En Mendoza, el Frente de Todos mira de reojo la crisis interna nacional y se aferra a la unidad local

Anabel Fernández Sagasti, Flor Destéfanis, Marisa Uceda, Roberto Righi, Fernando Ubieta, Emir Andraos y Matías Stevanato. / Federico Lopez Claro
Anabel Fernández Sagasti, Flor Destéfanis, Marisa Uceda, Roberto Righi, Fernando Ubieta, Emir Andraos y Matías Stevanato. / Federico Lopez Claro

“Somos como un paraguas de lo que pasa a nivel nacional, para que esto no implique rupturas. Estamos en la misma sintonía”, aseguró una figura importante en la dirigencia mendocina. Silencio absoluto por el lado de los intendentes.

Las internas en el Frente de Todos a nivel nacional siguen en escalada, luego del acuerdo votado en el Congreso con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que no hizo más que evidenciar nuevamente las diferencias -cada vez mayores – entre un sector que acompaña la gestión del presidente, Alberto Fernández; y otro que adhiere a las ideas de la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner. Mientras tanto, en el peronismo mendocino hay más silencio que el habitual, pero sus principales dirigentes aseguran que se sigue trabajando “en unidad” y que la situación nacional “no debiera afectar a lo local”, pese a que han habido desacuerdos entre los principales políticos, sobre todo en las propias votaciones del Parlamento.

El propio Presidente reconoció ayer la crisis interna de la coalición y lamentó la falta de apoyo del kirchnerismo en las votaciones tanto de Diputados como de Senadores. “Cuando me propusieron estar a cargo sabía que iba a tener que tomar decisiones y esperaba que me acompañaran. y no me acompañaron”, disparó a radio El Destape, aunque acto seguido aseguró que no tendrá gestos “que rompan la unidad”. También se encargó de decir que no es “títere” de nadie.

Si bien la temperatura en el seno del Frente de Todos ha ido en aumento, importantes dirigentes locales sostuvieron a Los Andes que no deberían asustarse de las disidencias, y que de hecho “es sano de cara a la gente” que las mismas se visibilicen. También destacaron la necesidad de “centrarse a trabajar en las coincidencias”, teniendo en cuenta que aún queda más de un año y medio de mandato, y tienen que prepararse luego para los comicios del 2023.

“Tenemos la responsabilidad de trabajar para solucionar o mejorar la vida a los argentinos. Este objetivo es mayor que las disidencias que pueden haber”, agregaron.

Lo cierto es que la votación en el Congreso por el acuerdo con el Fondo volvió a tensar la cuerda entre el sector más duro del kirchnerismo y el espacio que responde al Presidente; al igual que ocurrió luego de la fuerte derrota en las elecciones legislativas del 2021. De hecho, a la renuncia de Máximo Kirchner como jefe de bloque, se sumaron disparos cruzados entre ambos bandos en las últimas horas, con cartas abiertas firmadas por intelectuales y dirigentes, tanto del albertismo como del cristinismo.

De igual manera, más allá del temporal, quienes siguen de cerca los hechos en el ámbito nacional esperan que la sangre no llegue al río. “Confiamos en seguir trabajando en mejorar la situación del país. Vamos a trabajar en la unidad de bloque y en centrarnos en los temas que les interesa a la gente, como por ejemplo controlar la inflación”, razonaron.

En este sentido, hoy por ejemplo hubo reuniones de comisiones para discutir reformas del Consejo de la Magistratura, donde la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti, que tiene un lugar en la mesa chica de Fernández de Kirchner, y que había votado en contra del acuerdo con el FMI; defendió el proyecto del Ejecutivo, es decir, el que envió el presidente Fernández.

No obstante, hay quienes sostienen que las diferencias entre los sectores del Frente de Todos “son estructurales” en términos económicos y políticos, y hay incertidumbre de cómo podría seguir la relación de aquí a futuro.

Unidad contenida en Mendoza

Mientras tanto, en la provincia se mira de soslayo la situación nacional, y sus dirigentes intentan que pase desapercibido el conflicto para evitar un mayor impacto que genere problemas en términos locales. De hecho, varios intendentes peronistas fueron consultados por Los Andes, pero prefirieron no dar declaraciones.

No obstante, otros dirigentes de ambos sectores (peronismo “de los intendentes” y kirchnerismo) coincidieron en que se ha pactado que Mendoza sea una suerte de “paraguas” del cisma nacional, para evitar quiebres internos, sobre todo los que se vivieron luego de dejar el gobierno local a fines del 2015.

En Mendoza siempre hemos hablado que estamos todos los días trabajando para la unidad. Somos como un paraguas de lo que pasa a nivel nacional, para que esto no implique rupturas. Estamos en la misma sintonía”, acotó una figura importante en la dirigencia del Frente de Todos.

Y agregaron: “Venimos hablando hace mucho de poder generar acuerdos pese a las diferencias. Necesitamos volver a enamorar desde el peronismo a los mendocinos”.

De hecho, entre los propios legisladores del Frente de Todos por Mendoza, no hubo discusiones entre ellos respecto a cómo pronunciarse en la sesión sobre el acuerdo con el Fondo, salvo los que integran la Cámara Baja. Recordemos que los legisladores votaron de forma dividida: a favor los diputados Adolfo Bermejo, Eber Pérez Plaza y Liliana Paponet; y en contra la diputada Marisa Uceda y la senadora Fernández Sagasti.

En este sentido, Bermejo sostuvo a Los Andes que ellos sabían que iban a votar de forma diferente; y que por eso, en el caso de su vínculo con Fernández Sagasti, decidieron ponerse en conversaciones “por otros temas partidarios y estrictamente de la provincia, pero no hablar del acuerdo con el FMI”.

“En Mendoza seguimos trabajando en un marco de unidad. Hemos comprendido que esto ha sido un tema transversal a todo el frente. A mi entender, hay que mirar para adelante y no dar posibilidades de que pueda romperse la unidad, porque nos quedan dos años de gobierno nacional y eso no nos permite quiebres ni fracturas”, expresó.

No obstante, el legislador mandó un mensaje a quienes hoy enfrentan internamente a Alberto Fernández: “Apelo a que reine la cordura, razonabilidad y haya un apoyo a la gobernabilidad. Es un contexto delicado, por lo que lo ideal es estar juntos, votar y acompañar lo que marca el Presidente”.

Desde el kirchnerismo entienden que es “un tema muy complejo y profundo” y que “se habló internamente y se respetaron las decisiones”.

Finalmente, Bermejo fue uno de lo que también intentó minimizar la crisis interna y destacó que es “natural que las haya en un frente tan amplio”. Pero reiteró: “Confío en que es una etapa que se superará por la responsabilidad que viene para adelante, no solo pensando en el partido, sino también en la Nación. No hay margen más que trabajar en unidad. No podemos obstaculizar la gestión de gobierno”.

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