Como si alguien hubiera bajado una imaginaria bandera de largada, en el oficialismo se desató abiertamente la carrera en busca de la sucesión de Alfredo Cornejo, quien a su vez intenta vender a nivel nacional su propia envergadura. Una dinámica altamente competitiva donde más allá de mostrar méritos, cada cual intentará desgastar al rival interno pues todos saben que quien gane ese privilegio tendrá suficientes chances de coronar el gran premio: la Gobernación.
Mientras aún queda tiempo y definiciones respecto de los armados electorales, pero también sobre cómo se votará el año próximo (con PASO o sin ellas, junto con la Nación o por separado) los candidatos y sus aliados comenzaron a mostrar los dientes.
Algunos por necesidad de exposición, otros por simple acción de supervivencia ante la multiplicidad de variantes que hoy aparecen disponibles dentro del espectro del acuerdo entre Cambia Mendoza (CM) y La Libertad Avanza (LLA), la opción más sólida de cara a 2027.
A continuación, escenas de confrontación reciente que dan cuenta del grado de disputa que apenas comienza, pero de cuya alta intensidad nadie descarta. Candidatos lanzados, actores inesperados con veladas críticas a la gestión mileista y pases de factura a nombre de Luis Petri.
Cornejo contra la indiferencia fiscal
Casi como intentando llamar la atención y ratificando su rol de aliado confiable (¿incondicional?), Cornejo insistió esta semana en el foro de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AmCham) sobre la desigualdad del centralismo en la distribución de recursos, pero en especial con el sostenimiento de impuestos nacionales distorsivos cuando a las provincias se les exige cada vez más eficiencia con menos ingresos.
En medio de la controversia, el gobernador deslizó que no está del todo conforme con el rumbo del país que imprime Javier Milei, pero también que no es tiempo de aflojar. Una mínima diferenciación que abre una válvula de escape ante el malhumor social creciente y alguna narrativa en esa línea de sus propios candidatos.
Tadeo contra el ajuste
Uno de los aspirantes al título local, Tadeo García Zalazar finalmente admitió públicamente sus intenciones de ser candidato. El ministro de Educación, discípulo dilecto del gobernador comprendió que el reconocimiento de su mentor no alcanzaba y redobló la apuesta. ¿El diferencial? La gestión, con lo cual contiene a otro cornejista como Natalio Mema (también ministro) y a otro competidor interno, Ulpiano Suárez, intendente de Capital. Todos, gestores como él. ¿A quién apunta? A Petri, al que antes había acusado de “no ver mucho por Mendoza”, ahora de no tener experiencia ejecutiva.
Pero hay más, en su lanzamiento a través de las redes, también la emprendió contra Milei, al decir que “la política aprendió a medir la macro, pero parece que todavía no aprendió a medir la marcha de la vida de la gente”.
“Rody” y un ministro contra Petri
El intento mileista de recobrar la iniciativa tras el traspié en el Congreso con la Ley de Tierras y la virtual caída de la agenda desreguladora de Federico Sturzenegger, reflotó la embestida contra los extranjeros no residentes que utilizan el sistema de salud nacional. La iniciativa fue festejada en las redes por Petri, pero recibió la dura respuesta del senador nacional y exgobernador Rodolfo Suárez que con un lapidario “de innovador, nada” le recordó al diputado nacional que en Mendoza esa idea comenzó a madurar en su gestión.
El cruce confirmó que al menos suaristas y cornejistas tienen el mismo enemigo, pero también que los petristas no se van a quedar callados, pues -a coro- respondieron a “Rody” (algunos con dureza) por su llamativa réplica, leída como una forma de contribuir a la candidatura de su sobrino, “Yayo”.
Extrañamente, el ministro de Producción, Rodolfo Vargas Arizu salió a cuestionar que la deuda del Instituto Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) manejado por petristas durante su gestión como ministro de Defensa no puede ser ahora absorbida por el Estado. Luego de aclarar que, pese a no ser el ámbito de su competencia, Vargas Arizu dijo que quería hacer foco en el concepto sobre el manejo de lo público. Sin embargo, logró que toda la tribuna radical (cornejistas y suaristas) festejen al unísono al instalar otra vez en agenda el descalabro financiero de la obra social de los militares que pesa como espada de Damocles en la cabeza de Petri.
Cobos contra la motosierra (¿y contra Cornejo?)
Otro exgobernador, Julio Cobos volvió a sus andanzas -pese a decir públicamente que está retirado- al solicitarle al fiscal de Estado, Fernando Simón, que cuantifique la pérdida que significa para Mendoza las rutas que la Nación no reparó ni sostuvo en condiciones. Pese a recibir dinero para ese fin (proveniente del Fideicomiso de Infraestructura de Transporte que se nutre del impuesto a los combustibles) se sigue recaudando, pero no se destina: acumuló allí un billón y medio de pesos que se desviaron para sostener el equilibrio fiscal.
Esa subejecución obligó a que Mendoza debiera hacerse cargo del deterioro caminero con fondos del Resarcimiento porque la Nación no quiso afrontarlo, pese a estar obligado por ley del Sistema Vial Integrado (SisVial).
La acción, necesaria desde el cálculo de lo que la Provincia debió atender ante la desidia de la Casa Rosada, puede ser fuente de una futura acción administrativa y luego judicial contra la Nación en busca de recuperar esos fondos, pero en el plano estrictamente político y pese a reconocer la “emergencia” ante la cual Cornejo tuvo que actuar para atender las rutas, supone meter el dedo en la llaga del principal socio local de Milei. Carambolas políticas en el oficialismo.
* El autor es periodista y profesor universitario.