8 de junio de 2025 - 00:15

Truco, mentiras y peleas

Radicales, macristas y peronistas mendocinos ponen a prueba en los próximos días su capacidad de articulación y negociación para evitar desgranamientos, divisiones y otros inconvenientes que podrían atomizar -aún más- el escenario.

La eliminación de las PASO para la elección nacional del 26 de octubre ha sumido a los partidos en un verdadero dilema, de traumática resolución, en torno al método de selección de candidaturas.

En medio de un contexto de absoluta incertidumbre respecto al cronograma local, el proceso deliberativo plantea serios inconvenientes, amenazas de ruptura y la contundente conclusión sobre las virtudes de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias demonizadas por Javier Milei, y suspendidas en el país con simulada complicidad de la casta (que ahora las extraña) y el acompañamiento del malhumor social.

Radicales, macristas y peronistas mendocinos ponen a prueba en los próximos días su capacidad de articulación y negociación para evitar desgranamientos, divisiones y otros inconvenientes que podrían atomizar -aún más- el escenario.

Petri orejea

El congreso radical de la semana pasada dejó profundos interrogantes sobre el liderazgo de Alfredo Cornejo y el armado oficialista de sus listas, así como el futuro próximo de Luis Petri; y con ello, un eventual acuerdo electoral con La Libertad Avanza (LLA).

Es que el faltazo y los duros cuestionamientos de su sector hacia cornejismo abrieron un frente de rispidez, que en todo caso adelantó la pelea por la sucesión que el ministro de Defensa de la Nación imagina para 2027.

Fue la propia Griselda Petri, hermana de Luis, vicepresidenta de la UCR y titular de la Fundación Mendocinos por el Futuro la que admitió a Los Andes que hoy el vínculo entre los dos referentes radicales “está dañado” por este desacuerdo.

Y es aquí donde las especulaciones dan pie a movimientos próximos que podrían cambiar el escenario (nunca mejor dicho) radicalmente.

¿Pensará Petri que su carrera a la gobernación acelera en 2025, diferenciándose definitivamente de Cornejo para consolidar la todavía incipiente estructura libertaria en Mendoza? ¿Abonará ante el presidente y su influyente hermana, la también armadora nacional Karina Milei, esa tesis contraria a sellar en los próximos meses un acuerdo local bajo el argumento de un supuesto destrato hacia el ministro que supo ganarse la confianza del infranqueable “Triángulo de hierro”? ¿No será acaso el sanmartiniano la punta de lanza de una estrategia nacional para licuar el poder local, quedarse con su electorado y seguir alimentando su retórica fundacional, hipercrítica de la política tradicional que incluye tanto al radicalismo como al propio Cornejo?

Más allá del análisis, resulta hasta pintoresco que, a imagen y semejanza de Las Fuerzas del Cielo, Petri delegue en su hermana su propia construcción, emulando -o coincidiendo- con la dupla de los Milei que se entronizó en el poder.

Los radicales cortan

El cornejismo se enfrenta ahora al desafío de contener o confrontar con Petri quien ya avisó que pese a la mayoría que Cornejo ostenta en el congreso radical, quiere consenso en los nombres de los aspirantes a diputado nacional.

Otro escollo, tal vez de fondo, capaz de inclinar la balanza del cada vez más dilatado acuerdo electoral con los libertarios, del que esta semana fluyeron dos señales de necesaria subsistencia. Oxígeno puro.

El primero, la decisión local de suspender aquí también las PASO (aunque sólo por 2025), casi como un nuevo gesto de alineamiento nacional, pero con una salida en 2026 si el vínculo no prospera. ¿Tal vez el último intento?

Y el segundo, el indudable guiño público del presidente al entronizar a Cornejo como representante de los gobernadores en el Consejo de Mayo. Puro simbolismo mileísta que sin embargo supone alguna consideración como primus inter pares que al gobernador no le disgusta de ninguna forma. Aún si el acuerdo nunca se materializara.

El Pro todavía baraja

El Pro, atado a sus propias contradicciones e indecisiones como oficialismo culposo u oposición incómoda, dejó todo en manos de sólo dos personas: el presidente partidario Gabriel Pradines y el intendente de Luján, Esteban Allasino para explorar futuros acuerdos, así como el armado de las listas con la evidente supervisión de Omar De Marchi.

El problema es que mientras el resto busca sanar sus propias cicatrices, los macristas están a la espera de lo que LLA decida con Mendoza, a lo que también podría sumarse el Partido Demócrata (PD) si finalmente Cornejo no acuerda con la Casa Rosada.

Si sucediera lo contrario, todos ellos deberían explicarles a sus respectivos electorados que no van apoyar una decisión de Milei, aunque valoren y defiendan la gestión libertaria. Un intríngulis narrativo de difícil resolución. ¿O será que ellos, en realidad, están esperando a Petri?

El PJ intenta repartir

Por su parte, el peronismo volvió a postergar la decisión de fondo sobre el rumbo de la “reconstrucción” que impulsa su presidente, Emir Félix y -por ahora- los cruces entre los intendentes y La Cámpora parecen estar en stand by. Sin embargo, lo que prima es la desconfianza y -por ende- la imprevisibilidad de llegar a buen puerto.

Es que, aunque no del todo explicitada, la voluntad de los jefes comunales respecto al desdoblamiento en sus respectivos municipios sigue intacta, pese a que es una de las exigencias del kirchnerismo para no romper.

Un delicado equilibrio que esta semana también causó zozobra ante la confirmación de Cristina Kirchner como candidata bonaerense. Un neo retorno, con el mismo espíritu confrontativo que el discurso de los dirigentes camporistas mendocinos: con cuestionamientos al desdoblamiento y una muy férrea oposición a Milei. Justamente, un estilo que en esta nueva etapa del peronismo “en obra” quiere dejar de lado como buscando hacer contacto con el electorado perdido.

Da toda la impresión que lo irreductible de uno y otro sector, aunque con aplausos pour la gallerie, tal vez no sea suficiente malla de contención de visiones tan contrapuestas, que, aunque exista la posibilidad de dirimirlas en una interna abierta -como se aprobó-, la vocación de acuerdo tampoco aflora como deseada, ahora también fogoneada por la vuelta al ruedo de CFK, con su indudable impacto nacional.

En cada partido, todos juegan al truco, y en cada ronda, más allá de las cartas que tocaron, importa la pericia y la actitud de los jugadores. Aunque sea mintiendo.

* El autor es periodista y profesor universitario.

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