Tenedor Libre
Gracias, Súper Niño: el cachetazo que la desidia necesitaba
Y sí, cada tanto la realidad irrumpe al desnudo para advertirnos que vivimos en piloto automático. Lo que dábamos por hecho ya no lo es y el sentido común ordena barajar y dar de nuevo. Quien esta vez vino a sacudirnos de una peligrosa modorra fue el mentado Súper Niño.
Por Rubén Valle