La realidad productiva de Argentina es diversa y la firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea abre una ventana para la diversificación y la llegada a Europa con menores aranceles y costos logísticos que podrían achicarse frente a un mayor volumen. El acuerdo se firmará el sábado 17 de enero en Asunción de Paraguay adonde asistirán los presidentes de Argentina, Uruguay y Paraguay ya que el de Brasil, Lula Da Silva, no irá. En la firma estarán también la presidenta del Comité Europeo, Úrsula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa.
Este evento histórico marca un antes y un después en las relaciones comerciales de ambos bloques, pero no se trata de una definición total en los hechos. Nicolás Piazza, responsable de Negociaciones Internacionales de ProMendoza y miembro del CERI- UNCuyo, relató cómo ha sido el camino recorrido y qué falta por hacer. El profesional ha formado parte de las negociaciones desde el inicio y destacó que aunque el vino es uno de los productos estrella debido a que es el que más se exporta a la UE, hay muchos otros con gran potencial para crecer.
El cambio en los términos de las relaciones comerciales no será inmediato ya que todavía resta un trecho para la formalización. “La negociación se cerró en 2019 y a partir de ahí el acuerdo no se tocó más”, recordó Piazza. Después, no se pudo avanzar ya que no había condiciones políticas del otro lado del océano y la reciente aprobación por parte de Italia facilitó la firma que se hará el sábado.
Qué pasará después de la firma del acuerdo
Luego de la firma, comenzará otro recorrido que podría tardar entre un año o un año y medio. “Podría ser más o menos, pero lo cierto es que ahora debe aprobarlo no solo el parlamento europeo sino también los regionales dentro de Europa que son 27 en total. “Se trata de un doble proceso de ratificación”, contó el referente de ProMendoza. Agregó que existe una cláusula que indica que superada determinada cantidad de aprobaciones, el acuerdo puede comenzar a regir de manera transitoria.
"Por el costo de unas zapatillas", más de 300 bodegas mendocinas y empresas de otros sectores, podrán exportar sin riesgos e incluso adelantar cobros descontando facturas aseguradas ante bancos y SGR. La novedosa propuesta de ProMendoza
El vino de Mendoza tiene altas expectativas frente al acuerdo
Cuando eso suceda el resto terminará por sumarse ya que tanto desde un punto de vista privado como público los que se queden al margen tendrían condiciones diferentes a las del resto de la Unión Europea. En este sentido, las reticencias de algunos productores franceses podrían no prosperar en el mediano plazo. Los congresos de los países del Mercosur también deben aprobarlo, pero al ser menos cantidad se descuenta que el proceso será más corto.
Este acuerdo histórico comenzó a gestarse en 2016 y podría ponerse en marcha más de diez años después (con suerte entre fines de 2026 y mediados de 2027). El pacto posee más de 23 capítulos redactados en inglés que deben ser traducidos a todos los idiomas de los países que forman parte, incluido el guaraní. Además, cuenta con una gran cantidad de anexos en las que se especifican posiciones arancelarias, reducciones, indicaciones geográficas e infinidad de condiciones de intercambio de todos los productos que se comercian entre ambas partes.
En Argentina este tipo de pactos internacionales tiene categorías superiores a las leyes por lo que no habría riesgo de que fuera impugnado en cualquier cambio de gobierno futuro. El acuerdo es el más ammplio que ha firmado la Unión Europea que ya posee situaciones similares con diversos países, entre los que se encuentra Chile. “Se va a crear la zona de libre comercio más grande del mundo”, precisó Nicolás Piazza de ProMendoza.
En líneas generales, la competitividad del Mercosur está en el sector de alimentos y la europea en la de servicios de alto nivel y tecnología. La desgravación será gradual a lo largo de 15 años aunque en el año cero de aplicación, el 74% de las exportaciones regionales que van a Europa tendrán un arancel cero. En tanto, solo tendrán dicho arancel el 14% de las que ingresan desde el viejo continente. “En 10 años el Mercosur va a haber desgravado a cero el 72% de lo que importa desde Europa y esta el 92% de lo que importa del Mercosur”, puntualizó Piazza.
El interés de Europa está en sumar productos y complementar su PBG que ha venido en caída mundial luego de la partida del Reino Unido y el exponencial crecimiento de Asia seguido de Estados Unidos. En este marco, el acuerdo será importante en líneas generales con foco en la energía y en los alimentos. En la primera porque hasta 2022 le compraba a Rusia y en la segunda para complementar productos a contraestación y con buenas calidades.
ProMendoza y Asocamen trabajan para continuar con las exportaciones de ajo en Brasil sin cometer dumping. - Foto: Archivo / Los Andes
El ajo mendocino es el principal proveedor del Mercosur y espera ampliar mercados
“El Mercosur aparece como proveedor de energía confiable y si bien en los últimos 15 años Brasil ha crecido más que Argentina en su sector agroindustrial, nuestro país tiene altas posibilidades”, expresó Nicolás Piazza. Con relación a Mendoza, el experto comentó que en 2024 la provincia exportó a Europa por un total de 162 millones de dólares. De ese monto, el 67% fue vino seguido de ajo, frutas secas y procesadas así como aceite de oliva; entre otros.
Desde Bodegas de Argentina (BA), su presidente Walter Bressia destacó que se abriría para el vino un mercado de más de 70.000 millones de consumidores en el que tanto la bebida nacional como sus subproductos pueden competir perfectamente. En este sentido, para Piazza la industria emblema de Mendoza tiene altas ventajas para aprovechar la baja de aranceles y el ingreso a Europa.
Del mismo modo, el sector ajero y hasta el aceite de oliva (producto fuertemente subsidiado en España y Portugal) si se realizan estrategias inteligentes de entrada. Los principales destinos son España, Países Bajos, Francia y Alemania, pero también se abren otros que no estaban en el radar y que empiezan a interesarse por los productos de Argentina. La posibilidad se redobla por la posibilidad de llegar con costos logísticos más competitivos también a esas regiones entre las que pueden mencionar Croacia o Europa del Este.
Maximiliano Di Cesare, gerente general de Asocamen (Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Ajos, Cebollas y Afines de la Provincia de Mendoza), el acuerdo Mercosur–Unión Europea reviste una importancia estratégica para el sector del ajo. “Argentina es, dentro del Mercosur, el principal exportador de ajo y, a su vez, Mendoza concentra cerca del 90% del ajo que se exporta desde nuestro país”, destacó Di Cesare.
Desde su punto de vista, esto hace que cualquier mejora en las condiciones de acceso al mercado europeo tenga un impacto directo y significativo sobre la economía regional. “La Unión Europea es hoy un mercado cupificado y con arancel de ingreso para el ajo, por lo que una mejora en las condiciones resulta siempre positivo y altamente deseable”, sumó Di Cesare. Agregó: “Este tipo de herramientas mejora la competitividad relativa del ajo mendocino frente a otros orígenes y puede abrir oportunidades en un mercado exigente, de alto valor y con reglas claras”.