El director de Minería del Ministerio de Energía y Ambiente, Jerónimo Shantal, fue uno de los expositores de Argentina Mining 2026, en Salta
Tres estrategias para reactivar la minería
Shantal sintetizó el camino recorrido por Mendoza en tres estrategias. La primera fue establecer bajo qué reglas se desarrollaría la actividad. “Lo primero fue decir qué íbamos a hacer hoy con la minería. Tenemos una ley que era muy discutida y generaba ciertas pasiones en un grupo social. Decir que íbamos a hacer minería con la normativa vigente y con exigencias incluso superiores rompió o, por lo menos, bajó la guardia en muchos sectores”, explicó.
El segundo eje fue el desarrollo de los distritos mineros, una herramienta que, según el funcionario, permitió reducir los tiempos administrativos sin eliminar las instancias de evaluación ambiental y legislativa. “Eso nos achicó la brecha respecto del tiempo que Mendoza estuvo cerrada”, señaló. La estrategia consiste en analizar varios informes de impacto ambiental de exploración dentro de un mismo expediente administrativo y luego llevar el proceso a la Legislatura.
En Mendoza, las Declaraciones de Impacto Ambiental de los proyectos mineros requieren ratificación legislativa. Shantal destacó que ese procedimiento ha conseguido un amplio respaldo político en ambas cámaras.
Actualmente, la provincia cuenta con 69 proyectos con declaraciones aprobadas y otros 71 en evaluación en Malargüe Distrito Minero Occidental. Además, avanza el desarrollo del Distrito Minero Mendoza Norte, mientras que en las zonas próximas a PSJ existen casi 300 propiedades mineras.
El tercer eje es, justamente, pasar de la exploración a la explotación. Allí aparece PSJ Cobre Mendocino, proyecto que acumula más de 30 años de antecedentes de exploración y que atravesó un proceso de evaluación ambiental de unos diez meses. El expediente incluyó más de 15.000 fojas, procesos de consulta y una audiencia pública de diez días, con más de 3.500 personas inscriptas y más de 850 oradores.
Tras la ratificación legislativa y el proceso judicial posterior, el proyecto se encuentra en una etapa de avance hacia su factibilidad y, de acuerdo con lo señalado por Shantal, la construcción podría comenzar a principios de 2027.
El funcionario consideró que PSJ puede convertirse en uno de los proyectos que ayuden a reactivar la producción de cobre en Argentina, aunque destacó que el movimiento excede a Mendoza. “Nos ponemos contentos de que Argentina empiece a producir o empiece a exportar nuevamente cobre”, sostuvo, y mencionó también los proyectos que avanzan en San Juan y otros desarrollos mendocinos.
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El RIGI y una competencia por las inversiones
Para Shantal, el cambio en el escenario minero también debe analizarse en conjunto con las medidas adoptadas a nivel nacional. En particular, destacó el impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
“Creo que el trabajo que ha hecho el Gobierno nacional nos ha alineado, principalmente porque la macro no depende de las provincias. Si no teníamos como atractivo el RIGI, iba a ser una herramienta para que sucediera lo que está pasando hoy. Estamos convencidos de que no hubiese pasado lo que está pasando, o hubiese demorado más, si no existiese el RIGI”, afirmó.
A esto sumó el trabajo conjunto entre las provincias mineras, tanto a través de la Mesa del Cobre como de otros espacios de coordinación regional y del Consejo Federal de Minería.
El objetivo, planteó, es ofrecer a los inversores algo que exceda las características de un proyecto puntual: institucionalidad, previsibilidad y una estrategia regional.
En ese marco, Shantal consideró que Argentina tiene una oportunidad para aumentar fuertemente su participación en el mercado internacional del cobre. Incluso planteó que el país podría convertirse en los próximos diez años en el quinto productor mundial de este mineral.
“Creo que a veces no tomamos dimensión de lo que podemos convertirnos en muy poco tiempo”, señaló. Pero advirtió que para que ese escenario se concrete será necesario sostener las políticas, fortalecer a las empresas de servicios y desarrollar la cadena de valor.
Proveedores y trabajadores, otro desafío
El crecimiento de la exploración y la eventual construcción de nuevos proyectos también empieza a generar una demanda de proveedores especializados, profesionales y trabajadores que la industria deberá cubrir.
Shantal puso como ejemplo la interacción que ya comenzó a darse entre empresas de distintas provincias. Contó que proveedores mendocinos viajaron a Salta para conocer el desarrollo minero de esa provincia y que también se está produciendo el movimiento inverso.
“Salta tiene muchísima experiencia en minería. Creo que puede aportar mucho de sus trabajadores mineros y de sus empresas mineras”, indicó.
La idea es que la cadena de proveedores pueda trabajar en distintos proyectos y países, con estándares compatibles con los que exigen las grandes compañías internacionales. En ese punto, mencionó el trabajo que se está realizando junto con Camem, Plan Pilares y los colegios profesionales para fortalecer las competencias de las empresas mendocinas.
“Necesitamos que las empresas puedan trabajar en Chile. La minería genera estándares y no todos pueden estar alineados con eso”, explicó. También destacó el potencial del capital humano argentino y de las universidades como una ventaja para el desarrollo de la actividad.
Argentina y Chile, una oportunidad para la minería
La integración con Chile aparece como otro de los componentes de esta estrategia. Para Shantal, el acuerdo marco entre ambos países puede facilitar el desarrollo de proyectos binacionales y mejorar las condiciones para la actividad minera.
“Principalmente, puede aportar facilidades de importación y exportación. Lo necesitamos. Y también la posibilidad del trabajo conjunto en proyectos binacionales”, sostuvo. El funcionario vinculó esto con el trabajo que están realizando las provincias y los países de la región para fortalecer una cadena de valor minera que trascienda las fronteras.
En ese esquema, Mendoza tiene además una oportunidad que no se limita al cobre. Shantal planteó que la provincia y Argentina deben comenzar a mirar también otros minerales críticos. “Esta es la oportunidad, no solamente con minerales como el cobre y el litio, sino empezar a trabajar con minerales como el grafito, el cromo y otros tantos que la industria necesita”, señaló.
También destacó el potencial del uranio, particularmente porque Argentina cuenta con una cadena de valor vinculada con este mineral. La apuesta, en definitiva, es que la minería pueda convertirse en una nueva actividad de peso dentro de la economía mendocina, sin desplazar a las industrias tradicionales.
“Mendoza puede convertirse en la nueva Vaca Muerta de los minerales, por lo que eso implica: las inversiones que genera y el trabajo que genera un proyecto minero”, sostuvo Shantal.
Y proyectó un escenario en el que la minería pueda ganar participación en el Producto Bruto Geográfico provincial y convivir con actividades como la agricultura y la vitivinicultura. “Creo que tenemos un futuro muy potente”, concluyó.