Heladas: cuáles son las claves para el manejo de viñedos afectados

Desde el INTA recomiendan no podar los viñedos ni eliminar los brotes helados. Además, señalan que es necesario realizar una fertilización con nitrogenados. Apícolas piden ser incluidos en la emergencia.

Heladas: cuáles son las claves para el manejo de viñedos afectados

En estos días, la preocupación de los productores ante el daño provocado por unas heladas que se extendieron durante varias horas, cuando muchas plantas estaban en un momento de alta susceptibilidad, encontraron como respuesta el anuncio de diversas medidas de asistencia, pero que recién comenzarán a implementarse el mes próximo. Por lo pronto, deben enfocarse en qué labores realizar -y cuáles no- en los cultivos.

Desde el Centro Regional Mendoza San Juan del INTA hicieron una serie de recomendaciones de manejo en los cultivos afectados por las heladas tardías. En el caso de los viñedos, señalaron que las plantas van a rebrotar a partir de yemas no afectadas por el frío, ya sean contrayemas, yemas francas no brotadas, yemas casqueras o yemas de la madera vieja.

Por eso, plantean que no se debe podar ni eliminar los brotes helados, sino esperar unos 15 a 20 días y darle tiempo a la planta para que los brotes y las yemas que no han sido dañadas retomen el crecimiento vegetativo. También señalaron que es importante no descuidar los tratamientos fitosanitarios preventivos para que los brotes y las plantas se mantengan sanos.

Luego de que la vid haya rebrotado, se recomienda realizar un desbrote, eliminar los “chupones” que hayan surgido en el tronco (“deschuponado”) y favorecer el crecimiento de los brotes con racimos que se hayan salvado -si la afectación por la helada fue parcial- y los que pudieran surgir con el rebrote (los que nacen de las contrayemas, o de las yemas ciegas, pueden ser fértiles y producir algo de uva, según las variedades).

Desde el INTA detallaron que, si bien se debe asegurar al cultivo una adecuada provisión de agua, el consumo de la planta depende de la cantidad de hojas que tenga y no del mes calendario. Lo que se aconseja es aplicar los riegos más distanciados en fincas o cuarteles que están iniciando nuevamente la brotación y más frecuentes en los que tienen brotes más grandes.

Y si no se fertilizó antes de la helada, es conveniente utilizar fertilizantes nitrogenados y fosfatados de liberación rápida, para estimular el buen crecimiento y desarrollo de los nuevos brotes y raíces. También se puede realizar una fertilización foliar nitrogenada complementaria, para que la acción del nitrógeno sea más rápida en el crecimiento y desarrollo de los nuevos brotes.

Para los frutales, recomendaron no intervenir en la planta y mantener un buen estado hídrico y nutricional, para estimular brote para la próxima temporada. En los nogales, donde brotes y flores fueron dañados, se aconseja esperar el rebrote y obtener una segunda floración. Asimismo, indicaron que no se deben descuidar los tratamientos fitosanitarios preventivos para mantener una correcta sanidad de las plantas.

Y en el caso de las hortalizas, plantearon que es importante determinar en cada finca la intensidad con la que se afectaron las plantas, y evaluar, luego de pasados algunos días, si es posible continuar con el cultivo o realizar una resiembra o trasplante según corresponda.

El ingeniero agrónomo Javier Chaar, de la Agencia de Extensión Rural del INTA Guaymallén, señaló que cada especie y variedad tiene sus particularidades en cuanto a susceptibilidad frente a las heladas tardías. De ahí que el daño dependa del estado fenológico en el que se encontraba la planta: aquellas con frutos más grandes, al tener mayor contenido de sólidos solubles, tienen un punto más bajo de congelación.

Los brotes, en cambio, tienen mucha agua, que se congela y los daña cuando la temperatura cae unas décimas por debajo de cero. De ahí que la vid, que recién estaba brotando, haya sido el cultivo más afectado. Por otra parte, las plantas que tienen más follaje cuentan con mayor protección que aquellas que recién están brotando.

Chaar indicó que, en el caso de los frutales, habrá que ser muy cuidadoso, unos días después, con el raleo de los frutos que puedan haber quedado, para evitar que su distribución sea despareja, en general en la parte alta de la planta. En cuanto a la vid, indicó que está la posibilidad de que brote una segunda yema, aunque de menor capacidad productiva.

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Diferentes estimaciones

Las heladas más tardías de las que se tiene registro en la Dirección de Contingencias Climáticas ocurrieron un 1 de diciembre. De ahí que las de las noches del 31 de octubre y el 1 de noviembre puedan considerarse dentro de lo normal. Sin embargo, el estadio fenológico de los cultivos, sobre todo la vid, y el hecho de que hubiera varias horas de frío, produjo daños considerables en distintas zonas de la provincia.

En cuanto a la cantidad de hectáreas afectadas, hay diferencias considerables en las estimaciones que realizaron la DCC y el INTA, aunque desde ambos organismos resaltan que son números preliminares. La Dirección de Contingencias Climáticas realizó una estimación probabilística -basada en fenómenos similares en esta época del año- y calculó que debe haber unas 40 mil hectáreas afectadas, de las que 10.549 de vid y unas 13.746 de frutales tendrían daños del 100%.

El titular de la DCC, Julio Eluani, resaltó que la ley 9083 establece que, en el caso de viñedos y frutales, se deben esperar 20 días desde ocurrida la contingencia para abrir el registro de denuncias por parte de los productores. Esto, porque es conveniente aguardar para que se produzca la floración y el cuaje definitivo, que permite saber si hubo pérdida en la producción y cuantificarla. De lo contrario, se puede sobreestimar o subestimar el daño.

En tanto, desde el INTA estimaron, en base a la información suministrada por técnicos de las diferentes Estaciones Experimentales y sus Agencias de Extensión, un 40% al 60% de pérdidas en uvas de vinificar en la provincia. Aunque aclaran que se deben esperar la floración y cuaje, ya que podría producirse un gran corrimiento del racimo que puede incrementar estos porcentajes.

Sólo de vid, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria calcula que habría unas 154.400 hectáreas con diversos porcentajes de afectación, mientas que 67.895 hectáreas tendrían un 100% de daño; es decir, pérdidas totales.

Daños por sectores y zonas

José Luis Navarro, presidente de la Asociación de Productores y Empacadores de Fruta Fresca, indicó que los mayores daños en frutales se concentraron en el Valle de Uco, no tanto en el Este, pero que hay afectación en nectarines (pelón), durazno, pera y manzana, que no sólo se debe a las heladas del 31 de octubre y 1 de noviembre, sino en las anteriores.

Y sumó que, en la zona de Agua Amarga y Los Árboles, entre Tunuyán y Tupungato, hubo una granizada muy fuerte hace unos 20 días, que también perjudicó a algunos productores. Navarro lanzó que a los daños climáticos se suman los costos altos y los precios bajos, y adelantó que no va a haber mucha fruta mendocina.

Mauro Sosa, gerente del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, indicó que, a la severa helada, que ha ido secando las plantas, se sumó una incipiente pero notable ola de calor, que también las está deshidratando. Cuando los viñedos están vigorosos, acotó, tienden a recuperarse casi inmediatamente, pero eso no está sucediendo ahora.

Si bien señaló que es importante esperar esos 20 días que plantea la ley para poder realizar la denuncia, también para poder ver si habrá un nuevo brote, otra floración, planteó que la helada fue muy fuerte, con quemaduras visibles y racimos que se caen al piso. Pero también indicó que la escasez hídrica y la falta de fertilizaciones, por la dificultad que tienen los productores para realizar las labores culturales, han provocado que las plantas no tengan el vigor necesario.

Mario Leiva, presidente de la Sociedad Rural del Valle de Uco, señaló que las pérdidas en vid en esa zona son totales, con mucha afectación de Malbec y desaparición de uvas blancas. También hubo casi 80% de daño en nogales y muy marcada en durazno. Es que, como la helada se prolongó por 6 horas, fue muy difícil sostener la defensa activa. Añadió que hay vecinos que han quemado y les quedó apenas 30% de la producción, y en esos casos se complica conseguir personas que quieran cosechar.

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Piden que el sector apícola sea incluido en la emergencia

Alberto García Carbajo, presidente del Consejo Asesor Apícola provincial, señaló que, cuando las flores de queman por las heladas, las abejas no se pueden alimentar del néctar y el polen que segregan las plantas. Y que se vieron afectados tanto los montes frutales que son polinizados por las abejas, como la vegetación de las áreas de secano, por lo que solicitan que la emergencia agropecuaria se extienda al sector apícola.

García Carbajo recordó que ya en 2017 debieron pedir una declaración de emergencia para la apicultura, porque la actividad no es incluida en un primer momento, pese a que han presentado un proyecto para que así sea. Y sumó que, cuando las abejas se quedan sin el alimento de las flores, los apicultores deben utilizar bolsas de azúcar para preparar un jarabe y suplir el néctar, además de darles multivitamínicos y realizar curaciones para evitar que se mueran. Es que la falta de una nutrición adecuada favorece la aparición de enfermedades bacterianas y/o víricas, pero sobre todo del parásito varroa destructor.

Los productores, detalló, se enfrentan a una situación compleja, porque el precio de la miel se mantiene desde 2020 en torno a los $300 a $330 el kilo a granel, mientras que la bolsa de 50 kilos de azúcar hoy cuesta $8.000 y dos años atrás costaba $2.800. También han aumentado los multivitamínicos, tortas proteicas y antiparasitarios, entre otros insumos.

En un petitorio que presentaron al director de Ganadería de la provincia, Damián Carbó, resaltan que, si no pueden realizar estas labores de suplementación y de cuidado, se pueden perder colmenas que fueron preparadas durante el otoño. García Carbajo recordó que más del 50% del alimento que produce la humanidad depende de las abejas y que, por eso, en 2019 fue declarado el animal más importante del planeta. Esto, además de que es una actividad productiva que tiene un impacto claramente positivo en el ambiente.

Reclamo de los contratistas

Mientras se esperaba la llegada de Sergio Massa a la provincia, el lunes pasado, un grupo de contratistas se reunió en el nudo vial y de ahí partió hacia la Legislatura, marchando por las calles del centro, con el objetivo de reclamar su inclusión en las medidas de asistencia por las heladas.

Edgardo Lera, titular del Sindicato Único de Trabajadores Contratistas de Viñas y Frutales, explicó que la mayoría de las acciones se enfocan en los productores, por lo que los contratistas quedan sin acompañamiento ante estas situaciones, ya que no pueden acceder a un crédito. Esto, pese a que los que se vieron afectados por las heladas recién van a poder cosechar en 2024.

Lera detalló que el contratista trabaja la tierra con los elementos e insumos que aporta el propietario, y cobra por ello una mensualidad y el 18% del producto cuando cosecha; algo que no podrán hacer los que tuvieron daños totales. Por otra parte, la mensualidad asciende a $32 mil de bolsillo para quien trabaja 10 hectáreas. De ahí que también estén pidiendo un nuevo aumento, para poder equiparar el 100% de inflación (hoy apenas superan el 50% de ajuste).

Asistencia provincial

El gobierno provincial declaró el estado de emergencia o desastre agropecuario para las propiedades rurales ubicadas en zonas bajo riego de 135 distritos, distribuidos en 15 departamentos de la provincia, entre el 1 de diciembre de 2022 y el 31 de marzo de 2024. Esto implica que los productores que hayan sufrido un daño del 50% al 79% en sus cultivos serán enmarcados en emergencia, y los que hayan tenido afectación del 80% o más serán considerados en situación de desastre. En ambos casos, podrán acceder a los beneficios previstos en la ley 9083.

El artículo 11 enumera los beneficios para quienes estén en emergencia (e inscriptos en el Registro del Uso de la Tierra), como: la eximición del pago del impuesto inmobiliario y del 50% del canon de riego (superficial y subterráneo); bonificación del 25% en las facturas de energía eléctrica utilizada para riego agrícola (presentando el certificado a la distribuidora); prórroga en los vencimientos de créditos otorgados por organismos financieros oficiales o mixtos provinciales, sin recargos, intereses ni actualización monetaria; y suspensión de juicios por deudas del Inmobiliario, Irrigación y tarifa de riego por hasta 90 días hábiles después de terminado el período de emergencia; entre otros.

El artículo 21 detalla los beneficios que recibirán los productores en situación de desastre agropecuario: la eximición del pago del impuesto inmobiliario y del canon de riego (superficial y subterráneo); bonificación del 50% en las facturas de energía eléctrica utilizada para riego agrícola (presentando el certificado a la distribuidora); prórroga en los vencimientos de créditos otorgados por organismos financieros oficiales o mixtos provinciales, sin recargos, intereses ni actualización monetaria; y suspensión de juicios por deudas del Inmobiliario, Irrigación y tarifa de riego por hasta 180 días hábiles después de terminado el período de desastre; entre otros.

El subsecretario de Agricultura y Ganadería de la provincia, Sergio Moralejo, detalló que, además, los productores vitivinícolas y frutícolas que estén adheridos al seguro agrícola y hayan sufrido un 100% de daño recibirán $72 mil por hectárea. Mientras que a los hortícolas con daños totales se les otorgará $14.000 por hectárea con daños totales.

Por otra parte, el Gobierno provincial ya envió a Nación el pedido de declaratoria de emergencia nacional, que suma a estos beneficios otros, como la prórroga en los pagos de AFIP y al Banco Nación.

Asimismo, detalló que habrá una línea de crédito de Mendoza Fiduciaria para pequeños productores, por $2 mil millones, y que se otorgará una parte a través del Fondo para la Transformación y el Crecimiento, y otra a través de un fideicomiso de emergencia agropecuaria para quienes no se pueden bancarizar. En principio, serían préstamos a 21 meses, con 12 de gracia y una tasa del 24,9%.

Y en el marco del programa Mendoza Activa 4 se incluyó un sistema de sostenimiento de empleo, denominado Recuperagro, con un financiamiento de $833 millones. La directora general de Empleo y Capacitación, Emilce Vega Espinoza, detalló que los pequeños y medianos productores de hasta 20 hectáreas declaradas en el RUT, al igual que los contratistas, podrán elaborar un proyecto para incluir hasta 4 personas.

Podrán ser quienes actualmente trabajan con ellos o quienes quieran capacitarse en labores agrícolas. Los beneficiarios recibirán un incentivo de $37.400 durante 6 meses (estiman que será de diciembre a mayo) y deberán hacer una contraprestación de 20 horas semanales, propuesta por el productor. En el caso de las fincas en las que el daño no sea total, podrán dedicarse a estas tareas, pero quienes estén desocupados podrán capacitarse en poda, raleo, cosecha, etc.

Anuncios desde Nación

Como las heladas no sólo afectaron a los productores mendocinos, sino que se extendieron hacia el norte y el sur, el ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, eligió Mendoza para anunciar medidas para todo el país. Sin embargo, varias propuestas fueron criticadas desde distintos sectores, por plantear que se han diseñado sin conocer la realidad de las economías regionales.

Una de las más polémicas fue el anuncio de un dólar agro, similar al de la soja, que estará vigente por 40 días -desde el 20 noviembre al 30 de diciembre- y será un tipo de cambio diferencial, cuyo importe no explicitó para los casos en que exista un contrato entre exportadores y productores, y los integrantes deben participar del programa Precios Justos, para garantizar abastecimiento al mercado interno.

También planteó que se destinarán $1.500 millones para financiar la recuperación productiva con subsidios y créditos; préstamos para inversión que dispondrán el BICE y el Banco de la Nación Argentina, con un monto de hasta $5 millones por productor, a devolver en 60 meses, con 18 meses de gracia y una tasa del 49%; créditos de hasta $500 mil para pequeños productores con 18 meses de gracia y tasa 0.

Por otra parte, adelantó que se homologarán las declaraciones de emergencia agropecuaria de las provincias, con lo que la AFIP dispondrá una prórroga de los compromisos fiscales y previsionales, y el Banco de la Nación Argentina otorgará otra de los compromisos crediticios.

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