbordar y contener sin atrasar”, explicó Damián Di Pace, director de Focus Market.

La electricidad, por ejemplo, pasaría de $37.098 a $53.744 entre noviembre y marzo para un hogar sin subsidios, mientras que el gas natural también subiría, en este caso bajo el nuevo esquema de tarifa plana que busca suavizar los picos estacionales.

El agua y las cloacas mantendrán ajustes mensuales del 4%, acumulando una suba del 17,4% en el período. En paralelo, el transporte público muestra incrementos aún más marcados: durante 2025 subió 77,47% en la provincia de Buenos Aires y 60% en la Ciudad.

Así, una familia que utiliza colectivos y trenes podría gastar cerca de $89.381 mensuales en marzo. En caso de no contar con tarjeta SUBE nominalizada, ese monto se elevaría a más de $147.000.

El gas y la electricidad son algunos de los servicios con más subsidios.

Salud, educación y servicios privados, difíciles de recortar

El informe también pone el foco en los servicios que presentan menor elasticidad, es decir, aquellos en los que el ajuste del gasto resulta más complejo. Entre ellos, la educación privada se destaca como uno de los mayores incrementos proyectados.

Para una familia con dos hijos en edad escolar, la cuota de un colegio semiprivado pasaría de $352.206 a $605.794 mensuales, con subas estimadas de al menos el 70% para el ciclo lectivo 2026.

La salud privada también mantiene una tendencia alcista. Una prepaga familiar básica subiría de $576.389 a $647.044, mientras que los servicios de conectividad —internet, telefonía, cable y plataformas de streaming— continúan ganando peso dentro del gasto mensual.

Incluso el uso moderado de un automóvil representa un costo significativo: entre combustible y seguro, el gasto mensual puede superar ampliamente los $200.000, a lo que se suman eventuales viajes en taxi.

En este escenario, Di Pace advirtió que los avances macroeconómicos aún no logran trasladarse plenamente a la vida cotidiana. “Será clave avanzar en baja de tasas, modernización laboral y eliminación de restricciones para consolidar un sendero de estabilidad con crecimiento”, señaló.

El informe concluye que la recomposición de precios relativos —especialmente en servicios que venían atrasados— explica gran parte de la presión actual sobre los hogares. En paralelo, abre un interrogante central: cuánto tiempo podrá sostener la clase media este nuevo nivel de gasto sin una mejora equivalente en sus ingresos.

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