Los spaghettis cremosos con limón y parmesano son una receta ideal para cuando hay poco tiempo, pero se quiere comer algo distinto. Tienen una salsa suave, perfumada y rápida, con el equilibrio justo entre queso, crema y acidez. La clave está en usar parte del agua de cocción de la pasta.
Ese líquido con almidón ayuda a unir la salsa y lograr una textura cremosa sin que quede pesada.
Paso a paso
- Herví abundante agua con sal.
- Cociná los espaguetis hasta que estén al dente.
- Antes de colar, reservá 1 taza del agua de cocción.
- En una sartén, derretí la manteca o calentá el aceite.
- Si usás ajo, saltealo apenas, sin quemarlo.
- Agregá la ralladura del limón y un chorrito de jugo.
- Sumá el queso crema o la crema de leche.
- Incorporá los espaguetis y un poco del agua reservada.
- Agregá el parmesano y mezclá hasta que quede cremoso.
- Terminá con pimienta negra y hierbas frescas.
El truco para que no se corte la salsa
No conviene poner mucho jugo de limón de golpe. Lo ideal es empezar con poco, probar y ajustar al final.
También hay que mantener el fuego bajo cuando se agrega el queso. Si la sartén está demasiado caliente, la salsa puede separarse o quedar grumosa.
Cómo hacerlos más completos
Para sumar proteína, se pueden agregar pollo grillado, atún, langostinos, garbanzos salteados o huevo poché.
Si se busca una versión más fresca, quedan muy bien con rúcula, zucchini salteado, espinaca o arvejas.