19 de septiembre de 2026 - 07:05

Salud mental en la Policía de Mendoza: un suicidio cada dos meses activa un plan para 9.200 efectivos

“No era un tema del que se hablara”: el dramático indicador que obligó a disparar una serie de estrategias en Seguridad e incrementar el acompañamiento

Cuando la salud mental de la población es un tema que preocupa y ha demandado desplegar más estrategias, otro tanto ocurre en particular con la Policía de Mendoza. Las noticias sobre suicidios recientes en la fuerza han encendido las alertas: han sido 4 en lo que va de 2026, uno cada dos meses.

Esto ha llevado al Ministerio de Seguridad a tomar cartas en el asunto a través de diversas estrategias, en particular la capacitación del personal para que tengan recursos para sí mismos y su entorno, como para la detección de alertas entre sus compañeros y tener herramientas para saber cómo actuar.

La estrategia se despliega junto con el Ministerio de Salud y la intención es llegar a la totalidad de los 9.200 efectivos policiales de Mendoza.

Estrategias de intervención: se capacita al personal de la policía de Mendoza para la detección de alertas y se busca romper prejuicios sobre la salud mental en la fuerza.

Estrategias de intervención: se capacita al personal de la policía de Mendoza para la detección de alertas y se busca romper prejuicios sobre la salud mental en la fuerza.

La directora de Capital Humano del Ministerio de Seguridad y Justicia, Adriana Bertolati, dijo a Los Andes que en primera instancia se trata de que sea un apoyo para ellos mismos, un grupo que presenta sus particularidades. Es que, por un lado, la salud mental es difícil de abordar en este grupo, ya que es un tema que no se habla, algo que está cambiando, como ha sucedido también en el resto de la población, en particular con el suicidio. Pero además señaló que los efectivos policiales están sometidos a situaciones de estrés constante que los afecta particularmente.

Más allá de sí mismos, “el policía tiene familia, pareja, hijos, y estas herramientas les sirven para su vida personal, su comunidad y su jornada laboral con sus compañeros”, explicó.

El desafío de romper prejuicios sobre la salud mental en la Policía

Lo cierto es que lo que sucede en la Policía es el reflejo de lo que también está sucediendo en la población en general. Hay un incremento de los suicidios y los intentos de suicidio, así como de la demanda de salud mental. Si bien en Argentina este último tema está instalado desde hace bastante tiempo en la conversación, aún hay sectores que sostienen ciertos prejuicios al respecto. Pero en particular, el suicidio ha sido algo de lo que no se hablaba, y en este plano sí hay un verdadero cambio de paradigma para poder instalarlo y abordarlo ante una problemática que se presenta como muy compleja.

Así las cosas, en la policía ha pasado lo mismo y es eso lo que reconoce en primera instancia la directora. Dijo que hace 18 años que trabaja en la fuerza y que se trata de un tema algo “tabú”.

“Le aseguro que hablar y ocuparse de la salud mental en las fuerzas de seguridad no ha sido fácil. Antes era un tema del que no se hablaba, no se generaban espacios de capacitación ni de debate. Para el personal policial es muy fuerte abordar esto porque toca su integridad y su intimidad, especialmente por la imagen pública que se tiene de quienes cumplen tareas de seguridad. Hablar de esta vulnerabilidad no es sencillo”, describió.

Y luego reconoció: “Hoy el panorama es distinto, el bienestar psicofísico del personal policial y penitenciario es un componente estratégico para la prestación del servicio. Exigimos operatividad, pero también debemos cuidarlos y generar espacios de contención, orientación y acompañamiento. El personal policial está sometido a una alta exigencia operativa y a una exposición permanente a situaciones críticas, por lo que necesita un acompañamiento más elevado”.

Entonces se refirió a lo que explica la licenciada Claudia Mota, encargada del PACS (Programa de Abordaje a la Problemática del Suicidio), con quien trabajan en conjunto: “Todo empieza por poder hablar. Buscamos romper con los prejuicios y mitos instalados, como el pensar que ‘eso es cosa de locos’, que hablar del tema ‘le va a dar la idea a otro’, o que ‘solo lo hacen para llamar la atención’. Si alguien está llamando la atención, hay que ocuparse. El primer paso es hablarlo”, subrayó.

La formación apunta a brindar herramientas para reconocer factores de riesgo y protección, identificar señales de alerta y fortalecer las posibilidades de intervención y acompañamiento dentro de los propios equipos de trabajo.

El derrame: buscan capacitar cada a vez a más policías por zona

En Mendoza, en 8 meses hubo 4 suicidios en las fuerzas de seguridad. El 7 de abril, se quitó la vida Martín Figueroa de General Alvear; el 19 de mayo, Stefano Fernando Ojeda, en San Martín; el 23 de julio tomó la misma decisión Fernando Capdevilla, de San Carlos, y recientemente, el 30 de agosto, lo hizo Roberto Villaro, en Maipú.

Pero en ese sentido, Bertolati marcó un punto sustancial: “No nos guiamos por si el número es mayor o menor; nuestra meta es que la cifra sea cero. Por eso, desde el año 2025 venimos trabajando fuertemente en la prevención”. Y en ese marco, dijo que no se limitan al suicidio y hacen un abordaje integral de la salud mental y la atención en situaciones de crisis.

Prevención integral: se busca llegar a cero suicidios en la policía mediante capacitación, posvención y acceso a atención para los efectivos y sus familias. Imagen ilustrativa: entrenamiento del Cuerpo de Canes de la Policía de Mendoza.

Prevención integral: se busca llegar a cero suicidios en la policía mediante capacitación, posvención y acceso a atención para los efectivos y sus familias. Imagen ilustrativa: entrenamiento del Cuerpo de Canes de la Policía de Mendoza.

Detalló que en el primer ciclo ya capacitaron a 1.000 policías y recientemente se inició un segundo grupo con el que llegarán a otros 1.000 efectivos. Esto se desarrolla de forma territorial en los cuatro oasis de la provincia: Gran Mendoza, zona sur, Valle de Uco y el este. Se está capacitando entre 200 y 250 personas por zona. Pero aclaró: “Esto no se detiene en estos grupos; continuaremos convocando etapas de forma sucesiva hasta llegar a todos”.

Respecto de la selección del personal para estas primeras etapas, detalló que, por zonas geográficas, en el primer grupo se aseguraron de que estuviera presente al menos un efectivo de cada dependencia. La idea de esta selección es que la información "derrame" hacia el resto de los compañeros dentro de su lugar de trabajo. Ahora, en la segunda etapa, los convocados son otros, por lo que en cada dependencia ya habrá dos o tres efectivos que pasaron por el ciclo.

Dijo que, además, la capacitación está destinada tanto al personal subalterno como a los jefes. “Sabíamos que por una cuestión generacional podía ser más fácil hablar de estos temas con los ingresantes más jóvenes, y que costaría más con el personal que lleva muchos años en la fuerza debido a su estructura mental. Sin embargo, cuando hay un conflicto o crisis en una dependencia, esto afecta tanto al jefe como al subalterno, por lo que el mensaje debe ser para ambos”, analizó.

La política se extendió además al Servicio Penitenciario, con alrededor de 1.100 agentes capacitados en los cuatro oasis.

Seguridad despliega diversas estrategias por la salud mental de los policías.

Bertolati explicó que uno de los principales desafíos sobre los que busca avanzar, es la detección temprana de problemáticas de salud mental. “Podemos trabajar en prevención, en posvención y en acompañamiento, pero uno de nuestros grandes desafíos es la detección a tiempo. Tenemos que generar herramientas que nos permitan reconocer los riesgos de salud mental y poder intervenir antes”.

El ciclo es coordinado de manera conjunta por la Dirección de Capital Humano del Ministerio de Seguridad y Justicia y la Dirección Provincial de Salud Mental, del Ministerio de Salud y Deportes, lo que permite integrar el trabajo con el personal policial y penitenciario con la intervención de profesionales especializados en salud mental.

Pero es necesario llegar antes y por eso, el asunto ha llegado incluso a la formación del personal: los contenidos vinculados con salud mental ya fueron incorporados a la formación de quienes se preparan para ingresar a la Policía de Mendoza, con el objetivo de brindar herramientas desde el comienzo de la carrera.

A la prevención se suma el trabajo de posvención, que contempla intervenciones posteriores a un suicidio para acompañar a los compañeros de trabajo, abordar el impacto que una muerte de estas características produce dentro de una institución, acompañar el duelo y contribuir a prevenir nuevos casos.

Asimismo, se ha buscado asegurar el acceso a atención en salud mental para ampliar las posibilidades para policías, agentes penitenciarios y sus familias. Por un lado, el Ministerio de Seguridad firmó un convenio con Nativa Salud y los turnos pueden solicitarse por WhatsApp al 261 389 9814.

Además hacen hincapié en la disponibilidad de un servicio de atención permanente en salud mental, disponible todos los días las 24 horas, a través de la línea 148 opción 0.

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