La licenciada en Nutrición Lorena Narpe estuvo en Radio Aconcagua y dialogó sobre la importancia de comprender cómo está compuesto nuestro peso corporal, proponiendo ir más allá del simple número que marca la balanza o de parámetros tradicionales como el Índice de Masa Corporal (IMC).
-Muchas veces llegan a la consulta como asustados o que el peso, cuando están haciendo un plan, la balanza no se mueve. Entonces, está bueno aclarar esto: hasta hace un tiempo se usaba el IMC (Índice de Masa Corporal) para calcular; era un parámetro donde se medía peso sobre talla al cuadrado. Te daba un numerito y ese numerito te decía si estabas en más de 25 tenías sobrepeso, y más de 30 obesidad. Era solo un parámetro. Y lo que se veía, obviamente, es que dos personas que pesen igual y midan igual pueden ser totalmente diferentes. Entonces, había diagnósticos erróneos; por ejemplo, una persona puede tener un IMC de 30, pero puede ser un deportista con mucha masa muscular. Ahí tenemos que no era un rango utilizable.
-Para usar un ejemplo muy reciente, hemos visto el sábado el tamaño de los rugbiers argentinos y australianos.
-Totalmente. Bueno, en la parte deportiva siempre se hace una antropometría, que es otro tipo de evaluación. Nosotros en la parte de nutrición, en el consultorio, usamos parámetros más fáciles y prácticos. La antropometría, obviamente, es mucho más exacta y hay nutricionistas que se dedican específicamente a eso, más que nada en la parte de deporte. Pero si queremos hacer una evaluación, sobre todo para definir el riesgo cardiovascular o para ver cómo estamos en el tema de la grasa visceral, lo podemos hacer. Hay que acordarse de que el cuerpo está compuesto no solamente de masa grasa y masa muscular; tenemos otros tejidos, vísceras, huesos, líquidos. A veces pasa que te tomás un litro de agua y vas a pesar un kilo más. Esa diferencia era lo que hacía que muchas personas se sintieran frustradas o no pudieran avanzar.
Tratamiento: se requiere interdisciplina para ajustar medicaciones en casos de hipotiroidismo y exceso de peso.
Lo que yo hago, por ejemplo, es el tema de la bioimpedancia, que es como una balancita donde cargás tus datos personales y te larga una muestra de la masa grasa y la masa muscular. No son datos tan exactos, pero es una buena forma de tener esa medición.
Otra forma de evaluar el peso corporal y la salud
-Y después tenemos otro que a mí me gusta utilizar mucho, que es el perímetro abdominal. Con un centímetro medís el perímetro abdominal cerca del ombligo y ahí te va a dar algunos valores. Hay rangos: en mujeres, tiene que dar cerca de 80 cm; si hay más de 88 cm, ya podemos evaluar que hay riesgo por exceso de grasa en esa ubicación. En los hombres, el rango es de 94 cm, y si hay más de 102 cm también hablamos de riesgo. Teniendo otro tipo de evaluación que no es el peso de la balanza, podés armar una planificación y ajustes para que sea más fácil llegar al objetivo de la persona. Eso ya nos define que estamos hablando más de salud.
-Hay una pregunta de un oyente que nos saca un poquito de esto que estamos hablando: "¿Puedo revertir mi prediabetes sin medicación, con dieta y mucho ejercicio? Y otra, empecé a consumir soja texturizada por la fibra, ¿es saludable?"
-Sí, la soja tiene fibra, pero hay otras fuentes. Cualquier legumbre va a tener fibra. Puede ir variando, no tiene por qué ser la soja como única fuente de fibra; puede ser cualquier otra legumbre, cualquier harina integral o avena. Y con respecto a la prediabetes, sí, obviamente que se puede. Cuando a una persona se le dice que tiene prediabetes, hay que actuar sí o sí. ¿Cómo vamos a actuar? Para tratar de disminuir esa glucemia alta, hay que hacer diferentes comidas. Como hablábamos la otra vez, empezar el desayuno con una proteína, dejar siempre el hidrato para después, reducir los hidratos de carbono que se encuentran en los ultraprocesados y, obviamente, hacer entrenamiento o actividad física para moverse mucho más y que esa glucosa se gaste y no se acumule. Hay un montón de otras cosas, pero directamente sí se puede prevenir para no llegar a medicarse.
-¿Qué pasa con los tratamientos? Recién decías que hay gente que llega al consultorio diciendo que está haciendo una dieta y no encuentra resultados, no logra bajar de peso. ¿Qué pasa en el caso de las mujeres que toman T4 con el hipotiroidismo o el hipertiroidismo en los tratamientos para bajar de peso?
-Ahí hay que hacer ajustes obviamente, porque es un tema hormonal como cualquier otra situación hormonal. Es mucho mejor tener este tipo de datos porque queremos saber en realidad qué hay; lo que queremos bajar siempre es masa grasa y aumentar o mantener la masa muscular. Si yo me empiezo a dar cuenta de que esta persona va bajando la masa magra —que es lo que no quiero— y no responde, hay que ver qué ajustes se pueden hacer. Eso es bien individual, en realidad.
-Pero ahí tienes que trabajar con la endocrinóloga o el endocrinólogo en el ajuste del T4, ¿no?
-Sí, porque cuando hay este tipo de tratamientos o medicación, sí o sí tiene que haber una interdisciplina para regular las dosis hasta que pueda estar en un lugar equilibrado que ayude al exceso de peso, por ejemplo.
Tratamiento: Se requiere interdisciplina para ajustar medicaciones en casos de hipotiroidismo y exceso de peso.
-Eso te iba a decir. Si no está bien ajustada la dosis en el caso del hipotiroidismo, puede que no resulte.
-Sí, es mucho más difícil. Por eso siempre empezamos por los hábitos. A veces uno piensa: "No, pero si como bien o duermo bien". Entonces uno siempre trata con el tema de los hábitos de decir: "Bueno, a ver, ¿qué es comer bien? ¿Qué es dormir bien? ¿Qué es hacer ejercicio?" Cuando empezás a regular todo eso... yo siempre digo lo mismo: la medicación es como lo último que empiezo a cambiar. Como hablábamos la otra vez, primero hábitos, suplementación y después medicación. Al principio pasa que no hay una adherencia a la medicación porque a lo mejor no funcionan algunos hábitos, o viceversa: estás muy bien de hábitos, pero tu dosis de levotiroxina no es adecuada. Ahí sí hay que ir generando ese cambio.
El peso corporal en los deportistas
-Y en el caso de... recién hablábamos de los deportistas y decías que el índice de masa corporal no es muy útil como indicador en ese caso. ¿Qué otros casos contradicen lo que indica la lógica de "a mayor peso, más riesgo de obesidad"? Siempre pensamos en los deportistas, pero...
-No, hay personas delgadas, por ejemplo; eso también pasa mucho. Personas delgadas que tienen un IMC de 22 (que es un peso bajo) o que te dicen: "Sí, yo hace 5 años que peso lo mismo". Bueno, está bueno en la balanza, pero habría que ver qué pasó. Si pasaron 5 años y no estás haciendo algún deporte o ejercicio de fuerza, es muy probable que ese mantenimiento de peso sea porque ha bajado la masa muscular o puede haber subido la masa grasa. Entonces, seguís estando en riesgo, porque acá no importa el peso en sí, sino los porcentajes de grasa o músculo que tenés.
Por eso está bueno pensar en sacarnos el peso de la balanza y empezar a tener otras medidas. A mí me funciona mucho el perímetro abdominal cuando quieren bajar de peso, porque es lo primero que baja; se nota bastante y eso también es estimulante y da motivación. Te queda mejor la ropa; a lo mejor en la balanza se movió medio kilo, pero bajó 3 centímetros. ¿Cómo puede ser? Bueno, por eso, porque no somos solo los kilos, sino que hay líquidos y muchas otras cosas para analizar.