La experiencia tiene algo distinto a cualquier otro destino de República Dominicana. Mientras Punta Cana invita al descanso frente al mar, Santo Domingo propone un recorrido histórico entre plazas, murallas, conventos y edificios que fueron escenario de algunos de los momentos más importantes de la colonización americana. Declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, la zona reúne más de 300 monumentos históricos y permite descubir hasta el primer palacio virreinal del continente.
Uno de los relatos más interesantes del recorrido llega de la mano de uno de los guías del Ministerio de Turismo de República Dominicana, Carlos Romero. Durante la visita, explicó “la ciudad fue fundada un 5 de agosto, día de Santo Domingo de Guzmán, y también coincidiría con el nombre del padre de Cristóbal Colón. Ninguna teoría contradice a la otra, por eso todas forman parte de la historia”. También remarcó el valor cultural que tomó el término dominicano con el paso del tiempo. “Todos caben en la palabra dominicano. No importa si la ascendencia es española, africana, taína o mestiza; el término nació para representar a todos los habitantes de la isla de Santo Domingo”, sostuvo. Hoy, la capital dominicana se convirtió en una de las escapadas más elegidas por quienes llegan a Punta Cana desde Mendoza tras la inauguración de la nueva ruta directa con Arajet.
Puerta de San Diego
Lo primero que vimos en el recorrido fue la histórica Puerta de San Diego, una de las entradas más importantes de la antigua ciudad amurallada. También conocida como Puerta de la Mar, era el acceso principal para quienes llegaban desde el mar a Santo Domingo y todavía conserva gran parte de su estructura original.
Puerta de San Diego
La histórica entrada marítima a la Ciudad Colonial todavía conserva escudos y detalles originales del siglo XVI.
Melisa Sbrocco
Protegida por el fuerte de San Diego, es la única de las antiguas puertas de la muralla que mantiene detalles ornamentales en estilo plateresco. Durante la visita, el guía explicó que la construcción data de 1576 y que aún pueden verse los escudos del rey, de la isla La Española y de la ciudad de Santo Domingo grabados sobre la estructura.
La sensación al atravesarla es la de entrar directamente a otra época. Desde ese punto comienza uno de los sectores más históricos de la ciudad y el recorrido conecta de inmediato con Plaza España y el Alcázar de Colón.
Plaza de España y Alcázar de Colón
Después de cruzar la Puerta de San Diego, el recorrido desemboca en Plaza España, uno de los espacios abiertos más importantes de Santo Domingo. Las terrazas, los bares y la música transforman el lugar.
Frente a Plaza España aparece uno de los edificios más impactantes. El Alcázar de Colón fue construido en el siglo XVI por orden de Fernando el Católico para que funcionara como residencia de Diego Colón, hijo de Cristóbal Colón.
Plaza de España y Alcaráz de Colon
Entrar al antiguo palacio permite entender cómo vivía la élite española durante los primeros años de la colonia. Las salas conservan muebles de época, documentos históricos y objetos originales que muestran cómo era la vida dentro del primer gran palacio virreinal de América.
En una de las últimas restauraciones aparecieron pasadizos secretos y habitaciones ocultas que habrían sido utilizadas para proteger bienes de valor y facilitar vías de escape.
Parque Colón
El Parque Colón es probablemente el punto con más movimiento de toda la Ciudad Colonial. La plaza está rodeada de bares, restaurantes y edificios históricos, mientras en el centro se levanta la estatua de Cristóbal Colón señalando hacia el norte.
Sentarse unos minutos permite observar el ritmo cotidiano de Santo Domingo entre músicos callejeros, turistas y familias locales. Podes ver a los locales moverse para ir a sus trabajos, grupos escolares y incluso personas mayores jugando al dominó.
La Catedral Primada de América
Ver la Catedral Primada de América es una de las experiencias más fuertes del recorrido histórico por Santo Domingo. El edificio comenzó a construirse en 1512 y está considerado la catedral más antigua del continente y la única levantada completamente en estilo gótico en América.
Cuenta con un estilo gótico, pero el secreto oculto es que tiene varias otras reminiscencias arquitectónicas, ya que para terminarla varias familias adineradas de la época aportaron a la causa y pedían a cambio replicar sus gustos.
La Catedral Primada de América
Fortaleza Ozama
La caminata conduce hasta una de las construcciones militares más antiguas del continente. La Fortaleza Ozama fue levantada por colonos europeos hace más de cinco siglos y todavía mantiene intacta gran parte de su estructura original.
Desde la Torre del Homenaje se observan las antiguas murallas, el río y parte de la Ciudad Colonial. El guía explicó que por este lugar pasaron distintas banderas a lo largo de la historia, desde España hasta Francia, Haití y Estados Unidos.
Calle de las Damas
La Calle de las Damas tiene algo distinto al resto de Santo Domingo. El ritmo es más tranquilo y cada edificio parece guardar una historia diferente. Es considerada la calle más antigua de la Ciudad Colonial. y debe su nombre a las damas de la corte de Diego Colón que caminaban por allí durante la época colonial.
Mientras avanzábamos aparecían construcciones históricas como la Casa de Hernán Cortés, la Iglesia de los Jesuitas y la Fortaleza Ozama, que en la actualidad son hoteles donde uno puede hospedarse. El guía explicó que esta calle era uno de los espacios más importantes de la vida social de la colonia y que todavía conserva gran parte de su trazado original.
Calle El Conde
La experiencia por el casco histórico suele comenzar en la Calle El Conde, una de las calles más antiguas de América y eje comercial de la Ciudad Colonial. Construida a finales del siglo XV, atraviesa Santo Domingo desde la Puerta del Conde hasta el Parque Colón, combinando edificios coloniales, tiendas tradicionales, cafeterías y restaurantes típicos.
A medida que avanza el recorrido, la arquitectura cambia y aparecen construcciones con una estética más colonial, especialmente en la zona gastronómica. Allí, muchos visitantes aprovechan para probar dulces típicos y platos dominicanos mientras recorren uno de los sectores más transitados de la capital.
Panteón de la Patria
Dentro de la Calle de las Damas aparece uno de los lugares más solemnes del recorrido. El Panteón de la Patria fue construido entre 1714 y 1755 y originalmente funcionó como iglesia jesuita antes de convertirse en almacén de tabaco, teatro y oficina gubernamental.
Actualmente alberga los restos de figuras históricas dominicanas y mantiene una llama eterna en homenaje a los héroes nacionales. Uno de los momentos más observados por los visitantes ocurre cuando la Guardia de Honor presidencial realiza su recorrido ceremonial con uniformes históricos.
El Faro de Colón
El Faro de Colón impresiona por sus dimensiones incluso antes de entrar. El edificio fue construido durante el 500 aniversario del Descubrimiento del Nuevo Mundo y alcanza 37 metros de altura y 800 metros de largo.
Desde afuera, la estructura de hormigón parece una enorme cruz acostada y, según contaron durante el recorrido, en determinadas fechas proyecta un haz de luz visible a más de 60 kilómetros. Se dice que ahí descansan los restos de Colón, luego de ser descubiertos en la ciudad.
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El gigantesco monumento construido por el quinto centenario del Descubrimiento de Ámerica.
Museo RD
Cómo llegar desde Punta Cana
Llegar desde Punta Cana hasta Santo Domingo demanda alrededor de dos horas y media por ruta, ya sea en auto particular o a través de excursiones. Muchos turistas eligen realizar el recorrido por el día para conocer la Ciudad Colonial. y descubrir parte de la historia dominicana más allá de las playas.
Para aprovechar realmente la experiencia, durante el recorrido recomiendan contratar un guía turístico que permita entender el valor histórico de cada edificio, las historias detrás de las murallas y el significado de muchos de los símbolos que aparecen a lo largo de las cuadras de Santo Domingo. En este sitio hay vendedores ambulantes que ofrecen Larimar, la piedra celeste - turquesa que solo existe en República Dominicana y es una rara gema volcánica. Se comercializa generalmente en joyas, aunque puede buscarse en su estado puro. También hay varios locales donde venden habanos y chocolate.