En un contexto de caída del poder adquisitivo, que parece empezar a ceder, sólo para volver a la baja, el consumidor argentino se ha vuelto muy analítico. Las marcas propias de los supermercados y las segundas o terceras se han afianzado como una alternativa que, en muchos casos, ofrece una calidad similar a precios más accesibles.
Si bien los salarios venían ganándole a la inflación en 2025 -sin recuperar la profunda pérdida de fines del 2023 y principios del 2024- en 2026 esa tendencia se frenó. A eso se suman los incrementos en tarifas de servicios públicos (o reacomodamientos) y, de modo reciente, la subida del combustible, con un impacto directo en la economía familiar.
Sin embargo, el consumo ya había arrancado el año a la baja. La consultora Scentia midió un descenso acumulado del 2,1% en el primer bimestre de 2026, en el que todos los canales de venta tuvieron una merma, con la excepción del e-commerce(que tuvo un crecimiento del 26,5% con respecto a febrero de 2025).
Según el relevamiento de Scentia, los supermercados fueron los que registraron una caída más fuerte, del 5,9% interanual en el segundo mes del año. Y cuando se analiza los rubros, los que mayores descensos mostraron fueron en: bebidas sin alcohol (-12,3%), impulsivos (-10,3%), perecederos (-7,5%), bebidas con alcohol (-7,4%), e higiene y cosmética (-7%). Pero otros, más esenciales, también descendieron: desayuno y merienda (-3,7%), limpieza del hogar y ropa (-3,2%) y alimentación (-2,6).
La encuesta de supermercados del Indec también reflejó una reducción interanual en las ventas a precios constantes del 1,2% en enero en comparación con el mismo mes de 2025 y del 1,5% con respecto a diciembre (desestacionalizada).
jubilada supermercado compras
Marcas propias: precio y calidad
Las marcas propias de las cadenas de supermercados vienen ganando un lugar de preferencia en las compras familiares. Desde Carrefour Argentina comentaron que “funcionan como un eje estratégico clave, consolidando una propuesta basada en precio, calidad e innovación” y que ya representan alrededor del 30% de las ventas en consumo masivo.
Detallaron que, en la empresa, tienen 28 años de desarrollo y hoy alcanzan más de 2.000 productos de alimentos y bebidas —incluyendo opciones saludables como sin gluten, sin azúcar agregada, orgánicas, vegetarianas y reducidas en sodio—, además de categorías como limpieza, higiene y electrodomésticos.
“Impulsadas por la escucha activa y la capacidad de innovación, las marcas propias han logrado evolucionar desde una percepción de alternativa económica hacia una verdadera preferencia de consumo ”, resaltaron desde Carrefour.
A esto se suman los importados, que también se comercializan con marca propia y que, si bien históricamente se asociaron a compras aspiracionales, hoy se posicionan como una propuesta accesible, con precios competitivos y alta calidad percibida.
La cadena los ofrece como “Productos del Mundo” y, en el último año, tuvo lanzamientos que se convirtieron en tendencia, como como las galletitas francesas Les Tablettes, el aceite de oliva de España o los fideos italianos. “Con una adopción inmediata por parte del público, destacándose incluso casos de alta viralización que exigieron acelerar la logística ante una demanda superior a la prevista”, resaltaron.
"Durante 2025 en ChangoMas y MasOnline alcanzamos un total de más de 790 productos de marca propia, lo que representa un crecimiento del 10% respecto del año anterior, ampliando significativamente nuestra propuesta de valor en categorías clave de consumo masivo”, detalló Juan Pablo Irrera, Country Manager de GDN Argentina (ChangoMas).
Entre los productos más elegidos se encuentran la leche UAT, el puré de tomate y el atún en sus distintas presentaciones. “Esto evidencia la consolidación de nuestras marcas propias en la canasta básica. Como compañía, seguimos trabajando en el desarrollo de este segmento estratégico, priorizando la calidad, la innovación y la cercanía con el consumidor, con el convencimiento de que las marcas propias son un pilar para generar valor”, indicó.
ChangoMas tiene cuatro marcas propias -Check, Aliada, Soul Care y Soul Baby- y el 90% de los productos son de origen nacional; oferta que se complementa con un 10% de abastecimiento importado para garantizar variedad, competitividad y una propuesta más amplia.
image
Casi abandono de las primeras marcas
El economista José Vargas, titular de la consultora mendocina Evaluecon, señaló que vienen viendo que los consumidores se inclinan por las segundas, terceras y hasta cuartas marcas desde hace más de un año, pero que esta tendencia se ha profundizado en los últimos cuatro meses.
“El consumidor mendocino siempre fue muy, muy conservador -demasiado en cuanto al patrón de consumo-, pero está claro que la merma en el poder de compra ha hecho que últimamente ya opten por las segundas, terceras y cuartas marcas”, detalló. Y añadió que, en este abanico, también son buscadas las marcas propias de las cadenas de hipermercados, aunque no siempre son las más baratas.
Sumó que estima que entre un 60% y 70% de los alimentos y bebidas que se compran normalmente en los supermercados corresponden a terceras y cuartas marcas, porque la diferencia de precio es importante. “Incluso, las primeras marcas con oferta siguen siendo a veces más caras que la tercera y cuarta”, indicó.
Vargas señaló que la mayoría de las familias tiene muy presente los nombres y las calidades de las marcas “alternativas” de alimentos que consume habitualmente y precisó que el caso de los lácteos es el más típico, pero que también se observa mucho con galletas y panificados.
Supermercado reintegro
Clientes más analíticos
Rubén David, del mayorista Oscar David, manifestó que, cuando hay estabilidad y mejoran las perspectivas, la brecha de precios entre primeras, segundas y terceras marcas se achica bastante, porque las grandes empresas tienen más previsibilidad y mejores las condiciones de comercialización.
Pese a eso, destacó que la gente mira cada vez más la relación precio-calidad y toma la decisión de compra en función del rendimiento del producto. Esto hace que ya no exista tanta fidelidad con las marcas como antes y, si en el pasado, podía resignar su elección habitual de fideos o harina, pero no del shampoo, hoy está dispuesto a hacerlo.
“El cliente está muy activo y elige”, subrayó. Y añadió que las elecciones dependen del cliente, del momento y de la brecha de precios entre las distintas marcas.
En cuanto a cómo están llegando las listas después del aumento del 20% en los combustibles en marzo, David comentó que los lácteos son los que más subieron y que ahora están siguiendo los granos, pero que, en general, los ajustes no superan el 3,7% a 4% en promedio que se calcula que será la inflación de marzo.
“Esperamos que esto se termine pronto, porque va a impactar en todo el mundo”, expresó en relación con el conflicto en Medio Oriente, que ha elevado el precio internacional del petróleo y que, se sabe, elevará el costo de todos los productos, por su efecto en los fletes.
De todos modos, resaltó que las empresas no están subiendo “por las dudas”, como sucedía antes, anticipándose a una eventual suba, sino que sólo lo que necesitan para poder sostener los costos de la producción.