En el sur de Mendoza, la minera canadiense Kobrea Exploration Corp. confirmó la presencia de oro, plata, cobre y molibdeno en el proyecto El Perdido, ubicado dentro del Distrito Minero Occidental de Malargüe. El hallazgo surge de una campaña de perforación inicial en una zona considerada de alto potencial geológico.
El avance se da en un contexto de exploración temprana, donde la compañía interpreta la existencia de un sistema de pórfido cuprífero aún no completamente interceptado en profundidad, lo que mantiene abierto el potencial del yacimiento.
Kobrea confirma un sistema de pórfido en Malargüe con oro, plata, cobre y molibdeno
La firma Kobrea Exploration Corp. confirmó la detección de un sistema mineralizado con oro, plata, cobre y molibdeno en El Perdido, dentro del sur de Mendoza, en el marco del Malargüe Distrito Occidental Minero.
El CEO de la compañía, James Hedalen, señaló que “este primer programa de perforación en El Perdido ha confirmado un gran sistema de pórfido mineralizado”, destacando que los resultados se ubican en niveles característicos de márgenes de sistemas porfíricos.
CEO de Kobrea, James Hedalen y Mario Castelli, presidente de Kobrea Argentina
El CEO de Kobrea, James Hedalen y Mario Castelli, presidente de Kobrea Argentina.
Hedalen agregó que las características del sistema refuerzan la idea de continuidad vertical, al remarcar que “la alteración, el venado y la intensidad de los sulfuros aumentan con la profundidad”.
La campaña incluyó seis perforaciones diamantinas en una zona de aproximadamente 2 por 2 kilómetros dentro del área del proyecto, donde se identificaron vetas de cuarzo y alteraciones típicas de sistemas cupríferos.
El modelo geológico del distrito: “un cambio de paradigma”
La exposición técnica más detallada provino del geólogo de exploración senior de Kobrea, Juan Francisco Denaro, quien describió en su exposición en Argentina Rocks, el contexto regional como parte de un proceso más amplio de desarrollo minero en Mendoza.
Juan, geologo Kobrea
El geólogo Juan Francisco Denaro describió el área como parte de un distrito con alto potencial geológico aún en etapa de evaluación.
Melisa Sbrocco
Denaro sostuvo que “ha habido un cambio de paradigma en lo que se refiere a la actividad minera en la provincia de Mendoza”, en referencia al avance exploratorio en el distrito. También ubicó el proyecto dentro de la “expresión más austral de la faja metalogénica miocena”, asociada a grandes depósitos minerales de Sudamérica.
El geólogo explicó que Kobrea trabaja sobre el distrito minero Malargüe occidental, donde la empresa desarrolla varios proyectos en distintas etapas. En ese esquema, El Perdido aparece como el más avanzado por contar con perforación efectiva.
Denaro también detalló el trabajo de exploración previo: mapeo geológico, análisis de alteraciones, geoquímica y geofísica, que permitieron “vectorizar” zonas con potencial antes de perforar, en un área que calificó como de subexploración y sin infraestructura desarrollada.
Perforaciones, brechas y señales en profundidad: lo que muestran los sondajes
La campaña en El Perdido incluyó seis sondajes con un total de 2.358 metros perforados, aunque algunos debieron ser interrumpidos antes de alcanzar la profundidad prevista por dificultades operativas. Según Denaro, el sistema mostró múltiples pulsos porfíricos y diferentes estilos de alteración.
El geólogo describió la presencia de cuerpos intrusivos y brechas hidrotermales, con texturas variables y alteraciones que van desde potásicas hasta sericíticas y tipo SSC en profundidad. En su análisis, explicó que el sistema presenta “varios pulsos de pórfidos” y estructuras complejas típicas de sistemas cupríferos grandes.
Uno de los puntos del análisis fue la interpretación de que el sistema aún no fue alcanzado en su núcleo. Denaro remarcó que el objetivo “está todavía en profundidad”, lo que sugiere continuidad del sistema mineralizado hacia niveles inferiores no perforados.
Mapa Kobrea
Los trabajos permitieron identificar presencia de oro, plata, cobre y molibdeno vinculada a un sistema de pórfido cuprífero.
Kobrea
En su exposición técnica, Denaro detalló que el análisis requirió apoyo en geoquímica y en datos complementarios, debido a la complejidad del sistema y a la superposición de eventos geológicos. En los niveles iniciales se identificaron pórfidos cuarzodioríticos con presencia de calcopirita y magnetita, aunque con baja proporción visible de cobre en algunos sondajes, donde predominó una relación con mayor presencia de pirita.
El especialista también describió una alteración potásica marcada, asociada a distintos pulsos intrusivos, junto con texturas glomeroporfíricas vinculadas a minerales como anfíbol y magnetita. Además, se reconocieron brechas hidrotermales y transiciones hacia estilos de alteración tipo SSC en profundidad, lo que refuerza la complejidad del sistema.
Denaro sumó que el modelo incluye intrusiones dioríticas y porfíricas de textura “crowded”, con contactos entre pulsos que en algunos sectores resultan difíciles de distinguir, lo que sugiere un sistema multietapa en evolución dentro del subsuelo del sur de Mendoza.
Distrito Malargüe Occidental, nuevos objetivos y expansión de la exploración
El proyecto El Perdido es solo una parte del conjunto de iniciativas que Kobrea desarrolla en el Malargüe Distrito Occidental Minero, donde la compañía controla varios targets distribuidos en una superficie total de 733 kilómetros cuadrados.
Denaro también mencionó otros objetivos dentro del portafolio, como “Destino”, ubicado en una zona de topografía más accesible, donde se realizaron trabajos de mapeo y muestreo superficial. Allí se identificaron alteraciones potásicas, anomalías de cobre y molibdeno, y posibles extensiones del sistema en profundidad.
El geólogo describió estos sectores como áreas con fuerte potencial aún sin perforación avanzada, donde la empresa busca definir nuevas zonas objetivo para futuras campañas. En ese marco, destacó que la combinación de geoquímica, mapeo estructural y geofísica permitió priorizar áreas de interés.
En su análisis general, Denaro sostuvo que el distrito muestra condiciones favorables para la minería, con potencial geológico y controles ambientales activos, y que la exploración busca confirmar sistemas de cobre en profundidad bajo coberturas superficiales de entre 50 y 100 metros.