26 de mayo de 2026 - 17:27

En el último año, el empleo registrado en Mendoza cayó un 3,6%

La provincia se encuentra entre las 11 con mayores caídas entre febrero de 2025 y el mismo mes de 2026. Se perdieron más de 9 mil puestos de trabajo formal.

Mientras en el promedio nacional, el empleo registrado tuvo un incremento del 0,1% en febrero, y viene con valores positivos desde noviembre de 2025, en Mendoza acumula siete meses consecutivos de caída. En el segundo mes de 2026, de acuerdo con las estadísticas del SIPA, el trabajo formal en la provincia tuvo un descenso del 0,8%.

En el total del país, la cantidad de personas que tienen un trabajo formal había caído un 0,2% en octubre de 2025, pero, desde entonces, se ha ido manteniendo o creciendo levemente: 0,0% en noviembre, 0,1% en diciembre, 0,0% en enero y 0,1% en febrero. De hecho, en 2025 hubo estabilidad o crecimiento en nueve meses y descensos en tres.

Como resultado, en la comparación interanual, el número de personas con un empleo registrado en Argentina descendió un 0,1% entre febrero de 2025 y el mismo mes de 2026; lo que se traduce en 11.482 empleados menos.

En Mendoza, en cambio, la situación es inversa: en nueve meses se produjeron caídas y sólo en tres, subas (febrero, +0,4%; abril, +0,2%; y julio +0,2%). De este modo, 9.171 mendocinos perdieron su empleo formal en el último año; lo que arroja un descenso interanual de 3,6%, según el Sistema Integrado Previsional Argentino.

Empleo en Mendoza
Empleo en Mendoza

Empleo en Mendoza

Qué pasó en otras provincias

A Mendoza se la suele incluir, en las comparaciones, con otras tres provincias: Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. En la primera, la evolución del empleo registrado en el último año también fue negativa, de -1,6% (31.635 personas menos); en la segunda, hubo una reducción de -1,3% (7.054 empleos formales se perdieron); y en la tercera, la baja fue menor, del -0,2% (938 trabajos registrados).

Otra comparación posible es con las provincias de Cuyo. En San Luis, el descenso del empleo registrado fue mayor, del 4,1%, con lo que se perdieron 2.209 puestos de trabajo formal. Sin embargo, en San Juan hubo un incremento del 2,2% entre febrero de 2026 y el mismo mes de 2025: 1.763 posiciones formales más.

En el mapa completo, las que tuvieron disminuciones más marcadas fueron Tierra del Fuego (-9,2%), Chubut (-7,2%), Santa Cruz (-7,2%), Corrientes (-4,6%), Misiones (-4,5%), Chaco (-4,3%), San Luis (-4,1%), Formosa (-4%), Catamarca (-3,8%), Salta (-3,6%) y Mendoza (-3,6%).

Como contraparte, sólo cinco provincias tuvieron un aumento en la cantidad de puestos de trabajo formales en el último año: Río Negro (+3,24%), La Rioja (+2,9%), Neuquén (+2,4%), San Juan (+2,1%) y Santiago del Estero (+0,4%).

metalúrgica - industria

Mendoza “fuera del radar”

El economista del Cefim (Centro de Economía y Finanzas de Mendoza), Nicolás Aroma, señaló que la evolución interanual del empleo registrado en la provincia confirma lo que viene señalando el Ieral, de la Fundación Mediterránea, sobre que Mendoza está quedando “fuera del radar”, ya que no desarrolla las actividades que están teniendo un crecimiento intensivo en el actual modelo económico: agro (de la región pampeana), energía, minería y petróleo no convencional.

“Mendoza, dada su matriz económica, tiene industriales tradicionales que no están traccionando empleo, porque están atravesando momentos críticos”, señaló. Sumó que la provincia no se ha “subido al tren” de las actividades fuertes o lo está haciendo de manera muy incipiente. “Creo que ese es el gran problema que tiene que resolver hoy Mendoza”, lanzó Aroma.

Dejó de caer el empleo privado registrado

Paula Ariet, de Gestión Capital Humano, analizó que el dato más significativo es que el empleo asalariado privado dejó de caer por primera vez en ocho meses. En febrero de 2026, con respecto a enero, se incrementó un 0,02%, lo que en la práctica implica que se mantuvo estable en torno a los 6,1 millones de trabajadores en todo el país.

“Es el primer mes sin caída desde junio de 2025, cuando comenzó un período de destrucción neta de empleo que acumuló ocho meses consecutivos de retroceso, con pérdidas de hasta 0,3% mensual en los peores momentos. En términos interanuales, sin embargo, el nivel sigue siendo 1,6% inferior al de febrero de 2025: unas 100 mil personas que todavía no recuperaron su puesto”, precisó Ariet.

Y advierte: “La pregunta ahora es si el freno de febrero marca un piso real o solo una pausa antes de un nuevo deterioro. Convertir la estabilización en una tendencia sostenida de creación de empleo es el verdadero test que está por venir”.

Empleo en Mendoza

Diversidad por sectores

Cuando se analizan las ramas de actividad hay algunas que tuvieron caídas interanuales muy marcadas en la cantidad de puestos de trabajo registrado en el sector privado. Explotación de minas y canteras lidera ese descenso, con un 7,1%; seguido por la Industria manufacturera, con una disminución de 3,8%; y la Intermediación financiera, que perdió un 3,2%.

Como contraparte, la Pesca ganó un 2,9% interanual; el Suministro de electricidad, gas y agua, un 0,6%; y los Servicios comunitarios, sociales y personales, un 0,3%. La construcción, en tanto, se mantuvo estable, con un 0% de variación. “Sin recuperación, pero al menos sin nuevas pérdidas”, resalta la economista.

Trabajo independiente y salarios

Otros datos que permite analizar el informe del Ministerio de Capital Humano es la evolución de las distintas modalidades de trabajo registrado y la de las remuneraciones. Ariet señala que, mientras el empleo asalariado privado cae, el trabajo independiente creció 3,4% interanual, lo que implicó que se sumaron 95 mil personas. El principal motor de ese crecimiento fue el monotributo, con una suba del 4,3% en el último año (90 mil nuevos aportantes).

El salario bruto promedio del sector privado formal en todo el país alcanzó los $2,11 millones en febrero, lo que marca una variación interanual del 32,2% (frente a una inflación del 33,1% en el mismo período). En tanto la remuneración mediana fue de $1,51 millones, un 30,6% más que en el mismo mes de 2025.

“La desaceleración de la inflación abrió margen para mejores negociaciones paritarias. Sin embargo, el verdadero desafío es que esa mejora nominal se consolide en poder adquisitivo real, y que la estabilidad macroeconómica empiece a traducirse en más puestos de trabajo formales”, planteó Ariet.

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