Al menos 2.800 cirugías dejaron de hacerse desde el inicio de la crisis en anestesiología

Se sumaron a la lista ya existente y que se engrosó durante la pandemia. El promedio habitual en la lista eran entre 3.000 y 3.500 y se estima que pasaron a 6.000.

Al menos 2.800 cirugías dejaron de hacerse desde el inicio de la crisis en anestesiología
Dejaron de hacerse al menos 2800 cirugías desde el comienzo del conflicto con los anestesistas. Según Ampros, el número llega a 6.000.

Tras declarase la emergencia en anestesiología en Mendoza, mucho se habla de la lista de espera para cirugías, que se amplía día a día tras la escasez de médicos en esta especialidad. Podría estimarse que desde que se inició el conflicto, el 31 de marzo, dejaron de hacerse al menos 2.840 cirugías. Se habla de una lista que con los datos más actualizados que circulan, ascendería a 6.000 intervenciones en espera, datos que maneja Ampros, la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud. Pero en realidad, la lista de espera no es una novedad frente a esta situación sino que existen desde hace mucho en el sistema de salud público.

Además, se llegó a esta instancia tras atravesar la pandemia de Covid, cuando debieron suspenderse en dos oportunidades las cirugías programadas, la gente accedió menos al sistema de salud y quedaron en “stand by” muchas más. En definitiva, se trata de una serie de circunstancias que han ido engrosando los números de un sistema que por diversas causas no ha logrado dar una respuesta a tiempo. Según el Ministerio de Salud de la provincia, en condiciones de “normalidad”, la lista solía tener entre 3.000 y 3.500 cirugías en espera. De acuerdo a lo que han podido evaluar, ha habido una reducción de 40% de las que se concretaban en promedio como consecuencia de la crisis con los anestesistas. “No hay forma de cubrirlas”, aseguran desde el área.

En función de esos datos aportados, puede estimarse que dejaron de realizarse al menos 40 cirugías por día, en los 71 días que lleva esta situación, sumarían las 2.840 señaladas, y desde allí hacia arriba ya que se trata de un cálculo de mínima.

Lo cierto es que no hay demasiados datos, desde el Ministerio no pudieron aportar muchos más y lo más “fresco” es lo del gremio.

La crisis

La situación con los médicos anestesistas está lejos de resolverse, luego de que 68 de ellos decidieran no renovar sus contratos por disconformidad con sus condiciones laborales y salariales. La emergencia en anestesiología, sancionada en la Legislatura, impulsada por el Poder Ejecutivo, las intimaciones para que se reincorporen y la amenaza de sanciones no han dado demasiados resultados. Solo han regresado unos pocos, menos de diez.

Hacia adelante, tampoco se vislumbran luces: la mesa de diálogo conformada presenta más rispideces que acuerdos, la Asociación Mendocina de Anestesiología decidió retirarse y los autoconvocados, sector al que responden quienes no renovaron, se manifiestan poco conformes con ella. Para colmo, allí no se discute parte de lo que genera la situación: el tema salarial.

El arrastre

El cirujano Diego Bertani sostuvo que el conflicto ha agravado una situación que en realidad ya existía. “Las últimas semanas ha habido un incremento en una lista que ya era importante, la pandemia también colaboró”, aseguró.

Dio como ejemplo que se pueden esperar 30 días para una operación de vesícula y explicó que se postergan los casos menos graves, no una persona con cáncer o que tiene riesgo de vida pero si un paciente con hemorroides, litiasis vesicular o hernia. Según pudo saber Los Andes, hay personas que esperan hace dos años.

Guillermo Sanguinetti, presidente Asociación de Cirujanos de Mendoza destacó que trabajó en el sistema público hasta agosto del año pasado y siempre hubo lista de espera por falta de insumos, presupuesto y otras cuestiones.

“La pandemia sin dudas aumentó la espera porque no se hacían las programadas”, explicó. Ante la consulta, dijo que en el sector privado no hay espera. “A veces recibe gente a la que le dicen que tiene que esperar seis meses por una vesícula y si cuentan con disponibilidad económica buscan resolverlo antes, también sucede con Pami”, señaló.

Entre todos los efectores de la provincia, la situación más crítica está en el hospital Schestakow, de San Rafael. Allí llevan acumulada una lista de espera que asciende a 1.000 cirugías, una sexta parte de la estimación provincial. El doctor José Muñoz, director ejecutivo del hospital explicó que el problema se agravó en 2021. “El año pasado para esta época empezaron a renunciar prestadores y luego médicos de planta, para octubre contábamos con 4 médicos de planta que cubren 5 puestos de trabajo”, detalló. Antes, tenían 12, es decir que perdieron una tercera parte. Los fines de semana no hay cobertura y en las guardias, de lunes a viernes, jueves y viernes las hace de corrido un sólo profesional. Señaló que desde entonces iban a cubrir las guardias de los fines de semana médicos desde Mendoza pero con el conflicto dejaron de ir.

“La lista de espera se desnaturalizó mucho con la pandemia -acepta- no había cirugías programada y no sabemos qué fue de los pacientes”. Así las cosas, pasaron a hacer una décima parte de lo que hacían, de las 10 a 12 cirugías diarias hoy se hacen 1 o 2, si se puede.

Para afrontar la situación cuentan con el soporte del hospital Enfermeros Argentinos de General Alvear.

La situación es crítica en la zona, casi no hay profesionales, no prefieren el ámbito público, los que hay suelen radicarse más cerca del Gran Mendoza y el traslado desde otras zonas no les conviene. Una verdadera encrucijada para el nosocomio.

Las intervenciones que más suelen postergarse son de traumatología y cirugía general, mientras que aquellas de riesgo u oncológicas son las que tienen prioridad.

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