Reflexiones
Guita
El problema quizás no sea la GUITA, sino haberla convertido en la única unidad de medida. Medimos el éxito, el prestigio, el talento, la inteligencia y hasta la felicidad con una calculadora invisible que nunca deja de hacer cuentas y de contar GUITA. Y entonces, si todo termina reducido a la GUITA, ¿qué hacemos con aquello que la GUITA no compra?
Por Marcelo Ortega