Mendoza exporta productos por unos US$ 1.600 millones anuales, de los que el 80% corresponde a manufacturas de origen agroindustrial, con el vino como principal producto. Pero la minería, la energía, los servicios basados en el conocimiento y otros productos agropecuarios ofrecen posibilidades de ampliar las exportaciones mendocinas.
La proyección fue planteada por la gerente de ProMendoza, Patricia Giménez, durante la celebración por los 30 años de la institución. Según explicó, si avanzan los proyectos de cobre previstos en Mendoza -cuatro minas cupríferas más Potasio Río Colorado-, las exportaciones mineras podrían alcanzar hasta picos de US$ 5.000 millones en ciertos años y llevar las ventas provinciales al exterior a unos US$ 2.900 millones.
A ese monto, sostuvo, habría que agregar el potencial de otros sectores que hoy no aparecen plenamente reflejados en las estadísticas, como servicios, ganadería y nuevas producciones.
Actualmente, más de 700 empresas mendocinas exportan y los productos y servicios provinciales llegan a más de 130 países. El gobernador Alfredo Cornejo destacó el dato y lo contrastó con otras provincias que, según señaló, concentran sus exportaciones en apenas algunas decenas de compañías.
ProMendoza celebró su 30ª aniversario: qué esperan que suceda con las exportaciones mendocinas en los próximos años.
De US$ 1.600 millones a una matriz exportadora más diversificada
En su análisis, Giménez planteó que observan sectores que podrían modificar la matriz exportadora actual. Además de la minería, la energía es otro de los rubros en los que se esperan cambios.
La funcionaria recordó que los combustibles perdieron participación dentro de las exportaciones mendocinas a partir de los ‘90, pero señaló que la parte de Vaca Muerta que se encuentra en Mendoza ofrece perspectivas alentadoras. “Seguramente ese sector va a brillar en los próximos años”, anticipó Giménez.
También señaló que la industria metalmecánica consiguió sostener su presencia exportadora pese a los problemas de competitividad y precios que enfrentó durante distintos períodos. Para ProMendoza, su vinculación con las nuevas inversiones energéticas y mineras también abre oportunidades hacia adelante.
Los sectores que todavía no aparecen con todo su potencial
Una de las apuestas es incrementar las exportaciones de productos frescos. Giménez mencionó como ejemplos el primer cargamento de duraznos enviado a Dubái en 72 horas y las experiencias de exportación de cerezas a China.
Comentó que, en esa línea, están trabajando para que el aeropuerto de Mendoza pueda operar los envíos al exterior de productos frescos. Una alternativa que se analiza es aprovechar vuelos de Gol, que llevan mercadería a Vaca Muerta y regresan vacíos, para que realicen escala en Mendoza y se puedan hacer despachos.
La provincia también busca sumar a la carne a su oferta exportadora. Giménez explicó que Mendoza incrementó su producción ganadera, pero todavía no cuenta con un frigorífico-matadero habilitado para concretar exportaciones desde el territorio provincial. Indicó que hay un par de establecimientos trabajando para cumplir con los requisitos y el Gobierno busca inversiones externas para uno de esos proyectos.
A estos sectores se suma uno que no queda suele figurar en las estadísticas provinciales de comercio exterior, que registran productos exportados: los servicios basados en el conocimiento.
Si se incorporara este sector a la comparación con las exportaciones de bienes, se ubicaría como el cuarto producto exportable de Mendoza, después del vino fraccionado, el ajo y el polipropileno. Giménez señaló además que, de acuerdo con información nacional, la provincia estaría actualmente entre el tercer y cuarto lugar del país como proveedora de este tipo de servicios.
Más de 700 empresas mendocinas venden al mundo
Cornejo puso el foco en otro rasgo de la evolución exportadora: la cantidad de compañías que consiguieron insertarse en mercados internacionales. “Más de 700 empresas mendocinas exportan desde Mendoza”, señaló el gobernador y consideró que se trata de un número significativo frente a provincias donde las ventas externas están concentradas en 20, 30 o 40 compañías.
Para Cornejo, la diversificación también es un activo. “Hoy Mendoza exporta mucho más que vino ”, sostuvo, y enumeró alimentos, servicios basados en el conocimiento, energía, manufacturas y talento.
El mandatario vinculó la posibilidad de profundizar esa apertura con la estabilidad económica y la competitividad. Señaló que la provincia avanzó a pesar de haber carecido durante años de una macroeconomía estable y consideró que los próximos desafíos requerirán “más innovación, más productividad y más competitividad”.
El desafío: sumar más pymes exportadoras
El presidente de ProMendoza, Santiago Laugero, coincidió en que el próximo paso no debería limitarse a incrementar las ventas de las compañías que ya están internacionalizadas, sino ampliar la base exportadora. “No podemos conformarnos con tener empresas exitosas exportando. Debemos lograr que muchas más empresas mendocinas se animen a dar ese paso”, planteó.
Laugero remarcó que las empresas exportadoras suelen ser más competitivas, incorporan tecnología, mejoran procesos, innovan y generan mayor valor agregado. Por eso definió la internacionalización no como “un objetivo abstracto”, sino como una necesidad estratégica para la economía provincial.
En sus tres décadas, ProMendoza realizó más de 175 misiones comerciales, participó en más de 430 ferias internacionales, organizó cerca de 250 rondas de negocios y brindó más de 800 capacitaciones. Actualmente, entre los principales mercados de los productos mendocinos aparecen Brasil, Chile, China, Estados Unidos, Reino Unido, España, Emiratos Árabes Unidos y Canadá.
Cuánto impacta el acompañamiento para exportar
Durante el aniversario también se presentó un dato que busca medir el resultado de esas políticas. Giménez citó un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que comparó empresas que recibieron asistencia de ProMendoza con otras que no participaron de sus programas.
De acuerdo con ese trabajo, las firmas acompañadas por la institución incrementaron sus exportaciones un 24,5% más que las empresas del grupo de comparación. Además, el 35% de las compañías que consiguieron exportar después de participar en los programas había permanecido fuera de los mercados internacionales durante los tres años anteriores.