Justicia
No robarás
La condena de ayer es el colofón de una historia que comenzó cuando a los dos días de asumir como presidente de la Nación, Néstor Kirchner convocó a un empleaducho bancario de su provincia e invirtiendo el sentido de las palabras bíblicas, le dijo, “Lázaro, levántate y roba”. Y Lázaro robó, primero para Néstor y luego para Cristina.