Una vida atrapante: Julio cruzó mares en velero, recorrió 40.000 kilómetros en India y vive como un “puente” filosófico

El mendocino Julio Ozán Lavoisier (84) presentará su octavo tratado filosófico. Hace 55 años cruzó el Pacífico en velero y ha dedicado su vida a estudiar e investigar filosofía. “Intento ser un puente entre la Filosofía Occidental y la Oriental”.

La atrapante vida de Julio: cruzó los mares en velero, recorrió 40.000 kilómetros en India y es un “puente” filosófico. Foto: Gentileza
La atrapante vida de Julio: cruzó los mares en velero, recorrió 40.000 kilómetros en India y es un “puente” filosófico. Foto: Gentileza

A lo largo y ancho de todo el mundo, en sus infinitos rincones -desde los más populares hasta los más recónditos y poco explorados- suelen habitar personajes que resultan únicos, de esos con los que difícilmente uno pueda llegar a toparse con frecuencia. Y en Mendoza, dividiendo sus días entre Chacras de Coria y la parte más alta de La Crucecita (en pleno piedemonte mendocino), vive uno de ellos.

Se trata de Julio Ozán Lavoisier, un mendocino -de nacimiento- y ciudadano del mundo -por experiencia- que, con 84 años, ha vivido y sigue viviendo una vida digna de un libro o de una película. Porque en 42 años (”exactamente la mitad de mi vida”, como él mismo describe) ya ha publicado 8 libros (todos tratados filosóficos) y que apuntan a la convergencia entre la filosofía de Oriente y la de Occidente.

La atrapante vida de Julio: cruzó los mares en velero, recorrió 40.000 kilómetros en India y es un “puente” filosófico. Foto: Archivo Los Andes.
La atrapante vida de Julio: cruzó los mares en velero, recorrió 40.000 kilómetros en India y es un “puente” filosófico. Foto: Archivo Los Andes.

Incluso, Julio presentó hasta su propio documental relacionado con la Tradición Hindú (de hecho la producción lleva por nombre The Hindu Tradition”), que consta de 24 episodios.

“Con mi trabajo siempre he intentado ser un puente entre la filosofía de Oriente con la de Occidente, y viceversa. Y es que ambas filosofías tienen puntos en común, ya que -como tal- la filosofía siempre ha tendido hacia lo mismo, aunque con resultados distintos”, destaca Ozán Lavoisier a Los Andes.

El viernes próximo, 17 de mayo, Julio presentará su octavo tratado filosófico en Mendoza. Se trata de “La búsqueda de la conciencia universal”, y el evento tendrá lugar en el auditorio del edificio Margarita Malharro de Torres, en el anexo de la Legislatura de Mendoza. Además, en los próximos meses, la obra y la figura de Julio serán distinguidas a nivel provincial como personalidad destacada, reconocimiento que agradece y valora, aunque del que prefiere mantenerse un poco al margen.

“Aquí, en Occidente, se han equivocado en el método, porque los filósofos tratan de ser científicos. Pero la filosofía no es científica, tiene otro objetivo, necesita tener otro método. Y es el que han descubierto en Oriente. Son las técnicas espirituales las que se necesitan para elevar el nivel de conciencia. Allí no basta con ser intelectual, se precisa la elevación espiritual”, sintetiza Ozán Lavoisier.

Considerado por muchos estudiosos internacionales como “el Jorge Luis Borges de la filosofía”, apodo que hace reír con incomodidad a Julio al considerar que “es demasiado”, Ozán Lavoisier llegó a crear su propio método: el Método Unipío.

La atrapante vida de Julio: cruzó los mares en velero, recorrió 40.000 kilómetros en India y es un “puente” filosófico. Foto: Gentileza
La atrapante vida de Julio: cruzó los mares en velero, recorrió 40.000 kilómetros en India y es un “puente” filosófico. Foto: Gentileza

“Es el que tiene que usar Occidente para entender esto de que la filosofía no tiene objetivos científicos, sino espirituales. Mi trabajo ha sido siempre intentar ser ese puente. Yo no soy orientalista, me he interesado en sus aportes, pero también por los occidentales. Y mi filosofía es mía”, resume.

Durante toda esta exploración espiritual, Julio recorrió el Océano Pacífico en un velero hace ya 55 años, y además vivió más de 14 años en India, periplo en el que recorrió 40.000 kilómetros. Todo ese legado está incluido en sus libros, y en el documental “The Hindu Tradition”.

NÓMADE E INTROSPECTIVO

Julio divide sus días entre su casa de Chacras de Coria -los menos- y el ostracismo voluntario en su recóndita vivienda en La Crucecita. Allí divide el tiempo entre la introspección, la contemplación, el no dejar nunca de escribir y el ocuparse de la reserva natural del lugar que lleva su nombre y lo rodea.

“Así como nosotros despreciamos la Filosofía del Oriente, allí desprecian la Filosofía de Occidente. Y tienen sus razones. Acá, en Occidente, ha habido pensadores muy importantes. Pero ha decaído mucho la filosofía. Martin Heidegger, con su obra, anula la Filosofía Occidental y se pone en primera línea. Dice que ha habido un olvido del ser en Occidente, y eso ha sido una pifia. Por eso en mi trabajo intento rescatar a los filósofos occidentales,”, reflexiona en medio de su armonía taciturna Ozán Lavoisier.

Desde hace más de tres décadas, Julio Ozán Lavoisier ha descubierto y se encuentra sumergido precisamente en la Filosofía Oriental. Claro que para ello estudió primero la Filosofía Occidental en Mendoza y luego en Francia, aunque lo que realmente marcó sus enseñanzas fueron sus experiencias vividas.

Porque Julio considera que la filosofía y los viajes van de la mano, y tiene en claro que ha aprendido más de los viajes que de la universidad.

Ya sea a través de sus tratados filosóficos escritos o del documental que estrenó en 2022, la intención de Ozán Lavoisier es hacer que la gente conozca la cultura hindú en Occidente. “La pobreza en India es consecuencia de 250 años de colonialismo del Islam y de 250 años de colonialismo inglés. Pero en la etapa oscura del Medioevo en Occidente, India era floreciente”, sintetizó Julio hace un par de años, también en diálogo con Los Andes, y en la previa del estreno de “The Hindu Tradition”.

La atrapante vida de Julio: cruzó los mares en velero, recorrió 40.000 kilómetros en India y es un “puente” filosófico. Foto: Archivo Los Andes.
La atrapante vida de Julio: cruzó los mares en velero, recorrió 40.000 kilómetros en India y es un “puente” filosófico. Foto: Archivo Los Andes.

El trabajo de Julio Ozán Lavoisier es de renombre en India, donde es conocido también por sus conferencias. Hace ya 30 años escribió su primera obra, ”El Retorno de las Fuentes” y fue publicada en España. De hecho, el mendocino es reconocido como el primer filósofo latinoamericano publicado en la India y, desde ese trabajo, publicó en total 8 libros y tratados filosóficos en total.

Su último libro, “La búsqueda de la conciencia universal” (publicado en 2020 y que será presentado el próximo viernes en la Legislatura de Mendoza) fue publicado en la India por una de las editoriales más importantes de Oriente (Motilal Banarsidass), y su obra es de referencia.

La atrapante vida de Julio: cruzó los mares en velero, recorrió 40.000 kilómetros en India y es un “puente” filosófico. Foto: Archivo Los Andes.
La atrapante vida de Julio: cruzó los mares en velero, recorrió 40.000 kilómetros en India y es un “puente” filosófico. Foto: Archivo Los Andes.

UN VIAJE DE NUNCA ACABAR

Como si todo esto ya no lo transformara en una figura por demás llamativa y con una vida atrapante; hace 55 años, Ozán Lavoisier protagonizó una navegación que se extendió durante más de un año (una de tantas, a lo largo de los 12 años en que navegó) por el Océano Pacífico.

Fue su primera expedición, en la que partió en noviembre de 1969 desde Chile junto a su hermano Pepe (QEPD) y que lo llevó hasta Fiyi en diciembre de 1970. Ese fue el imprevisto y forzado final de la expedición. “Nos agarró una tormenta fea, y el barco se descuajeringó entero. Estuvimos tres días enteros enfrentando la tormenta. Y el barco ya no daba más”, acotó en una entrevista con Los Andes.

En total y durante esa docena de años, Ozán Lavoisier navegó cerca 50.000 millas marinas al mando de veleros que él mismo compró y acondicionó. Haciendo una cuenta rápida, esa distancia equivale a dos vueltas completas al mundo. Pero, cómo el mismo describe, nunca viajó como turista; sino que en esos viajes fue alimentando y saciando su apetito filosófico.

Tras comprar un viejo velero y reacondicionarlo, en 1969 zarparon en lo que él propio Ozán Lavoisier reconoce como una aventura “un poquito alocada”. La primera parada fue, tras 40 días navegando, en las Islas Marquesas (el primer archipiélago de la Polinesia Francesa), en Hiva’Oa.

La atrapante vida de Julio: cruzó los mares en velero, recorrió 40.000 kilómetros en India y es un “puente” filosófico. Foto: Archivo Los Andes.
La atrapante vida de Julio: cruzó los mares en velero, recorrió 40.000 kilómetros en India y es un “puente” filosófico. Foto: Archivo Los Andes.

“Llevábamos algo de comida para el viaje, pero con la humedad se echó a perder. Quedaron unas verduras secas que llevábamos. Y nos la arreglábamos con la pesca”, rememoró hace algunos años. El panorama en esa zona hace 50 años era muy distinto al actual; y la mayoría de esas islas era remotamente conocida por algunos intrépidos expedicionarios.

“Cuando llegamos a las Islas Marquesas nos dijeron que era la primera vez que veían un barco occidental. De hecho, en la bahía a la que llegamos vivía una única familia. Y nos llenaron el barco de cocos y ananás. En todos los lugares donde estuvimos la gente nos invitaba a sus casas, aunque durante la expedición nosotros dormimos siempre en el barco”, agregó.

La aventura continuó luego hasta el archipiélago Tuamotu, también en la Polinesia; y hasta Tahití, capital de la Polinesia Francesa.

Luego de 13 meses de travesía, y cuando ya habían llegado a Fiyi, la naturaleza decidió que la primera aventura había llegado a su fin. Esa misma aventura que lo tuvo, por ejemplo, nadando en la superficie del mar cuando lo sorprendió un grupo tiburones que lo merodeaban. Y solo tuvo una única forma de zafar de esa situación: nadar despacito de regreso hasta el velero.

EL DOCUMENTAL

“The Hindu Tradition”, realizado por Ozán Lavoisier y su amigo y realizador audiovisual Carlos Canale, es el resultado de todo el material reunido a lo largo de 14 años y luego de recorrer más de 40.000 kilómetros y viviendo en los lugares más diversos y distantes de la India.

El objetivo del documental, al igual que el de los libros de Julio, pretende aclarar los más frecuentes malentendidos y mostrar las expresiones más distintivas de la cultura hindú.

La atrapante vida de Julio: cruzó los mares en velero, recorrió 40.000 kilómetros en India y es un “puente” filosófico. Foto: Gentileza
La atrapante vida de Julio: cruzó los mares en velero, recorrió 40.000 kilómetros en India y es un “puente” filosófico. Foto: Gentileza

“Creemos que el momento es oportuno, pues siendo India la reserva espiritual del planeta, posee el antídoto preciso para el materialismo que ha invadido las mentes y sociedades modernas”, resumieron los realizadores en la previa del estreno, el 2022.

“El valor de la tradición hindú ha sido el de mantener siempre en un primer plano la realidad espiritual. Esta película pretende, mostrando desde diferentes ángulos y con suficientes explicaciones, restablecer esta perspectiva espiritual sin la cual todo proyecto civilizatorio está destinado al fracaso”, agregaron.

Este trabajo demandó más de 3 años de edición y cuenta con 20 personalidades entrevistadas, la mayoría de ellos maestros espirituales de la India, profesores, intelectuales y conocedores de la cultura hindú.

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