14 de mayo de 2026 - 16:16

La inflación de abril en Mendoza fue del 2,3%, levemente por debajo del 2,6% nacional

En el primer cuatrimestre de 2026, la evolución de los precios acumula una suba de 11,9% y en la comparación interanual alcanza el 32%.

El Instituto de Estadísticas y Censos (Indec) publicó el dato de inflación de abril que, como se esperaba, fue menor que la de marzo: de 2,6%. También lo hizo la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de la provincia (DEIE), que reflejó que el incremento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue en Mendoza de 2,3%.

En el acumulado de lo que va de 2026, la inflación en la provincia ha sido de 11,9% y en la comparación interanual -en comparación con abril de 2025-, del 32%. Esto, cuando en el promedio nacional, refleja el Indec, la variación acumulada del IPC en el primer cuatrimestre de 2026 fue del 12,3% y la interanual, del 32,4%.

En Mendoza, los rubros que mayores variaciones tuvieron en abril, con respecto a marzo, fueron: Transporte y comunicaciones (4,4%); Educación (3,2%); Equipamiento y mantenimiento del hogar (3%); e Indumentaria (3%). El resto subió por debajo del IPC: Atención médica y gastos para la salud (2,1%); Esparcimiento (1,8%); Alimentos y bebidas (1,6%); Otros bienes y servicios (1,6%); y Vivienda y servicios básicos (0,8%).

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¿Desaceleración?

Tras casi diez meses de incrementos sostenidos en los precios, la moderación respecto del fuerte salto registrado en marzo, cuando la inflación en Mendoza fue de 3,6%, todavía genera dudas. La desaceleración no necesariamente implica un cambio definitivo de tendencia según los especialistas consultados, sino que todavía persisten señales de subas.

El economista del Centro de Economía y Finanzas de Mendoza (CEFI), Nicolás Aroma, remarcó que el dato de abril es una baja de un número que había sido muy malo. “Por ahora, no nos dice nada de la tendencia hacia adelante, si tenemos en cuenta que desde hace más de diez meses que la inflación aumenta de manera sistemática”, remarcó Aroma.

El profesional agregó que en términos porcentuales intermensuales no deja de ser una preocupación para la economía y para el Gobierno nacional debido a que la que el proceso de desinflación se ha quedado quieto prácticamente desde abril del año pasado.

En línea, José Vargas, economista de la consultora Evaluecon, -que calcula su propio índice de precios- contó que a ellos la medición del mes había dado 2,9% y que más allá de la baja mensual registrada, el dato de inflación aún es alto. “En marzo hubo cuestiones estacionales, como la educación, que en abril no estuvieron, al mismo tiempo que los aumentos de combustible que se registraron el mes pasado, en este casi no se registraron”, explicó.

Este último punto influye de manera directa e indirecta en la suba del resto de los valores de la economía. Así, aunque con menor intensidad, la mayoría de los rubros del IPC aumentaron. “Aunque en marzo hubo temas estacionales, está claro que los precios siguen el sendero alcista y se echa por tierra la pretensión del Gobierno de llegar a agosto con un número que empiece con cero en la inflación mensual”, sintetizó el economista de Evaluecon.

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Qué pasará con los precios

La consultora Equilibra, que lidera Martín Rapetti, había relevado que la inflación estaría en un 2,4% a nivel nacional. Este economista expresó que la baja con relación a marzo no implica confundir coyuntura con tendencia. “La inflación subyacente —su velocidad— sigue estable en el corredor de 2 a 2,5% mensual”, advirtió. El profesional estimó que llevará tiempo y paciencia bajarla a los estándares internacionales y que apresurar ese proceso solo puede conducir a menos actividad y sobrevaluación cambiaria.

Nicolás Aroma comentó, por su parte, que es importante analizar cuál es la inflación anualizada de los últimos 3 meses. En la actualidad, ese número está cerca del 45% y muy lejos del 32% anual que se arrastra e, incluso, de las metas propuestas por el Gobierno nacional. “Está al menos diez puntos arriba de lo que se estableció en el presupuesto”, ejemplificó el profesional.

Desde su punto de vista, a partir de ahora los precios deberían comenzar a tomar un camino descendente en los próximos cinco o seis meses. Si eso no sucede y la tendencia que se ha dado continúa, se podría llegar al 50% de inflación anual. “Me parece que después de este mes, en teoría, debería verse un número menor y luego esperar si se concatenan 3 o 4 meses seguidos de baja de la inflación mensual”, comentó Aroma.

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Por su lado, Vargas expresó que mayo arrancó con varios aumentos de combustibles, al tiempo que algunos rubros se empezaron a reacomodar. “Tal vez el más fuerte sea el caso de las tarifas ”, dijo el economista. Agregó que también ha habido subas en variables como expensas y como alquileres. “Es probable que el índice de mayo sea un poco mayor que el de abril”, comentó Vargas.

Un punto que es malo, pero podría jugar a favor de la baja, tiene que ver con que los sueldos continúan rezagados con relación a la inflación, lo que atenta contra la mejora del consumo y, por tanto, el ajuste de precios. Aroma recordó que el salario es una de las anclas para la inflación. En línea, Vargas explicó que el consumo minorista sigue a la baja lo que, con un dólar relativamente estable, le ponen un techo al crecimiento de los precios.

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