En otros artículos en este medio hemos planteado que la reconversión de la matriz productiva de Mendoza debe orientar su esfuerzo y creatividad hacia Chile y el Pacífico y en ese orden de ideas ponemos a consideración otra propuesta: pensar en un “corredor digital transandino” que una Mendoza con Chile, a semejanza de los “corredores bioceánicos terrestres” existentes.
¿De qué hablamos? Al otro lado de Los Andes, se barajan dos proyectos gigantescos de cables submarinos de internet por fibra óptica que conectarán Chile con Asia y que tendrán su punto de amarre en la región de Valparaíso. Uno, denominado “China-Chile Express”, con participación de empresas estatales chinas, está proyectado para unir directamente Hong Kong con el país trasandino. El otro, denominado “ cable submarino Humboldt ”, conectará Sídney, en Australia, con el país trasandino, con opción de prolongación hasta China. Aquí el estado chileno en asocio con el gigante tecnológico Google es el promotor del proyecto.
Se sostiene que, de concretarse alguno de ellos, posicionaría a Chile a la cabeza de la conectividad de la región, reduciendo la “latencia” de datos (el tiempo que tarda un paquete de datos de viajar de un punto a otro de la red) y aumentando la potencia de señal, entre otros. Ello supondría un gran impacto en toda la economía y acentuaría aún más la conexión de Chile hacia los mercados al otro lado del Pacífico.
Entonces, Mendoza puede y debe pensar la concreción de alguno de esos proyectos para su aprovechamiento. Debe adelantarse. En ese sentido se han dado pasos concretos para la promoción, por diversos programas y proyectos, del ecosistema TIC´s y la digitalización total de su administración pública (Ley 9.625). Además, la provincia ya es el principal nodo de conectividad bilateral por el Paso Cristo Redentor/Los Libertadores.
A su vez, el gobierno nacional argentino adhirió en 2021 al proyecto Puerta Digital China Sudamérica, previendo la participación millonaria de la empresa nacional ARSAT, que implicará la conexión Red Federal de Fibra Óptica con el Pacífico
Pero lo que se proyecta es exponencial. La provincia debe prepararse para ser el corredor digital transandino principal, el “hub digital”, que una Chile con todo el Cono Sur del continente y con la red existente en el país, que tiene su punto de inicio en los cables submarinos que amarran en Las Toninas, Provincia de Buenos Aires.
La participación privada en el proyecto resultará fundamental. Así lo demuestra, por ejemplo, la compañía Silica Networks, cuya infraestructura terrestre sirve de soporte para la red de conectividad digital del Atlántico al Pacífico.
Pero el proyecto “China-Chile Express” ha puesto en alerta a los EE.UU, por la influencia china en Sudamérica y en el marco más amplio de la disputa por la supremacía tecnológica mundial. En ese orden de ideas, las actuales administraciones de Chile y Argentina, por su afinidad ideológica con Washington, han puesto en suspenso el proyecto.
Ello, no nos debe hacer perder el rumbo. Y, si Trump decide, atento a su tendencia a soluciones no tradicionales, no boicotear el proyecto sino participar en el mismo. Por ello mismo Mendoza debe estar preparada.
La provincia debe seguir avanzando hacia un “estado digital” (un modelo puede ser Estonia) y la creación de ecosistemas tecnológicos geográficos. ¿El valle de Uspallata como un Silicon Valley?, etc.
La reconversión de la matriz productiva de Mendoza no debe tener un norte único, ni un modelo único, debe valerse de la creatividad. Poner énfasis en la economía del conocimiento y los grandes proyectos que se vislumbran allende la cordillera, en Chile y los mercados asiáticos, como es el caso de los proyectos de cables submarinos de internet mencionados.
* El autor es especialista en relaciones internacionales.