6 de abril de 2026 - 12:55

Mendoza avanza en la creación de un clúster olivícola para recuperar competitividad

Actores públicos, privados y académicos dieron el primer paso para conformar un espacio estratégico que impulse al sector para revertir la caída productiva.

La olivicultura mendocina comenzó a dar señales de reorganización. Con la firma de un acta compromiso, referentes del sector productivo, instituciones públicas y universidades avanzaron en la creación de un Consejo Estratégico que servirá como base para constituir el Clúster Olivícola de Mendoza.

La iniciativa apunta a construir una agenda común para uno de los sectores tradicionales de la provincia, que en los últimos años enfrentó dificultades estructurales vinculadas a la rentabilidad, los costos y la pérdida de superficie cultivada. El objetivo es articular esfuerzos y diseñar un plan que permita reposicionar a la actividad.

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Olivicultura en Mendoza

Olivicultura en Mendoza

Un espacio para ordenar y proyectar el sector

El Consejo Estratégico surge como una mesa de trabajo permanente donde confluyen empresas, cámaras sectoriales, organismos técnicos, universidades y representantes del Estado. La meta es generar un diagnóstico compartido y definir líneas de acción que mejoren la competitividad de la cadena olivícola.

Desde el sector destacan que se trata de un paso clave para superar la fragmentación histórica de la actividad. “Es un ámbito que permite sentar a todos los actores en una misma mesa para discutir los problemas y construir soluciones”, coincidieron referentes involucrados en el proceso.

La creación del clúster busca, además, alinear intereses y coordinar estrategias en temas centrales como innovación, calidad, productividad y acceso a mercados, en un contexto donde la competencia internacional exige mayor eficiencia y diferenciación.

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Participación amplia y mirada estratégica

El espacio reúne a instituciones como la Asociación Olivícola de Mendoza, la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo, universidades, organismos técnicos como INTA e INTI, y entidades vinculadas a la promoción productiva y comercial.

La participación académica es uno de los pilares del proyecto. Desde las universidades destacaron la importancia de aportar conocimiento y herramientas técnicas para el diseño de políticas sectoriales de largo plazo, en articulación con el sector productivo.

En tanto, desde el ámbito empresarial remarcaron la necesidad de avanzar hacia una estrategia común que permita recuperar escala y mejorar la inserción internacional. “El desafío es construir una visión compartida que trascienda las coyunturas”, señalaron.

El esquema prevé el desarrollo de mesas técnicas y líneas de trabajo específicas, orientadas a fortalecer la cadena de valor y generar condiciones para el crecimiento sostenido del sector.

ANMAT

Un sector con potencial, pero en retroceso

La conformación del clúster se da en un contexto de retracción de la actividad olivícola en Mendoza. En los últimos años, la superficie cultivada disminuyó y muchos productores enfrentaron dificultades para sostener la rentabilidad, en un escenario atravesado por el aumento de costos y la presión sobre el uso del suelo.

A esto se suma la necesidad de mejorar la competitividad frente a otros países productores, que cuentan con mayores escalas y condiciones más favorables para la exportación.

En ese marco, la apuesta por la articulación público-privada aparece como una herramienta para revertir la tendencia. La construcción de un clúster no solo busca ordenar el sector, sino también generar una plataforma que permita potenciar sus ventajas, agregar valor y recuperar protagonismo en los mercados.

El desafío, coinciden los actores involucrados, será sostener el trabajo conjunto en el tiempo y traducir este primer paso en resultados concretos para una actividad con fuerte arraigo productivo en la provincia.

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