11 de diciembre de 2025 - 16:09

La inflación de noviembre en Mendoza fue del 2,7%, ¿qué subas la impulsaron?

Las consultoras habían anticipado que volvería a estar por encima del 2% a nivel nacional y que los aumentos en alimentos serían parte de la explicación.

Tal como habían adelantado las estimaciones privadas, la inflación de noviembre estuvo por encima de la de octubre y fue del 2,5% en el país. En Mendoza, la variación mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC), difundida por la DEIE (Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de la provincia), fue del 2,7%.

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Los rubros que impulsaron esta aceleración de la suba general de precios, con respecto al 2,4% de octubre en la provincia, fueron, en orden de importancia: Transporte y comunicaciones (4,8%); Vivienda y servicios básicos (3,9%); Otros bienes y servicios (3,1%); Atención médica y gastos para la salud (2,8%); y Equipamiento y mantenimiento del hogar (2,8%).

En cambio, los que subieron por debajo de la inflación promedio en Mendoza fueron: Alimentos y bebidas (2,5%); Indumentaria (1,2%); y Educación (1,2%). Incluso, hubo una categoría que tuvo deflación en noviembre: Esparcimiento, que decreció 0,4% el mes pasado.

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Acumulada en 2025

En lo que va del año, la inflación en Mendoza acumula un 26,3% de variación. Esto, mientras que el IPC nacional, según el Indec ha tenido una evolución acumulada en 2025 del 27,9%.

La variación intermensual del IPC en la provincia alcanzó un piso del 1% en febrero, para trepar al 2,5% en marzo y al 3,1% tanto en abril como en mayo. En junio comenzó a descender nuevamente, al 1,7%; tendencia que se sostuvo en julio, cuando cayó al 1,1%. Pero en agosto retomó la senda ascendente, con un 1,9%, y se sostuvo en septiembre (2,2%) y octubre (2,4%).

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Pese a estas oscilaciones, la evolución interanual de la inflación venía mostrando una curva descendente sostenida hasta octubre; tendencia que se revirtió en noviembre.

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En estos niveles hasta abril de 2026

José Vargas, titular de la consultora Evaluecon, comentó que esperaban que la inflación de noviembre estuviera apenas un poco por encima de la del mes anterior, teniendo en cuenta cómo se comportaron algunos rubros, especialmente Alimentos y bebidas, que creció bastante con respecto a octubre, de la mano de algunos productos puntuales, como la carne, los panificados y ciertas frutas y verduras.

Añadió que también tuvieron su impacto las tarifas de servicios públicos, que están incluidas en la categoría Vivienda y servicios básicos.

En cuanto a las perspectivas de evolución a futuro del IPC, el economista entendió que la tendencia a cifras por encima del 2% se va a mantener, por lo menos, hasta marzo del año que viene.

Precisó que esto es así, porque diciembre es un mes estacional, en el que el aguinaldo y las Fiestas de Fin de Año impulsan los precios hacia arriba; efecto que se sostiene en enero y al que se suman las vacaciones. En febrero y marzo, en tanto, influye el inicio de clases. “Así que entiendo que, hasta abril de 2026, va a ser difícil que la inflación esté por debajo del 2,5% en promedio”, calculó.

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Por qué se produjo la suba

La economista Paula Ariet señaló que la suba del IPC está en línea con lo que se esperaba, ya que se habían anticipado subas de entre el 2,3% y el 2,8%, según la consultora. Detalló que esta aceleración se vincula con el aumento que tuvo el dólar en octubre, por la cercanía de las elecciones.

Planteó que el incremento del valor de la moneda estadounidense no se vio reflejado automáticamente en los precios, pero que se sabía que el impacto iba a llegar. “Está dentro de los parámetros que habíamos previsto”, expresó y añadió que el REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado, que realizan unos 40 analistas para el Banco Central) había adelantado que la suba en noviembre iba a ser del 2,3%.

Ariet indicó que, a nivel nacional, “hay una escalerita”: 1,9% en agosto, 2,1% en septiembre, 2,3% en octubre y 2,5% en noviembre. “¿Es rarísimo lo que pasó? No. Es más o menos lo que todos imaginaban que iba a pasar”, lanzó.

La “pregunta del millón”, manifestó la economista, es cuándo empezará a bajar. Esto, porque el Gobierno ya no está emitiendo y el dólar se ha vuelto a tranquilizar. Consideró que la calma en el tipo de cambio podría favorecer una desaceleración de la inflación, pero que habrá que esperar a ver cuándo se produce.

Por lo pronto, estimó que en los próximos meses seguiría en los mismos niveles -tal vez con una leve baja-, y que no se vislumbra un salto. Resaltó que hay que ver de qué valores se viene: en enero de 2024, la inflación mensual subió 20,6%. Se calcula, sumó, que 2025 cerrará con una variación acumulada del IPC del 31%. Esto, cuando 2025 terminó con una del 127%.

De todos modos, reconoció que habrá pérdida de poder adquisitivo, porque es difícil que los salarios le ganen a la inflación este año, pero que no será lo otros momentos del pasado cercano.

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