14 de abril de 2026 - 20:36

Comida real: la tendencia que vuelve a lo natural más allá de la góndola del supermercado

El real fooding inspiró el cambio de las guías alimentarias. El regreso del sabor y mayor saciedad. Por qué es la respuesta al aumento de enfermedades crónicas.

Después de que los cambios en los hábitos y forma de vida arrastraran también con ellos a la alimentación a un grave deterioro, una tendencia se instala cada vez con más fuerza: el “real fooding” o la “comida real”.

Luego de que la industrialización ganara con fuerza las góndolas de los supermercados para facilitar la vida de las familias abocadas a la alta demanda de la vida de las últimas décadas, los consultorios comenzaron a dar cuenta de que lo más fácil no necesariamente es mejor.

La epidemia de enfermedades crónicas dio cuenta de que el cuerpo pasó factura y es entonces que hay un retorno a lo natural. Ni hablar del sobrepeso y la obesidad. Justamente esta es la base de este nuevo concepto que se enfoca más en el grado de procesamiento de los alimentos que en los nutrientes que aporta. No sin descuidarlos, claro está.

Qué es la comida real

“La comida real son todos aquellos alimentos sin procesar o mínimamente procesados, como las frutas, las legumbres o las carnes”, resume la licenciada en Nutrición, Evangelina Sosa, directora de la Diplomatura de Nutrición y Diabetes de la Sociedad Argentina de Diabetes.

cereales
Alimentación saludable: “real fooding” o “comida real”, la tendencia se instala cada vez con más fuerza

Alimentación saludable: “real fooding” o “comida real”, la tendencia se instala cada vez con más fuerza

“Lo opuesto a los alimentos frescos o a los alimentos reales -agrega- son los ultraprocesados, que, según la Organización Panamericana de la Salud, son formulaciones industriales que tienen más de cinco ingredientes, que apenas contienen alimentos enteros, y están diseñados para ser hiperpalatables, es decir, sumamente ricos, sabrosos, y que pueden generar una alta adherencia de las personas que los consumen”.

“La comida real es aquella que no contiene ningún procesamiento industrial ni aditivos”, describe el Instituto Europeo de Química, Física y Biología Agrega que se trata de alimentos enteros y frescos que conservan la calidad y sus propiedades saludables iniciales. Como Sosa, explica que normalmente llevan menos de 5 ingredientes en su etiqueta, una forma de identificarlos.

Alimentación saludable o comer como los abuelos

En definitiva, la nutricionista señala que se trata de volver a comer como comían nuestros abuelos. “La comida real son los alimentos que no necesitan una explicación en una etiqueta para decirte qué es lo que tienen, que eso es la materia prima en su estado natural, o con un mínimo procesamiento que no daña sus propiedades, como, por ejemplo, las legumbres secas”, señaló la profesional a Los Andes.

Se trata de desplazar los productos ultraprocesados, esos productos industriales llenos de aditivos, azúcares y grasas, que bajan la calidad nutricional de la alimentación y que hoy inundan todos los supermercados.

Contar menos calorías

“La mayoría de personas entiende el real food como “hacer dieta” y, por lo tanto, lo asocian a algo aburrido o a un castigo. Pero en realidad, es un estilo de vida, a largo plazo, donde se intenta cuidar la salud y, a la vez, disfrutar de la comida. Es una estrategia para no caer en la monotonía y alejarnos de los modelos dietéticos estrictos. El real fooding supone una nueva forma de ver la alimentación. No consiste en contar calorías y grasas sino en valorar los alimentos y tratarlos correctamente”, agrega el instituto español.

verduras en el freezer
Alimentación saludable: “real fooding” o “comida real”, la tendencia se instala cada vez con más fuerza

Alimentación saludable: “real fooding” o “comida real”, la tendencia se instala cada vez con más fuerza

Un gran impulsor de esta tendencia es el gobierno actual de Estados Unidos, que incluso jugó fuerte y cambió la pirámide alimentaria y las recomendaciones sobre la proporciones de los diversos tipos de alimentos recomendados para una nutrición saludable.

Uno de los aspectos más destacados es que, con el cambio, reposiciona la importancia de las proteínas, tanto de origen animal como vegetal, con preponderancia de las primeras. Incluso en ese mismo nivel aparece la manteca. Asimismo, redujo a una pequeña proporción el consumo de granos, algo con lo que no están tan de acuerdo especialistas en Argentina.

Las frutas y verduras mantienen un rol sustancial en el consumo diario y comparten con las proteínas la mitad de la pirámide en la parte superior de las preferencias. Así, productos como carnes, pescado, huevo y lácteos ganan territorio. En la mitad de la pirámide aparecen los mariscos, los frutos secos, la palta y el aceite de oliva, así como las legumbres, como aportes de grasas saludables.

Alimentación avalada por las investigaciones

Según los diferentes grados de elaboración, se han desarrollado diversas investigaciones y clasificaciones en las últimas décadas, muchas de las cuales, además, han sumado la relación entre el consumo de alimentos procesados, su repercusión en la calidad de la dieta general y los resultados relacionados con enfermedades.

El enfoque epidemiológico actual se basa en el vínculo entre la ingesta de nutrientes y las enfermedades crónicas, con la posterior identificación de alimentos que merecen consideración en estrategias de nutrición y salud pública, expresa la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

Una de las más difundidas y usadas es la clasificación de alimentos de NOVA, realizada por investigadores de la Universidad de São Paulo, Brasil.

Allí, los alimentos se clasifican según la naturaleza, el alcance y la finalidad del proceso industrial al que se someten.

El sistema NOVA clasifica todos los productos alimentarios en cuatro grupos principales: 1) alimentos no procesados o mínimamente procesados; 2) ingredientes culinarios procesados; 3) alimentos procesados; 4) alimentos y bebidas altamente procesados.

Allí se analiza el impacto de la sustitución de los alimentos del grupo 1 y los ingredientes del grupo 2 por productos del grupo 3 en la calidad general de la dieta, los patrones de alimentación y la salud. Un dato llamativo en el abordaje en ese país es que la proporción de alimentos del grupo 3 aumentó con los ingresos.

En el grupo 1 se incluyen alimentos como arroz, legumbres, carne y leche; en el 3, principalmente aceites vegetales, azúcar y harinas; y en el 4, principalmente panes, galletas, dulces, gaseosas o jugos y embutidos.

Por qué la tendencia privilegia esta alimentación

Sosa señala que la comida real es superior a la dieta habitual porque reduce la ingesta calórica involuntaria y está asociada con una menor mortalidad y enfermedades crónicas. Los ultraprocesados, aunque cómodos, ofrecen menor calidad nutricional. Al consumir alimentos reales, se obtienen los nutrientes esenciales que el cuerpo necesita, promoviendo la salud y la saciedad natural.

“Cada vez hay más evidencia científica”, remarcó. Según los resultados de un estudio de los Institutos Nacionales de la Salud, las personas que consumieron alimentos ultraprocesados ingirieron más calorías y aumentaron más de peso que quienes siguieron una dieta mínimamente procesada. Esta diferencia se produjo a pesar de que las comidas proporcionadas a los voluntarios en ambas dietas tenían la misma cantidad de calorías y macronutrientes.

verduras asadas
Alimentación saludable: “real fooding” o “comida real”, la tendencia se instala cada vez con más fuerza

Alimentación saludable: “real fooding” o “comida real”, la tendencia se instala cada vez con más fuerza

Con la dieta ultraprocesada, las personas consumieron aproximadamente 500 calorías más al día que con la dieta no procesada. Además, comieron más rápido con la dieta ultraprocesada y aumentaron de peso, mientras que con la dieta no procesada lo perdieron. En promedio, los participantes aumentaron 0,9 kilogramos con la dieta ultraprocesada y perdieron una cantidad equivalente con la dieta no procesada.

Sosa sumó que diversos estudios asocian el bajo consumo de alimentos reales, especialmente bajos en fibra (de granos enteros, frutas y verduras) con un aumento de 20% de las muertes a nivel mundial y el incremento de enfermedades crónicas no transmisibles.

La comida real y el regreso de los sabores

“La alimentación moderna prioriza muchas veces la comodidad, pero es nutricionalmente de menor calidad. La comida real es superior porque le devuelve al cuerpo lo que realmente necesita: fibras, vitaminas y minerales. Todos esos nutrientes están metidos en los alimentos-apuntó, al dejar los ultraprocesados, no solo prevenimos enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión, sino que también recuperamos algo clave, la saciedad natural y el sabor real de los alimentos, que muchas veces está como anestesiado por el exceso de azúcar, sal y otros aditivos que le coloca la industria”.

Ejemplos de comida real

Para identificar los productos alineados con esta tendencia, proponemos una lista a modo de ejemplo:

  • Verduras y hortalizas
  • Frutas
  • Carnes
  • Hierbas y especias
  • Frutos secos y semillas
  • Legumbres
  • Pescados y mariscos
  • Huevos
  • Cereales integrales
  • Aceites vírgenes
  • Café, cacao e infusiones

Entidades que estudian la nutrición desde esta perspectiva también enumeran los que denominan “buenos procesados”. Los definen como aquellos productos que se han tratado de forma industrial o artificial, pero sin añadir tantos aditivos. Algunos ejemplos son:

  • Leche UHT, yogures y derivados lácteos
  • Chocolate negro o cacao en polvo (mayor de 70%)
  • Gazpacho, salmorejo, cremas envasadas…
  • Legumbres cocidas
  • Pescado enlatado
  • Alimentos congelados, como verduras o pescados
  • Alimentos envasados al vacío
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