En el acumulado de enero y febrero de 2026, las ventas de vino al mercado interno tuvieron un descenso del 2,2% en comparación con el mismo periodo de 2025, según refleja el informe mensual del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). La baja se concentra en los vinos color, que registraron una merma del 2,9%, mientras que los blancos se mantuvieron estables (+0,01%).
En febrero, en tanto, se comercializaron 504.918 hectolitros, lo que marca una disminución del 5,5% con respecto al mismo mes del año pasado. Y una caída más pronunciada, del 9,6%, frente al volumen que se había vendido en enero.
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La situación de Mendoza, sin embargo, fue diferente. El volumen despachado desde la provincia (que representa un 90% del total comercializado en el país) en el acumulado de enero y febrero aumentó un 8,6% respecto a igual período del año anterior.
El INV precisa que se observa un aumento de 0,3% en las ventas de vinos varietales, principalmente blancos, que crecieron 82,4%, ya que los varietales de color disminuyeron 14,8%. Los vinos genéricos, en tanto, tuvieron un incremento de 12,3%, con aumentos en los blancos de 8,2% y color de 13,6%.
Caída “casi inexistente”
Fabián Ruggeri, presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) y de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Acovi), planteó que el 2,2% interanual de descenso, en el marco de una actividad económica que ha disminuido mucho más, hace que esa caída sea “prácticamente inexistente”.
Por otra parte, recordó que el INV no informa realmente de ventas, sino de despachos. Y, como desde la implementación del nuevo digesto vitivinícola ya no es obligatorio informar el traslado en el momento en que se realiza, a veces se notifica después. Por eso, resaltó, se observan esas variaciones tan marcadas de un mes a otro, que hacen que un mes caiga mucho (-12,5% en noviembre) y al siguiente aumente (9,2% en diciembre).
De todos modos, insistió Ruggeri, esa disminución interanual del 2,2% “es muy baja realmente”. Reconoció que estaban esperando un leve repunte en 2026, pero que el poder adquisitivo sigue bajo.
En el acumulado de enero a noviembre, las ventas de vino en el mercado interno acumulan una caída del 1,3% en comparación con el mismo periodo de 2023. Foto: Los Andes Foto: José Gutierrez / Los Andes
Retracción generalizada del consumo
Daniel Rada, economista y director del Observatorio Vitivinícola Argentino, señaló que el consumo masivo, según datos de la consultora Scentia, cayó 3,4% en febrero respecto al mismo mes de 2025.
“El vino no escapa a esta retracción del consumo que se está dando en todos los productos de consumo masivo (alimentos, bebidas con alcohol, bebidas sin alcohol, higiene, limpieza, perecederos, etcétera). Escucho mucho hablar de la crisis del vino, cuando en realidad creo que hay una crisis de consumo”, expresó y resaltó que el vino, desde luego, no escapa a la tendencia.
Añadió que los datos a diciembre mostraban que, en el canal tradicional, las ventas de vino se habían incrementado, en contraposición de lo que había ocurrido en supermercados e hipermercados. “Esto, que se vio durante todo el 2025, permite inferir que el consumidor gastó en almacenes más que en supermercados, debido al deterioro del ingreso real. Es decir, menos grandes compras en supermercados y más compras en almacenes”, precisó.
Tres de cada cuatro hogares en Argentina compran vino
Perspectivas para 2026
En cuanto a lo que puedan deparar los próximos meses, Rada consideró que esta modalidad de pequeñas compras en comercios de cercanía, en lugar de grandes en los supermercados se sostendrá. Y que, “de no mejorar el ingreso real, difícilmente se recupere el consumo de vino y en general el consumo masivo”.
Ruggeri, por su parte, lanzó que habrá que esperar a ver qué resultado tiene el nuevo plan que ha lanzado el Gobierno, de reducir los encajes para liberar casi 3 billones de pesos al mercado, con el objetivo de que haya más créditos para el sector privado y se reactive el consumo.
Si bien indicó que habrá que ver si se produce esta reacción, también analizó que es más probable que la gente compre bienes durables, que necesita renovar, como lavarropas, heladeras o televisores. En cambio, el consumo aumenta cuando las familias tienen más dinero disponible.
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Qué pasó según tipo de vino y color
En el acumulado enero y febrero de 2026 versus igual periodo de 2025, los únicos vinos que tuvieron un leve crecimiento fueron los genéricos, que representan el 73,4% del total y el volumen vendido aumentó un 0,6%. En cambio, los varietales, que alcanzan el 23,8% del mercado, cayeron un 9,3%, y los espumosos, con una participación del 2,4%, se redujeron un 8,6%. Fabián Ruggeri señaló que la caída de los varietales es lógica en un marco de pérdida de poder adquisitivo.
Respecto al tipo de envase, los datos del INV muestran que, en el acumulado anual de ventas, el envase botella disminuyó 2,7%, la damajuana 19,0%, el bag in box 34,5% y la lata 34,6%. Mientras que el envase tetra brik, que concentra el 37,6% de los despachos acumulados, aumentó levemente, un 0,4%, y otros envases aumentaron 1,4%.
Las ventas de tetra brik han crecido en el ultimo de mes.
Desafío hacia adelante
El Centro de Economía y Política Argentina (CEPA) analizó el desempeño del mercado interno en el sector vitivinícola y señaló que, en el acumulado de enero y febrero, el consumo per cápita cayó un 2,3%, “consolidando un inicio de año contractivo”.
En cuanto al hecho de que los vinos sin mención varietal lograron sostenerse levemente en terreno positivo (0,6%) y concentran el 73,4% del total comercializado, evaluaron que “confirma su rol como principal sostén del consumo en un contexto de restricción de ingresos”.
El CEPA plantea que “aun cuando algunos segmentos logran sostener parcialmente el consumo, la caída en las categorías de mayor valor agregado limita la recuperación del sector. El principal desafío radica en recomponer el poder adquisitivo y el valor promedio de comercialización, evitando una consolidación del mercado en productos de menor precio que comprometa la rentabilidad y la sostenibilidad de la cadena vitivinícola”.