Si compraste pan y a los dos o tres días ya se pone duro, no te desmotives. Existen muchos trucos para restaurarlo y disfrutarlo, pero por más esfuerzos que hagamos, no queda igual que el recién salido de la panadería.
El pan duro que queda en casa ya no es un dolor de cabeza para los amantes de las preparaciones caseras.
Si compraste pan y a los dos o tres días ya se pone duro, no te desmotives. Existen muchos trucos para restaurarlo y disfrutarlo, pero por más esfuerzos que hagamos, no queda igual que el recién salido de la panadería.
Ante este panorama, la mejor opción siempre es y va a ser reciclarlo. Las preparaciones más típicas son, por supuesto, el pan rallado, los croutons, o las tostaditas de mesa; pero en esta ocasión, te traemos una receta un poco más elevada con la que seguro te vas a sorprender.
Te enseñamos a hacer un budín de pan desde cero 100% en licuadora. Es tan fácil como poner los ingredientes y dejar que la máquina haga la magia. Solo tenés que hacer el caramelo para darle ese toque dorado tan vistoso y, sobre todo, delicioso.