Las noticias sobre siniestros viales son cosa de todos los días y pese a tantas campañas siguen sucediendo. Aunque muchos pueden no pasar del daño material y la necesidad de gestiones, otros tienen un costo en vidas: tanto por las que se pierden como por aquellas que, que sin llegar a ese trágico final, resultan afectadas por las consecuencias.
Según datos de la Asociación Civil Luchemos por la Vida, cada día, 17 personas pierden la vida en Argentina por siniestros de tránsito evitables. “Todos los usuarios de la vía pública, tanto peatones como conductores, hacemos el sistema del tránsito, dependiendo unos de otros. Más allá de los múltiples factores que interactúan en él, cada uno es responsable de hacerlo seguro”, advierten desde la organización.
Seguridad vial: cómo tener una conducción segura
La entidad advierte que un conductor seguro no es aquel que simplemente “sabe manejar” en tanto domina su vehículo y sabe maniobrar con él, sino aquel que conduce de tal modo que no sufre ni causa siniestros. En ese sentido enumera que un conductor seguro cuida su estado psicofísico para conducir, mantiene en buenas condiciones su vehículo y atiende constantemente lo que sucede a su alrededor para anticiparse a las situaciones potencialmente peligrosas y actuar en consecuencia. Además, claro, respeta las normas, es responsable, tiene buen juicio, consideración y respeto hacia los demás. Incluso ofrece un video respecto de qué cuestiones cuidar para una conducción segura.
Embed - Conduciendo Por la Vida - Módulo 02 - Cómo ser un conductor seguro en el sistema del tránsito
Para facilitar los conceptos, apela a la estrategia de las 5 A de la conducción segura, que apuntan a cuidar la vida propia y la de los demás.
Las 5 estrategias para un tránsito seguro
1. Acatar la ley
Se deben conocer y respetar las normas y señales de tránsito. Tal como las reglas de un juego o un deporte, ellas ordenan el sistema y nos permiten interactuar con los demás de forma segura para llegar a destino, entendiéndonos con los otros “jugadores” de la vía pública sin tener incidentes ni sufrir siniestros.
2. Alerta y atento
Al conducir, se debe estar siempre alerta y atento al comportamiento de los demás usuarios de la vía pública, tanto conductores como peatones, para anticipar sus posibles maniobras (correctas o incorrectas) y poder actuar en consecuencia. Para ello, resulta indispensable no conducir cansado, evitar todo tipo de distracciones al volante (en especial, el uso del celular) y no encontrarse bajo los efectos del alcohol u otras drogas que pueden alterar la capacidad de conducir.
3. Avisar las maniobras
El uso de luces de giro para doblar o cambiar de carril, luces intermitentes (balizas) si se debe aminorar la velocidad o detenerse bruscamente, así como las señales manuales, aumentan la seguridad en el tránsito. Todos nos beneficiamos cuando sabemos con anticipación lo que harán los otros conductores y usuarios de la vía pública.
4. Adecuarse a las circunstancias
Es fundamental adecuarse a las circunstancias del tránsito (hora del día, flujo de vehículos, etc.), del camino (estado del mismo, posibles obstáculos, etc.), y del ambiente (los cambios climáticos, lluvia, nieve, niebla, etc.). Además, para disminuir riesgos y lograr una conducción segura, resulta esencial la velocidad de circulación, la distancia entre vehículos y evitar los sobrepasos peligrosos que, si se realizan apresuradamente sin esperar las condiciones adecuadas para hacerlo, multiplican la probabilidad de un siniestro.
5. Anticipar lo que pueda pasar
En el sistema del tránsito, se pueden presentar múltiples situaciones riesgosas que exigen al conductor toda su atención, ya sea por parte de otros conductores, bicicletas, motocicletas o peatones. Para evitar un siniestro, es fundamental reconocer las situaciones de riesgo con la suficiente antelación para saber qué hacer y cómo actuar a tiempo.