Las PASO nacionales como testeo para la “gran final” provincial

Hay un clima de relativa tranquilidad en partidos y coaliciones. Los comicios nacionales garantizan mucha expectativa, tanto por la participación de mendocinos que aspiran a cargos relevantes como por cómo los posicionamientos.

Las PASO nacionales como testeo para la “gran final” provincial
El resultado de las PASO nacionales puede beneficiar al oficialismo provincial. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

Las primarias nacionales, a realizarse el domingo 13 de agosto, pueden servir de interesante testeo para las fuerzas locales que competirán en las generales provinciales de setiembre. Si bien, como señalábamos en una columna anterior, hay un clima de relativa tranquilidad en partidos y coaliciones (el conflicto en Las Heras es la excepción), los comicios nacionales garantizan mucha expectativa, tanto por la participación de mendocinos que aspiran a cargos relevantes como por cómo los posicionamientos.

En primer lugar, se puede advertir que la ausencia de La Unión Mendocina en la oferta electoral nacional le puede servir al justicialismo local para intentar un reposicionamiento luego de la pálida labor que tuvo en las PASO provinciales del mes pasado.

Al no tener candidatos nacionales, La Unión Mendocina puede enfrentar un impacto. Es por ello que quienes están al frente del espacio, comenzando por De Marchi, no quieren quedar al margen de la disputa política que generan las PASO nacionales. Estas elecciones tienen la particularidad de realizarse casi un mes antes de las generales locales, que definirán la pelea por la Gobernación. La campaña nacional tendrá, inevitablemente, repercusión aquí, en especial porque en Mendoza hay varios referentes de la política nacional y otros que, aunque circunstancialmente alejados de ese escenario, mantienen algún tipo de gravitación.

¿Cuáles serían las dudas en La Unión Mendocina tras la decisión de no competir por los cargos al Congreso, por lo menos? Dentro de ese amplio armado hay sectores que se referencian en distintos espacios o personajes. Por ejemplo, el Partido Demócrata está directamente emparentando con Javier Milei y su movimiento libertario. Y hay quienes sostienen que el vínculo con el llamado larretismo (el sector de Juntos por el Cambio alineado con Horacio Rodríguez Larreta) no se rompió del todo a pesar del salto que dieron De Marchi y muchos más para dejar Cambia Mendoza y formar un espacio provincial nuevo. Un relacionamiento que, muy probablemente, no caiga del todo bien entre los más cercanos a Milei, dado que éste considera al jefe de Gobierno de CABA poco menos que un socialdemócrata.

Pero, así se dan las cosas. Hoy en día el PD tiene los mejores lugares en la lista de precandidatos a diputado nacional por La Libertad Avanza, pero en el plano local integra La Unión Mendocina no con tanto énfasis.

Pese a todas estas conjeturas, el nuevo espacio retoma sus actividades de campaña y busca mantener activos a sus adherentes. Ayer organizó un encuentro con sus equipos de toda la provincia en el que también estuvieron presentes Orozco y Jorge Difonso, otro de los principales dirigentes que tiene el espacio.

Como principal orador, De Marchi volvió a atacar al principal adversario que tienen su espacio, Cambia Mendoza, y él en particular, Alfredo Cornejo. “Nos hemos animado a dar un portazo de un espacio que nos quiere arrinconar, no a nosotros sino a los mendocinos”, dijo, entre otros enfáticos conceptos, propios de todo acto de campaña, pero bien demostrativo del quiebre que forzó.

Otro matiz interesante se advierte dentro del propio radicalismo. Sobresale el vínculo, que no es nuevo, entre Patricia Bullrich y Alfredo Cornejo. Varios aseguran que lo de Petri, como compañero de fórmula de la ex ministra de Seguridad, fue un gesto de la precandidata presidencial hacia quien ella quería que fuese su candidato a vice. Aprovechó para ello el alto impacto que produjo la buena elección de Petri en las primarias.

De todos modos, es interesante pensar en la puerta que se le abre a Luis Petri si llega a hacer una buena elección la fórmula presidencial que integra. Petri se colocaría en una vidriera política envidiable para muchos. Y con respecto a esta provincia, sus apetencias personales para pelear en algún momento por la Gobernación se mantienen. Puede estar en condiciones de discutir por un liderazgo local de su partido y, en esa línea, poner un tope al tiempo de Cornejo y Suárez. Al menos es una posibilidad que muchos dirigentes radicales no descartan.

Por otro lado, en la semana sorprendió la postura del intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suárez, que en declaraciones periodísticas dijo tener “mayor cercanía” política con Horacio Rodríguez Larreta. De esa manera se metió con todo en la interna previa a las primarias y dejó muy molestos a los adherentes a Patricia Bullrich, que parecen ser mayoría en estos momentos en el radicalismo mendocino.

En realidad, Ulpiano Suárez puede justificar su valorado vínculo con el jefe de Gobierno porteño por cuestiones inherentes a la gestión que ambos han venido desarrollando en sus respectivas jurisdicciones. En los últimos años ha habido un fuerte intercambio entre la ciudad de Mendoza y CABA, incluso durante la intendencia previa a la de Ulpiano Suárez, a cargo de Rodolfo Suárez. Pero, es indudable que el intendente capitalino sacudió la modorra de varios.

Lo de Ulpiano Suárez también se puede proyectar a mediano y largo plazo. ¿Por qué no? El capitalino fue uno de los intendentes que resignó aspiraciones ni bien se supo que Alfredo Cornejo volvería a la provincia para buscar su segunda gobernación. Así estaba acordado de antemano, con él y con otros referentes departamentales que se quedaban sin reelección posible y estaban anotados. Ulpiano Suárez, en cambio, tenía la posibilidad de seguir en la comuna y en eso está ahora. Ese paso fue un alivio para el Gobernador, que pretendía que fuese Cornejo el candidato a sucederlo, porque se libró de la posibilidad de tener que influir para dirimir la contienda entre más de un aspirante radical.

Petri con Bullrich y, por ende, con Cornejo; Ulpiano Suárez con Rodríguez Larreta. ¿Vaticinio de futuras contiendas? En política todo es posible. Además, si Cornejo gana las elecciones y asume en diciembre habrá que ver qué delfines surgen de su equipo de gobierno.

En cuanto al peronismo, tanto radicales como demarchistas tienen muchas expectativas sobre su rendimiento en las primarias nacionales. Al no haber lista de precandidatos nacionales por parte de La Unión Mendocina se tiende a una nueva polarización, independientemente de la diferencia que pueda existir entre el oficialismo provincial y el PJ.

El radicalismo buscará captar votos de peronistas no kirchneristas que apoyaron a Guillermo Carmona en las PASO locales o que directamente eligieron la opción que abrió La Unión Mendocina. Al no estar esta coalición en las PASO nacionales, los estrategas de la UCR, con Cornejo a la cabeza, saldrán a la caza de dichos votantes, aun reconociendo que la imagen política de Sergio Massa puede acercarse a las preferencias de ese electorado.

Sin embargo, los descalabros en materia económica y el ir y venir que ha caracterizado en los últimos años al ministro de Economía y precandidato presidencial del peronismo no es del gusto del tradicional votante peronista no kirchnerista.

Se trata de votantes no satisfechos con lo que significan y ofrecen los candidatos de su propia comarca. Una vez superadas las primarias nacionales deberán optar por las dos principales ofertas electorales: Cambia Mendoza o La Unión Mendocina. Claro, el cornejismo no pierde la esperanza de ampliar en setiembre la diferencia con De Marchi y para ello requiere que vaya más gente a votar y que los desencantados con el peronismo cambien de preferencia.

Características de una época en la que la mayoría de la gente no demuestra tener ya mayor apego o compromiso con los aspectos ideológicos y busca a los candidatos que le inspiren honestidad y certeza de poder poner las cosas en orden.

Párrafos para la contienda lasherina. Omar De Marchi mantuvo reuniones con su equipo de trabajo para analizar el ritmo de la campaña y, fundamentalmente, efectuar una evaluación del impacto que generó el conflicto desatado en el municipio de Las Heras, que involucra a su compañero de fórmula, el intendente Orozco, y a su pareja y principal funcionaria. Puntualmente, la investigación judicial de la agresión sufrida por Janina Ortiz tiene matices cambiantes que generan más dudas y sospechas sobre las verdaderas causas de todo el caso.

Daniel Orozco tiene por el momento una muy discreta exposición pública, lo cual formaría parte de una estrategia de su nuevo espacio para preservarlo de situaciones incómodas que se le puedan presentar en el marco de la crisis que se generó en el departamento que conduce.

Ganar en Las Heras es uno de los principales objetivos tanto de Cambia Mendoza como de La Unión Mendocina. Las primarias del mes pasado dejaron abierta la posibilidad de triunfo por uno y otro bando. Los radicales creen que puede más el sello partidario que el nombre del funcionario. En cambio, en La Unión Mendocina consideran que el apellido Orozco es el determinante, en especial porque destronó al peronismo luego de muchos años en el poder y porque, además, impuso su estilo cercano a la gente desde su profesión de médico.

Se comenta que en barriadas más alejadas del centro lasherino, la gente no está muy pendiente de lo sucedido a nivel municipal y sigue manteniendo un especial apego hacia el intendente.

Al margen, ese departamento siempre fue un punto de la provincia muy codiciado a la hora de las votaciones. Por su cantidad de habitantes, siempre aportó mucho en el desenlace de las distintas elecciones y en esta oportunidad se suma un condimento especial para las principales fuerzas a raíz de la hasta no hace mucho impensada pelea.

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