La economía argentina enfrenta un equilibrio complejo. El Gobierno intenta avanzar simultáneamente en tres objetivos: aumentar las reservas del Banco Central, reducir la inflación y reactivar el nivel de actividad. Sin embargo, los resultados todavía muestran avances limitados y la suba del precio internacional del petróleo suma presión.
Un análisis de Jorge Vasconcelos, de la Fundación Mediterránea, plantea que, aunque el Banco Central continúa comprando dólares en el mercado cambiario, el riesgo país sigue elevado y la inflación mensual se mantiene cerca del 2,9%. Al mismo tiempo, el nivel de actividad no muestra señales claras de recuperación.
La estrategia oficial se basa en sostener el equilibrio fiscal como principal herramienta para reducir la inflación. La apuesta es que, con el tiempo, la estabilidad macroeconómica permita mejorar el poder adquisitivo y reactivar el consumo.
Pero para que ese esquema funcione, el Gobierno necesita que las expectativas de los agentes económicos acompañen esa visión, algo que todavía no termina de consolidarse.
Luis Caputo explicó la inflación de febrero y apuntó al aumento de la carne y las tarifas
Luis Caputo explicó la inflación de febrero y apuntó al aumento de la carne y las tarifas.
TN
El petróleo sube y abre oportunidades para Argentina
La tensión en Medio Oriente volvió a impulsar el precio internacional del petróleo, un factor que podría tener efectos positivos para la Argentina.
Actualmente el país registra un superávit energético cercano al 1,5% del PBI, una situación que contrasta con el déficit que presentan otras economías de la región, como Chile, Perú o México.
Sin embargo, el impacto de los altos precios internacionales todavía es limitado. Las exportaciones energéticas argentinas rondan los 300 dólares por habitante al año, muy por debajo de países altamente exportadores de recursos naturales como Australia.
Además, una gran parte de la producción energética local se destina al mercado interno, lo que reduce el efecto directo del boom petrolero sobre los ingresos externos.
Aun así, el contexto internacional refuerza el potencial estratégico del gas y la minería, sectores que podrían ganar protagonismo en los próximos años.
Petróleo / Barriles
Deuda y riesgo país: el factor que puede definir 2026
Mientras tanto, algunos indicadores de la economía doméstica reflejan un escenario todavía frágil. La recaudación del IVA vinculada al mercado interno se mantiene prácticamente estancada y las expectativas de inflación a 12 meses subieron al 35,7% anual.
Frente a este panorama, el Gobierno decidió profundizar su estrategia monetaria restrictiva para intentar reducir la inflación. También optó por evitar nuevas emisiones de deuda bajo legislación extranjera, con la idea de limitar la oferta de bonos argentinos y mejorar su valor en los mercados.
Sin embargo, el desafío financiero es considerable: Argentina debe afrontar vencimientos de deuda externa por unos 31.000 millones de dólares hasta 2027.
En este contexto, la reducción del riesgo país aparece como un factor clave para atraer capitales y mejorar el acceso al financiamiento internacional. De lo contrario, advierten los analistas, el ajuste podría terminar trasladándose al tipo de cambio, con impacto en precios y consumo.
Las proyecciones para 2026 estiman un crecimiento del PBI cercano al 3%. Pero para que ese escenario se concrete, la economía deberá consolidar la confianza de los mercados y generar condiciones para impulsar la inversión y el empleo.