ADEN, Escuela de Negocios, celebró su reapertura en un renovado y moderno espacio ubicado en Rioja 460, Ciudad, y reunió a empresarios, economistas y referentes del ámbito académico local.
El economista de Invecq Consultora Económica señaló que los salarios están reprimidos y que no le ganan a la inflación.
ADEN, Escuela de Negocios, celebró su reapertura en un renovado y moderno espacio ubicado en Rioja 460, Ciudad, y reunió a empresarios, economistas y referentes del ámbito académico local.
Uno de los disertantes invitados fue Matías Surt, director y economista jefe de Invecq Consultora Económica, quien expuso sobre los desafíos del actual escenario económico y los problemas que surgen en un contexto de incertidumbre y transformación. Antes de comenzar su charla, habló con Los Andes y adelantó algunos de los conceptos que considera relevantes en esta coyuntura.
-¿Cómo ve a Argentina en este momento: creciendo o en recesión?
-Esa respuesta podría parecer simple, pero no lo es. En términos generales, cuando arranca el gobierno de Milei, a finales de 2023 y principios de 2024, la economía estaba en recesión y profundizó esa recesión durante los dos primeros trimestres. Fueron fuertemente recesivos el primer trimestre de 2024 y el segundo trimestre de ese año. En los primeros meses de 2025 la economía se recuperó y luego se acható. Es decir, cuando uno mira el PBI, fue un PBI flojo que arrancó parándose, se complicó mucho con toda la incertidumbre política y electoral a mitad de año y terminó el año apenas positivo, pero muy concentrado en algunos sectores, que nosotros llamamos los sectores ganadores, que empujaron la actividad y creemos que lo van a seguir haciendo en 2026.
-¿Y a qué sectores se refiere?
-Tenemos el agro, la minería, el petróleo y gas, el mercado inmobiliario —que no es la construcción, sino la venta de inmuebles durante el último tiempo—. Esto se da porque está muy apalancado en la estabilización de la inflación, sumado a la eliminación de la brecha cambiaria, que hace que un departamento o un inmueble sea más fácil de adquirir hoy por parte de un asalariado que lo que era hace tres años. Hoy sigue siendo una relación bastante asimétrica, pero mejoró un poco esa relación entre precio y salario, sumado a que hay crédito, y eso repercutió. Pero son más o menos esos cuatro o cinco sectores que están positivos. El resto de la economía es como si no hubiera salido todavía de esa recesión en la que se metió en 2024. Quizás amortiguó y está cayendo más despacio, pero sigue cayendo o sigue muy baja.
-¿Cuáles son esos sectores que no logran salir a flote?
-Ahí en ese camino está la industria, la construcción, el comercio en general, que son sectores muy grandes. También la industria automotriz está complicada, la manufacturera, la de bienes de consumo y la de bienes textiles también.
-¿Cómo se pueden leer estas dos caras del país?
-Argentina está atravesando dos procesos en simultáneo: una estabilización y una normalización macroeconómica, que implica eliminar el déficit, bajar la inflación, tener tasas de interés un poco altas, y eso puede afectar transitoriamente al crédito de manera negativa. Además, tiene que recapitalizar el Banco Central, que todavía no tiene reservas netas propias. Al mismo tiempo, se está dando un cambio estructural para ver cuáles son los sectores que van a empujar y cuáles van a estar retraídos de forma permanente o transitoria.
-La rama textil de Argentina está retraída, por ejemplo.
-Yo creo que, en términos generales, el sector textil no está viviendo solo un problema de baja demanda circunstancial, sino un proceso de transformación estructural donde va a quedar un sector textil más chico en la economía argentina. Estamos yendo a una economía abierta donde podemos importar mucho más. Y cuando uno analiza, en general son pocos los países del mundo que producen textil a gran escala. Sí hay nichos de moda, pero no como en Argentina, donde trabajan formal e informalmente más de 200 mil personas. Otro sector que está en problemas es el automotriz, que está siendo golpeado por la avalancha de autos chinos que llegan al país.
-Hay muchas empresas que dejaron sin trabajo a mucha gente. ¿Cómo ve el desempleo?
-Hoy el desempleo es del 7,5%, dos puntos más que el que dejó el gobierno anterior. Es verdad que está creciendo, pero no es alarmante; no es que la gente sale a la calle y hay miles de desempleados. A fines de los 90 la tasa era del 18%, y en 2002 del 25%. Esto lo digo para que se comparen los datos máximos. Hay otro tema más preocupante y es que aquel que tiene empleo no gana lo que ganaba antes. Ese es el problema. Los salarios están reprimidos. Hoy no es un problema de desocupación, sino de bajo salario. Ahora la inflación se volvió a acelerar y se siente más en el bolsillo que en la desocupación.
-La inflación baja pero últimamente sube. ¿Qué pasará en los próximos meses?
-Hoy la inflación que tenemos se debe a factores transitorios, y estimo que tendremos una tasa del 2% o 2,5%. Yo le pondría un poco menos de expectativa a la inflación, siempre que la tendencia sea descendente. El gobierno cometió un error al decir que íbamos a tener una tasa cero y se compararon con la convertibilidad, y eso fue un error conceptual. Lo importante es que siga bajando. El país debe estabilizarse entre el 3% y 5% anual. No hay que creer que si tenemos inflación cero vamos a tener un ingreso per cápita igual al de Estados Unidos.
-¿Qué más se necesita para crecer y estabilizarse?
-Se necesita capital humano, reglas claras y seguridad jurídica también. Ningún país se desarrolló en la inestabilidad o al borde de una hiperinflación. Y si mejora la inflación tendremos otros problemas. Tenemos que recuperar una senda de estabilidad y luego lograr desarrollo y crecimiento. Además, la economía estuvo cerrada 20 años, por eso necesitamos una economía abierta. En el tema exportador hemos ido perdiendo niveles de productividad que hay que recuperar. Como analista, lo que me parece es que la situación del Banco Central no tiene un stock suficiente. Vamos bien, pero no veo consistencia en el Banco Central.
-¿Cómo analiza los nuevos recursos como la minería?
-La minería tiene un gran potencial. Es una oportunidad enorme para la explotación minera. Es un sector de maduración lenta y el mundo está preparado para que se avance. Lo que está pasando es que los sectores que crecen son los que aportan dólares y la minería generará empleo, sobre todo en el interior del país. La minería va a ayudar a que las devaluaciones sean menos bruscas.
-¿Qué puede pasar con el comportamiento del dólar este año?
-No todo está resuelto en materia cambiaria. El dólar puede llegar a tener una corrección hacia arriba, no una mega devaluación, pero tengo dudas sobre esta estabilidad que hay. Un dólar por debajo de $1400 complica a algunos sectores. Creo que va a subir un poco; es parte de la transición que estamos viviendo