Qué puede esperar Mendoza para el segundo semestre

Un informe del Ieral refleja que se espera una recesión en el país. En Mendoza, la caída en la producción petrolera y la falta de cosecha en la vid influyeron negativamente.

Qué puede esperar Mendoza para el segundo semestre
Sólo los rubros restaurantes y hoteles, construcción y comercio crecieron en el primer trimestre de 2023 en la provincia

Para este 2023, año particular por las elecciones, las previsiones económicas no son muy alentadoras. Después de un 2022 en el que el ritmo económico estuvo estancado y tuvo un leve repunte en los primeros meses de este año, los pronósticos indican que el nivel de actividad caerá y, hasta que se produzca el cambio de gobierno, se espera una recesión. Sin embargo, una estimación realizada por el gobierno provincial, asegura que Mendoza podría crecer 1,1% mientras que los datos para Argentina arrojarían caída del -1,4%.

El PBG de Mendoza ha crecido en los últimos 4 años más que el promedio del país. Que eso alcance o no para la realidad de la gente, es distinto. El PBG muestra promedios y tenemos que analizarlo dentro de la realidad del país. La estimación de este año es que nuevamente nos va ir mejor que al país. Sin dudas, faltan cosas, porque al país le faltan cosas”, dijo a Los Andes, el ministro de Economía de Mendoza, Enrique Vaquié.

Reportes privados

Un informe elaborado por el Ieral Mendoza indica que, en el país, la inflación, la política monetaria y en especial cambiaria -con un dólar oficial que no atrae al sector exportador-, más la sequía como aditamento y la falta de previsibilidad en materia económica han generado pocas expectativas y desalientan las inversiones.

En el ámbito estrictamente mendocino, la disminución de la producción petrolera y los daños que causaron las contingencias climáticas son los principales factores que explican la caída en la actividad económica.

Pronostican un año recesivo

“La economía había caído fuertemente con la pandemia, se recuperó bastante, pero después entró en un periodo de estancamiento y los pronósticos apuntan a una caída por lo que no sería un buen año, este”, comentó Jorge Day, uno de los economistas que trabajó en el informe.

Para el especialista del Ieral (Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana, de la Fundación Mediterránea), se espera un contexto recesivo para lo que resta del año, debido a múltiples factores.

“Por un lado, está el tema la sequía, que no es política, sino una circunstancia bastante importante, que causaría una fuerte caída en la producción agrícola y en sus exportaciones. Después, en materia de política, estamos en un periodo electoral, lo cual genera un dilema, porque por un lado el gobierno nacional, supongo, va a querer gastar más, pero por otro lado no puede gastar más porque no tiene financiamiento. O tiene muy poco. Y, si emite (pesos) en exceso, se le escapa la inflación. Entonces, eso está como muy contenido y no hay un impulso a la actividad económica, o apenas”, remarcó.

Vitivinicultura
Vitivinicultura

Según consigna el estudio, otro de los factores que contribuye a que la actividad esté deprimida es la falta de créditos al sector privado. “La política que lleva adelante el Banco Central para quitar pesos de la economía, colocando cada vez más Leliqs en los bancos, resulta ser una política contractiva”, señalan.

“Con las Leliqs, el Banco Central está en realidad financiando al gobierno indirectamente, pero lo que estamos viendo es que eso implica que hay menos plata para el sector privado y los créditos, como porcentaje de los depósitos, cada vez son menores. Por eso decimos que hay una contracción. Es una política contractiva”, agregó Day. En abril de este año, los créditos de entidades bancarias al sector privado representaban alrededor del 35% del total de los depósitos.

En el aspecto cambiario, los técnicos del Ieral destacaron que “a partir de la segunda mitad de 2022, el dólar oficial aumentó de modo tal que dejó de perder poder de compra. Sin embargo, lo había perdido anteriormente, por lo cual no es un dólar tan atractivo para el sector exportador”.

Para resumir la situación argentina y lo que se puede esperar hacia fin de año, el especialista del Ieral indicó que “la economía está en un estancamiento, con probabilidad de caer un poco. No hay impulso fiscal, el Gobierno quiere, pero no tiene con qué. Además, la política monetaria es contractiva en el sentido de que reduce los créditos para el sector privado y el sector exportador no empuja porque el dólar cada vez rinde menos y tiene menos para exportar”.

Caída en la actividad económica mendocina

De acuerdo con el informe del Ieral, en el primer trimestre de 2023, el PBI nacional apenas aumentó el 1%, mientras que en Mendoza la actividad cayó el 1% entre enero y marzo. En principio, esta mala performance provincial se explica a partir de una disminución en la producción petrolera -que también afecta a Chubut y Santa Cruz-, mientras que aumentó fuertemente en Neuquén con Vaca Muerta.

Según datos de la Secretaría de Energía de la Nación, en los cuatro primeros meses de 2023, se produjeron en Mendoza 1.045.926 m3 de petróleo, lo que implica una caída de 0,6% con respecto a los 1.052.378 m3 que se habían obtenido en el primer cuatrimestre del año pasado. Ya en 2022, la disminución, en comparación con 2021, había sido del 1,3%. Pero desde el Ejecutivo provincial resaltaron que se trató de la menor baja en la producción en los últimos 10 años, ya que, en la última década, ha experimentado una reducción interanual promedio del 4%.

Petróleo
Petróleo

Por otra parte, estos números están muy alejados de los de 20 años atrás: entre enero y abril de 2003, se habían obtenido en la provincia 2.216.240 m3. Esto marca que la producción actual es un 53% inferior a la de entonces, producto, en gran medida, de la madurez de los pozos locales y la concentración de las inversiones de las grandes empresas en Vaca Muerta-

Otro factor que remarca el estudio es “la menor cosecha de uvas”, que está en un 30% por debajo debido a que “no sólo influyen en la parte agrícola (los viñedos representan la mitad de la superficie cultivada en la provincia), sino también en la industria del vino. Dado el menor volumen de materia prima, se vende menos vinos, tanto en el mercado interno como en el externo”, indicaron.

Los datos más recientes -y provisorios- del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) marcan que las exportaciones de vinos acumulan una caída del 29% en los cincos primeros meses de 2023, respecto al mismo periodo de 2022. En esa comparación interanual, de enero a mayo, los fraccionados registran una caída del 23,2% y el granel, del 43,1%; mientras que el descenso en las ventas al exterior de mosto concentrado -entendible por una menor disponibilidad de materia prima- alcanzó el 61,2%.

Sin embargo, los registros de despachos al mercado interno tampoco son alentadores. De enero a abril de 2023, en comparación con el mismo periodo de 2022, los envíos han tenido una disminución acumulada del 11,6%, que es más marcada en los vinos varietales (-19%) que en los genéricos (-7,5%), como también en los embotellados (14,4%) que en los que se comercializan en tetra brik (8,2%).

De hecho, en la última reunión del Consejo Asesor del Banco de Vinos, previa a la liberación del vino nuevo, se analizó que el stock vínico se encuentra en 5,2 meses de comercialización (situación de equilibrio). Pero para que esto se cumpla, la venta de vinos en el mercado interno y externo debe ser la misma de los últimos 12 meses. En cambio, si continúa la tendencia de los primeros de este año y se reduce 10%, las existencias podrían superar los 7 meses de comercialización y obligar una intervención.

Si bien los indicadores de rubros como restaurantes y hoteles crecieron un 5% en el trimestre, la construcción un 4% y el comercio un 3%, hubo una contracción muy fuerte en Mendoza en actividades como la agrícola, del 12%, la industria cayó el 8% y la minería quedó el 1% en rojo. Según consigna el estudio del Ieral, el nivel de las exportaciones de vino, mosto y ajo también descendieron en el periodo que va de enero a marzo del 2023.

Turismo
Turismo

“Una primera estimación muestra una reducción de las exportaciones mendocinas en el primer trimestre de este año. En vinos, han disminuido un 12% interanual y en mostos, el 55%. Otro producto relevante de Mendoza, el ajo, tampoco ha tenido una buena performance. Las importaciones brasileras de ajo argentino disminuyeron un 20%”, explicaron.

Ya el año pasado, según datos de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de la provincia, las ventas al exterior totales de la provincia habían tenido una caída del 8,3% en volumen y del 0,7% en valor (US$ FOB). Por otra parte, se observa que las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario disminuyeron un 17% en peso y un 3,8% en ingresos, y los productos primarios, si bien crecieron en peso, un 4,9%, cayeron en valor, un 10,5%.

Por otra parte, las manufacturas de origen industrial cayeron un 14,9% en volumen, pero crecieron un 2,1% en valor, y las exportaciones de combustibles y energía crecieron un 13,4% en medidas, pero un 58,2% en US$ FOB.

Salarios y finanzas públicas

Un indicador que también se tomó en cuenta para analizar los movimientos de la actividad económica mendocina fue el poder de compra de los asalariados. En este sentido, el informe reveló que “la masa salarial privada, neta de inflación, en Mendoza había caído más que el promedio nacional durante la pandemia, y luego se ha ido recuperando, pero a menor ritmo que la mayoría de las provincias”. Mientras que el promedio de la masa salarial privada en el país creció el 2,6% en el trimestre analizado, Mendoza quedó un punto por debajo y se ubicó en el 1,6%.

Para entender esta menor capacidad de compra de los salarios de los mendocinos, se pueden analizar los números de salarios en el sector registrado que releva el Ministerio de Desarrollo Productivo de Nación. En un listado que muestra cuál es el sueldo bruto promedio del sector privado registrado, en febrero de 2023, Mendoza se encuentra en el puesto número 14, con $199.275. Esto es, muy por debajo de los $48.972 de Santa Cruz o los $402.058 de Neuquén, pero también alejado de los $234.605 de Santa Fe y por debajo de los $225.429 de San Luis, los $214.789 de San Juan o los $212.768 de Córdoba.

Un dato adicional: cuando se consideran en conjunto los salarios del sector registrado, tanto público como privado, Mendoza cae al lugar número 16 en el ranking de remuneraciones brutas promedio.

Por último, el documento destacó el estado de las finanzas públicas y las estimaciones reflejaron que “Mendoza ha mejorado sus finanzas a través de un menor gasto, neto de inflación, es decir, aplicando una política contractiva”. En cambio, en la primera parte de este año “se observa un cambio de tendencias, con gastos aumentando a un ritmo superior a los ingresos, lo cual es compatible con una política expansiva en un periodo electoral. Posiblemente, este comportamiento será similar en las distintas provincias argentinas”, explicaron.

Reparos

Consultados por lo que describe el informe del Ieral, desde el Gobierno provincial plantearon que la lectura que hacen de la situación nacional es correcta, “aunque un tanto ‘suave’ para lo débil de la macroeconomía actual, en riesgo cierto de explosión cambiaria después de las PASO de agosto”. Señalaron que el promedio de las consultoras de la city porteña estima una caída promedio de 3 puntos porcentuales, a nivel nacional, del producto en 2023, mientras que el documento sólo comenta que se habría crecido en el primer trimestre un 1%.

Por otra parte, sostuvieron que, para describir el panorama provincial utilizan datos sectoriales puntuales que generalizan a toda la actividad económica provincial. De esta forma, a través de un indicador ad hoc que ellos construyen, deducen que la provincia habría caído un 1% (primer trimestre de 2023 versus primer trimestre de 2022). Si bien desde el Gobierno aclararon que no critican que se construyan indicadores privados para medir actividad, se debe tener en cuenta que, en Mendoza, la DEIE aún no publica el PBG 2022.

En cuanto a la evolución de los salarios, señalaron que los datos de SIPA toman sólo la masa salarial privada, cuando en la provincia, apenas el 25% del mercado laboral total corresponde a empleo privado registrado.

Y sumaron que, en general, las economías regionales marcan su tendencia definitiva recién en el tercer trimestre del año, por lo que habría que esperar hasta entonces para que la actividad económica muestre su “real performance”. Pese a eso, resaltaron que no cuestionan la capacidad ni la honestidad de los profesionales del Ieral, sino que es “una cuestión de ajustar modelos de proyección”.

Las perspectivas para el resto del año

José Vargas, titular de la consultora Evaluecon, comentó que es muy claro que, durante la segunda mitad del año, se va a entrar en lo que se conoce como recesión, después de tres trimestres consecutivos de caída de la actividad económica, tanto a nivel nacional como provincial.

Asimismo, mencionó que hay un atraso en el poder de compra de los salarios, por una falta de recomposición salarial frente a un aumento importante de los niveles de inflación y un reacomodamiento brusco del tipo de cambio, que en la segunda mitad del año se dará de modo un poco más fuerte.

El economista hizo referencia a la caída de las exportaciones, sobre todo de los productos más representativos de la economía nacional y local, y al descenso de las ventas minoristas, que no logran repuntar desde el año pasado. Sumado a esto, planteó que hay una ausencia de inversiones en la mayoría de los sectores fuertes. Todo esto, indicó, configura un escenario complejo para el segundo semestre.

Manifestó que, además, hay que tener en cuenta una situación no menor, que es el contexto electoral, ya que hay mucha incertidumbre y no se perfilan candidatos claros, lo que profundiza el temor a lo que pueda ocurrir, particularmente para las PASO de agosto. Recordó, en este sentido, que en 2019 “el mercado no leyó con buenos ojos” los resultados de las primarias y se generó una disparada muy fuerte del dólar en un fin de semana, por lo que podría suceder algo similar este año (o no).

Desde el Ieral Mendoza hicieron mención de que “los pronósticos apuntan a una menor actividad económica en el país” debido a “distintas restricciones”, como la falta de financiamiento, la amenaza de una aceleración inflacionaria, por lo que “el gobierno nacional tiene poco margen para implementar políticas económicas expansivas”. A ese contexto “se suma la sequía y la incertidumbre por mayor inflación, que juegan en contra”.

Dentro de ese panorama negativo, Mendoza también se ve influenciada ya que “presenta problemas adicionales, como una menor cosecha de uvas (que impacta en una industria clave como la de vinos) y la continua disminución de la producción petrolera”. Ambas actividades “son las que nos diferencian de otras provincias y, desafortunadamente, no han tenido una buena performance en los últimos años”.

“Lo lógico es que el 2023 sea un año complicado, difícil, pero con la expectativa de un 2024 y 2025 mejores, con mayor claridad y esperando que baje la inflación y que mejore la situación”, concluyó el economista del Ieral, Jorge Day.

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