Sin precios controlados, la gente vuelve a elegir más los mayoristas

Sin embargo, aún no están teniendo un repunte de ventas, por la caída del consumo, sino que han logrado mantener el movimiento. Hay indicios incipientes de una recuperación.

Sin precios controlados y en búsqueda de los mejores precios, la gente ha vuelto a ir más a los mayoristas. Foto: Los Andes
Sin precios controlados y en búsqueda de los mejores precios, la gente ha vuelto a ir más a los mayoristas. Foto: Los Andes

Con una pérdida del poder de compra de los salarios que recién empieza a mostrar los primeros signos de recuperación, y sólo para algunos sectores, aún un rubro tan esencial como alimentos y bebidas viene cayendo en los últimos meses. En este contexto, la búsqueda de los mejores precios se ha vuelto imprescindible para los consumidores. Y, con la desaparición de programas de controles de precios, los mayoristas han podido sostener un poco mejor las ventas.

Rubén David, de Oscar David (Godoy Cruz), mencionó que han notado que, con la igualdad de condiciones para todos los comercios, el cliente va a comprar donde más le conviene. Mientras que los acuerdos del Gobierno nacional con las cadenas de supermercados hacían que otro tipo de negocios, como los mayoristas, quedaran fuera de esos precios controlados. Al caerse esas iniciativas, planteó, pueden competir realmente.

La última renovación del programa Precios Justos se hizo unos días antes de que venciera, el 31 de octubre del año pasado. Si bien ya resultaba difícil encontrar en las góndolas los productos detallados en las listas que debían tener los supermercados en sus ingresos, se extendió la iniciativa hasta el 31 de diciembre. Sin embargo, apenas asumió la nueva gestión, quedó sin efecto el compromiso de las grandes marcas con el Gobierno nacional.

David reconoció que, antes, todos trataban de ir a comprar los productos incluidos en estas listas, porque era mucha la diferencia. Para ilustrarlo, detalló que un aceite de girasol en Precios Justos costaba $380 y uno fuera del programa, $1.000. Esto hacía que la gente fuera a varios lugares, para intentar acceder a esos valores (los artículos, en general, se agotaban rápidamente).

En cambio, ahora, los mayoristas han podido volver a captar a esas personas, que ya no “deambulan” por diversos comercios, sino que tratan de hacer la totalidad de su compra en un solo lugar. De todos modos, indicó que el mercado se achica, no se agranda, y que la gente es muy cuidadosa con sus gastos. Añadió que evita pagar con la tarjeta de crédito, a menos que pueda pagarlo, porque trata de no equivocarse.

Foto: Los Andes
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Matías Abraham, del mayorista Blow Max (Ciudad), indicó que han logrado sostener el tránsito de personas en el negocio y la cantidad de tickets, pero que ha caído la cantidad de unidades por compra, lo que evidencia que el poder adquisitivo de los consumidores es más bajo.

Asimismo, añadió que han notado un cambio en el consumo, no sólo en la elección de segundas y terceras marcas, sino en el hecho de que las categorías que se mantienen o crecen son arroz, polenta, caldo, sopa y tomate triturado; mientras las restantes caen, en especial las de perfumería y limpieza.

Caída de ventas y suba de precios

La última encuesta de supermercados que publicó el Indec, con datos de marzo de 2024, mostró una caída interanual en las ventas a precios constantes (es decir, quitando el efecto de la inflación) del 9,3%. También mostró que la variación acumulada en el primer trimestre de este año ha sido de -11,5%, con respecto al mismo periodo de 2023.

El estudio detalla cuál ha sido el incremento de los precios. En las ventas totales a valores corrientes, en marzo de 2024, los grupos de artículos con aumentos más significativos respecto al mismo mes del año anterior fueron: Panadería, con 354,8%; Artículos de limpieza y perfumería, con 338,5%; Almacén, con 338%; y Lácteos, con 297%. La inflación interanual en el tercer mes había sido de 287,9%.

Otro relevamiento que muestra la compleja situación es el que realiza la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que va siguiendo la evolución de las ventas minoristas pymes. Si bien en este caso no incluye las grandes cadenas de supermercados, el rubro Alimentos y Bebidas tuvo una baja del 9,4% anual en mayo, a precios constantes, y acumula un descenso del 20,9% en los primeros cinco meses del año, frente al mismo periodo de 2023.

El informe explica que los aumentos de precios fueron mucho más modestos que meses anteriores, lo que alivió la dinámica diaria de las remarcaciones y mejoró el ánimo del consumidor. Pese a eso, se sucedieron situaciones donde los compradores llegaban al mostrador y dejaban productos porque no tenían crédito en las tarjetas o el valor excedía el monto del efectivo en la cartera del cliente.

Consultado sobre si las promociones que lanzaron los supermercados para evitar frenar esta caída del consumo han quitado afluencia a los mayoristas, Rubén David comentó que hay que sacar bien las cuentas porque, en ciertos casos, se trata de engaños del tipo “te subo 100 y te bajo el 50%”. Y resaltó que cree que la gente lo ve. Lo mismo sucede con las promociones con pagos virtuales, que parecen muy importantes, pero suelen tener topes de reintegros mensuales, a veces semanales, con un mismo límite para todas las compras.

Añadió que ellos intentan volcar todos los descuentos o bonificaciones a precios, sin engañar, y que ahora están empezando a implementar cuotas -con plan Z- y van a hacer lo mismo con el resto de las tarjetas para electrodomésticos.

Foto: Los Andes
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Indicios de recuperación

En el marco de un balance de sus primeros seis meses de gestión, el Gobierno nacional informó que “los datos oficiales de abril revelan la recuperación más significativa de los salarios reales privados de los argentinos desde el año 2009″. El Panorama Mensual de Trabajo Registrado, elaborado por la Secretaría de Trabajo, muestra un incremento del 16,1% en los sueldos, mientras que la inflación se situó en un 8,8%.

Sin embargo, Matías Abraham indicó que todavía no se ve el efecto de esto en el consumo. De hecho, contó que se preocuparon porque la primera semana del mes, que fue la pasada, suelen tener mucho movimiento y la gente hace un pedido más grande, pero en junio no lo observaron. Pese a eso, indicó que ayer sí hubo más compradores y que tal vez esto se haya debido a un cambio de fecha de acreditación de salarios.

Por otra parte, comentó que están esperando con mucha anticipación el cobro del aguinaldo, para ver si ese dinero adicional irá a consumo, lo que permitiría a los comercios mejorar el nivel de ventas, o a pago de deudas y de tarjeta.

David coincidió en que todavía no han visto traducido en ventas esa recuperación de los salarios. De hecho, está costando mucho que la gente vuelva a comprar sus marcas predilectas y, de modo muy notorio, en los últimos cuatro a cinco meses, el consumidor lleva la que está de oferta. Pero destacó que se observan los primeros indicios, aunque muy incipientes, de recuperación de algunas etiquetas, sobre todo en las vinculadas a cuidado personal, como el shampoo o la crema corporal.

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