Tenedor Libre
La chispa humana en tiempos de simulación
Lo que ayer nomás era motivo de discusión en relación a la inteligencia artificial va dejando de serlo. La susodicha llegó para quedarse y ante ella vale aceptarla como una herramienta que debería facilitarnos la vida, no complicarla ni despertar instintos de venganza. Pero ni tanto ni tan poco. También ocurre que le asignamos una preeminencia un tanto exacerbada en lo cotidiano, a punto tal de delegar hasta lo más elemental.
Por Rubén Valle