Más del 50% de los vinos exportados van a tres países

En el acumulado enero-mayo, las ventas al exterior de fraccionados han tenido un incremento del 9,9%. Debate en el sector sobre los riesgos de la concentración de las ventas al mundo.

Más del 50% de los vinos exportados van a tres países
Argentina apunta a mejorar su participación en el mercado mundial de vinos mejorando su presencia en sitios claves para la vitivinicultura.

En febrero de 2020, el 28% de las exportaciones de vino argentino tuvo como destino tres países: Estados Unidos (10,2%), Canadá (9,8%) y Reino Unido (8%). Un año después, estos tres destinos pasaron a acaparar el 51,5% de los envíos al exterior. Esta concentración se debe, en parte, a que aumentó el volumen despachado hacia esos puntos y también a que, en la comparación interanual, la cantidad total de hectolitros cayó considerablemente.

Así, según un detallado informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura, en el segundo mes del año pasado se enviaron 416.737 hectolitros de vino al exterior, de los cuales 42.449 tuvieron como destino Estados Unidos, 33.366, Reino Unido y 40.646, Canadá. En cambio, en febrero de 2021, se exportaron 255.968 hectolitros totales y, de ellos, 47.191 (18,4%) fueron a Estados Unidos, 43.720 (17,1%) a Reino Unido y 40.922 (16%) a Canadá.

Cuando se toman en consideración sólo los vinos varietales, el 59% de las exportaciones son concentradas en esos tres mismos países. Sobre esto, Ramiro Barrios, director del Área de Comercio Exterior de Bodegas de Argentina, explicó que los consumidores estadounidenses, canadienses e ingleses reciben vinos de todo el mundo y probablemente sean los que acceden a una mayor diversidad de orígenes (no sólo europeos y del nuevo mundo, sino también de países como Grecia, Brasil o Armenia).

Además, las grandes cadenas de retail de esos mercados organizan las góndolas primero por país de origen y después por varietales. De ahí que Argentina diseña su oferta exportable para esos mercados usando el nombre de la variedad, ya que ésta se convierte en marca, porque el comprador busca un vino para una determinada ocasión, de un cierto precio y un varietal específico.

El panorama se modifica un poco cuando se toman los genéricos a granel, ya que en esta segmentación adquiere protagonismo China, como el principal importador, seguido por Canadá. El país asiático, detalla Barrios, compra vinos sin embotellar y lo envasa con sus propias marcas. En Canadá sucede algo similar, ya que el vino argentino sólo se puede vender en las tiendas de monopolio de Quebec, pero, si se fracciona en destino, se permite llegar a los supermercados.

En cuanto a los varietales a granel, los principales compradores son Reino Unido y Canadá. En el primer caso, porque existen muchas empresas que compran y envasan con marca propia (incluso hay una argentina que, por beneficios logísticos, embotella en Inglaterra). En el segundo, sucede lo mismo que con los genéricos a granel, que son importados en flexi-tank, para envasar en destino.

En el varietal fraccionado, si bien Estados Unidos y Reino Unido ocupan los primeros puestos, a partir de 2020 Brasil desplazó a Canadá del tercero al cuarto. Barrios acota que, el año pasado, los brasileños aumentaron un 25% sus importaciones de vino envasado ya que, al pasar más tiempo en casa, cocinaron más y probaron más vinos, lo que calificó como prometedor para los vinos argentinos.

Se debe tener en cuenta que en el acumulado enero-mayo (el dato más reciente del INV), las exportaciones de varietales fraccionados han tenido un incremento del 9,9% en comparación con el mismo período de 2020. En cambio, las de fraccionado sin mención varietal crecieron 2,6%, las de granel varietal cayeron un 2,1% y las de granel genérico se desplomaron un 31,1%.

Análisis de mercado

El director del Área de Comercio Exterior de Bodegas de Argentina manifestó que, cuando se toma el total de varietales fraccionados y se considera el volumen que se envió a los cuatro países que más vino argentino compraron (Estados Unidos, Reino Unido, Brasil y Canadá), se observa que representan casi el 60%. Si bien reconoce que el porcentaje es elevado, señaló que es similar a la participación que tienen estos mercados en las importaciones de fraccionado.

Barrios agregó que, como país, Argentina debe apuntar a ampliar la participación en la “torta” de importaciones mundiales, que ahora se encuentra un poco por encima del 2%, y, además, que sea similar en todos los mercados.

“En este sentido, si existen países centrales, que consumen más vino, el peso de ellos en la distribución de nuestras importaciones va a seguir siendo importante”, remarcó. Pero también sucede, apuntó, que China es un mercado de gran importancia en el que los vinos argentinos todavía están rezagados y por eso la industria, a través de Wines of Argentina, está concentrada en lograr una mayor inserción en ese país.

Aunque entiende que muchas veces se piensa en “repartir los huevos en distintas canastas”, lo cierto es que los mercados tienen realidades diversas, ya que en algunos es más importante el consumo de vino per cápita, mientras en otros es más acotado, y también influye el número de habitantes.

Mario Lázzaro, gerente de ProMendoza, comentó que, si bien Estados Unidos es un gran productor vitivinícola, tiene una importante cultura del vino y de importación, y, además, el consumidor no se conforma con el Cabernet de California o el Pinot Noir de Oregon, sino que quiere tomar el Malbec argentino o el Sauvignon Blanc de Nueva Zelanda.

En Canadá, el Estado controla la venta de alcohol en las provincias de Ontario y Quebec, las dos principales, e intenta favorecer el consumo de bebidas de menor tenor alcohólico, como el vino. Como en este país no se producen uvas ni se elabora –aunque sí se fracciona-, lo que se consume se compra en el exterior.

Reino Unido, en tanto, analizó Mario Lázzaro, gerente de ProMendoza, es un importante consumidor de vinos, pero, además, tiene grandes complejos embotelladores, por tener una empresa de vidrio que abastece a toda Europa. De ahí que sea un importante exportador, al mismo tiempo que importador (el segundo mundial de vinos a granel, después de Alemania).

El representante del organismo señaló que estos tres países concentran la importación de vinos argentinos porque son los principales jugadores en el mundo, pero resaltó que Argentina exporta vino a 108 mercados. A esto agregó que los destinos más pequeños pueden ser ideales para las bodegas exportadoras que tienen menor volumen.

Por otra parte, Lázzaro consideró que esta concentración no implica un riesgo para Argentina, ya que es muy difícil que esos protagonistas se caigan, sino que, por el contrario, la expectativa es que crezcan después de la pandemia.

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