Una finca logra la primera certificación de sitio libre de mosca del Mediterráneo para el oasis Norte
El reconocimiento, fruto de años de trabajo conjunto con Iscamen y Senasa, promete mejorar la competitividad y la capacidad exportadora del sector frutícola.
Una finca de Agrelo logró la certificación de sitio libre de Mosca del Mediterráneo y se le abren las puertas a nuevos mercados
La finca Santacroce, ubicada en Agrelo, se convirtió en el primer establecimiento del oasis Norte de Mendoza en obtener la certificación de Sitio de Producción Libre (SPL) de mosca del Mediterráneo, otorgada bajo la Resolución 137/2026 del Senasa. El reconocimiento marca un antes y un después para el oasis Norte, donde la prevalencia de la plaga exige medidas sanitarias precisas para garantizar la inocuidad de la fruta fresca con destino a mercados internacionales.
El establecimiento trabajó durante años en un protocolo técnico diseñado junto al Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (Iscamen), que incluyó monitoreos intensivos, seguimiento permanente y controles específicos.
“Nunca registramos capturas de la plaga”, destacó Diego Aguilar, representante de la finca y uno de los responsables del proceso. Según explicó, esta certificación permite a la producción de cerezas pensar en nuevos destinos comerciales: “Nos abre la posibilidad de acceder a mercados que exigen condiciones de área libre y proyectar exportaciones de fruta temprana, lo que mejora notablemente la rentabilidad”.
La experiencia de Santacroce se proyecta como un caso testigo para otros productores del Norte y el Este mendocino, regiones consideradas de baja prevalencia donde la figura de Sitio o Lugar de Producción Libre ofrece un diferencial clave a nivel sanitario y comercial.
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La finca Santacroce, ubicada en Agrelo, se convirtió en el primer establecimiento del oasis Norte de Mendoza en obtener la certificación de Sitio de Producción Libre (SPL) de Mosca del Mediterráneo
Cómo trabajó la finca para alcanzar la certificación
El proceso comenzó varios años atrás, con el acompañamiento técnico de Iscamen. El establecimiento implementó un sistema riguroso de vigilancia fitosanitaria, colocación de trampas, análisis de poblaciones y registros permanentes, además de mantener prácticas culturales acordes a los estándares internacionales de producción libre de mosca.
El cumplimiento sostenido de estos requisitos permitió que la finca avanzara en las auditorías y validaciones del Senasa hasta alcanzar la certificación definitiva. El reconocimiento no solo fortalece la sanidad del cultivo, sino que también aporta previsibilidad y mejora el atractivo para futuras inversiones en la zona.
Actualmente, Mendoza cuenta con el 70% de su territorio —principalmente el oasis Sur y el Valle de Uco— reconocido como libre de moscas de los frutos, condición que permite exportar sin tratamientos cuarentenarios. Para los oasis Norte y Este, este tipo de certificaciones por establecimiento productivo se consolida como una herramienta estratégica para acortar brechas y ganar competitividad.
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Diego Aguilar, de finca Santacroce; José Orts, presidente de Iscamen; y Rodolfo Vargas Arizu, ministro de Producción de la provincia
Destacan el impacto productivo y comercial
Durante la recorrida por la finca, el ministro de Producción, Rodolfo Vargas Arizu, celebró el logro como un ejemplo del modelo productivo que busca impulsar la provincia. “Este es un ejemplo del modelo productivo que queremos para Mendoza, con un trabajo articulado entre el sector privado, Iscamen y Senasa”, afirmó. Además, destacó que muchos establecimientos del área de baja prevalencia podrían alcanzar el mismo estándar sanitario: “Mendoza tiene condiciones únicas para producir fruta de alta calidad de manera temprana, lo que nos da una ventaja competitiva concreta en los mercados internacionales”.
El presidente de Iscamen, José Orts, también subrayó el valor estratégico del reconocimiento: “Es una muy buena noticia para el sector, porque este sistema permite a los productores ser más competitivos y acceder a mercados más exigentes. Este es un primer paso que demuestra que se puede avanzar”, sostuvo, invitando a más establecimientos a sumarse al esquema.
Por su parte, la directora regional Cuyo de Senasa, María Gisela Castellani, destacó el hito sanitario como una señal clara de la evolución técnica del sector frutícola mendocino y su potencial de inserción internacional.