Si fuera por Alfredo Cornejo, este jueves, la visita del ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, cerró el capítulo de la " Vendimia política". Pero no: la visita de Victoria Villarruel abre en este sentido un nuevo episodio a partir del sábado, bastante incierto.
En efecto, la presencia de la vicepresidenta en Mendoza, confirmada por ella en el ámbito de la Coviar pero no ante las autoridades del Poder Ejecutivo, según comunicó el Gobierno provincial este jueves, enrarece el clima, debido a su confrontación directa con Javier Milei.
El protagonismo en Vendimia de una figura disidente a nivel nacional contrastaría mucho con la imagen de sintonía política plena con Milei que brindaron Cornejo, varios intendentes y buena parte de la plana mayor del oficialismo mendocino en el Foro de inversiones y Negocios del Hotel Hilton.
Cornejo incluso dejó de lado tensiones domésticas y entró al evento junto a Caputo y al diputado Luis Petri, uno de los legisladores preferidos del Presidente.
Al hablar, se refirió específicamente a la necesidad de mejorar la coparticipación federal. Cornejo sostuvo que Mendoza es la segunda provincia más perjudicada del país por el régimen de reparto de impuestos y sostuvo que si hubiera otro sistema, podría bajar 50% los impuestos provinciales.
El gobernador piensa en un sistema de coparticipación federal que premie las gestiones que reducen gastos, como compensación por losfondos que perdería al recortar o eliminar el impuesto a los ingresos brutos, por ejemplo. También cree que la Nación tiene que quitar impuestos regresivos. O sea, habla de una reforma integral a mediano plazo, nada que le exija en forma urgente a Milei.
En la coyuntura, su comportamiento es de socio político pleno del Presidente. Por eso viajará al Argentina Week de Nueva York con él, evento que además le ha dado la excusa perfecta para bajar toda expectativa sobre visitas del Gobierno nacional en la Vendimia.
Tensión por Victoria Villarruel
Caputo brindó por su lado una exposición de más de una hora en una sala colmada del hotel Hilton, frente a un auditorio empresario y político proclive al aplauso, en el que dijo que el gobierno de Milei está produciendo un cambio histórico para el país, y en el que dio y recibió los elogios del gobernador mendocino.
En este contexto, Villarruel es una complicación en potencia, porque se trata de la enemiga política número 1 del Gobierno nacional, pero su rango institucional obliga a darle protagonismo en la Vendimia si viene.
Las próximas horas serán claves para confirmar o no la visita, pero lo cierto es que el Gobierno provincial sabe que Villarruel ya aseguró en ámbitos ajenos al Ejecutivo que viene al desayuno de la Coviar del sábado.
Otro dato es que el Gobierno provincial la había invitado a venir a la Fiesta de la Vendimia, pero lo hizo estrictamente en el marco de un protocolo que obliga a hacerlo con todas las autoridades y seguramente antes de que renaciera su pelea con Milei, en plena Asamblea Legislativa del 1 de marzo.
Coviar es el organismo que ha estado en comunicación con la Vicepresidenta. Villarruel ha expresado allí su deseo de volver a la Vendimia, tras la visita de 2024, cuando el contexto era otro y la vice se quedó todo el fin de semana.
El Gobierno provincial, en cambio, dice que no ha recibido una notificación oficial suya sobre la visita tras la invitación oficial y en ese punto parece abrigar la esperanza de que, finalmente, Villarruel va a desistir de venir a Mendoza.
Por lo pronto no sabe si eso va a pasar, por lo cual el Poder Ejecutivo incluso se ha empezado a desentender hacia afuera del "protocolo" del tradicional desayuno del hotel Hyatt, en el cual normalmente tiene mucha incidencia.
Basado en que Villarruel no le confirmó la venida a Mendoza al Gobierno y en la inminencia de la feria de Nueva York, al que irá todo el gabinete de Milei y una decena de gobernadores, Cornejo pareció hacer su apuesta: dijo durante la Fiesta de la Cosecha del miércoles en la noche que en esta Vendimia no habrá "visitas nacionales de primera línea".
El domingo, cuando la Fiesta de la Vendimia haya pasado, viajará a Estados Unidos. Llegará, por la fiesta, más tarde que el resto de la delegación de funcionarios y gobernadores, y a horas de alguno de los eventos que tiene el lunes en la feria de Nueva York.